Las 3 Razones Principales Por Las Que La Gente Tiene Miedo Pedir Por Un Riñón - y Cómo Superarlos

Pedirle a alguien que considere la donación de riñón puede ser una de las preguntas más difíciles que cada uno tiene que pedir.

Usted puede ser renuentes por cualquier número de razones; es posible que se sorprenda al saber cuántas personas están dispuestas a obtener más información sobre el proceso y seguir adelante con las pruebas.

Basado en la investigación que el NKF ha llevado a cabo con sus miembros, a continuación, se muestran tres de las barreras más comunes que impiden a los pacientes formar la petición de un riñón, junto con consejos sobre cómo superar estos obstáculos.

Barrera número uno:

“Me temo que la salud de mi donante sufra”

Aquellos que a la larga elijen ser donantes de riñón son típicamente mucho más saludables que la población en general. Los potenciales donantes de riñón son evaluados cuidadosamente (tanto física como mentalmente) antes de que puedan donar.

Las investigaciones demuestran que, como con cualquier cirugía, existe un pequeño riesgo de complicaciones para el donante.

Usted puede aprender sobre los riesgos potenciales aquí. Donar un riñón a un ser querido, amigo, o incluso a un extraño, es verdaderamente dar el regalo de vida. La donación viva es con frecuencia una experiencia positiva tanto para el donante como para el receptor. Típicamente los que donan riñones reportan que lo harían de nuevo.

Barrera número dos:

“Me temo que las facturas médicas y el tiempo fuera del trabajo causará dificultades financieras para un donante vivo potencial”

Generalmente, si la donación es a un miembro de familia o amigo, el seguro del recipiente y/o Medicare pagará por los gastos de pruebas y cirugía.

Sin embargo, el donante podría ser responsable por los gastos de viaje (si el donante y el recipiente viven en diferentes ciudades/estados) y el seguimiento de la atención, además de los salarios perdidos por tomar tiempo fuera del trabajo. Debido a que los donantes nunca son compensados financieramente, asegúrese de preguntarle al consejero financiero y/o trabajador social en el centro de trasplante para que le ayude con estas cuestiones o cualquier pregunta que pueda tener sobre los costos asociados con la donación.

Los donantes pueden ser elegibles para la licencia de enfermedad, la incapacidad del estado y la Family and Medical Leave Act (FMLA). Algunos gastos de seguimiento también pueden no estar cubierto.

También la National Living Donor Assistance Program proporciona asistencia financiera a aquellos que quieren donar un órgano, pero no pueden pagar los gastos de viaje y gastos de mantenimiento asociados con la donación de órganos.

Barrera número tres:

“No me gusta preguntarle a nadie por nada”

Pedir ayuda puede ser desalentador para algunos, pero usted puede comenzar solo empezando a contar su historia.

Muchas personas en su círculo pueden no saber acerca de su condición o que ser un donante vivo de riñón es incluso una opción. Al iniciar un diálogo y educar a los que le rodean, usted puede encontrar que hay muchas personas que le preguntarán cómo pueden ayudar.

Pídale a su familia y amigos que ayuden a difundir la palabra. ¡Es importante mantener sus opciones abiertas como nunca se sabe cuándo un donante potencial va a caminar a través de la puerta!