Resumen
La enfermedad renal crónica (ERC) está llevando silenciosamente a 37 millones de adultos estadounidenses a padecer enfermedades cardíacas, falla renal y la muerte, y la mayoría de ellos —nada menos que el 90%¹— no son conscientes de ello. Dado que 1 de cada 3 adultos corre el riesgo de padecer esta afección, que se asocia a una elevada morbilidad, mortalidad y costos, la necesidad de actuar para proteger la salud renal y frenar esta creciente crisis de salud pública es una prioridad para todas las partes interesadas.
CKDintercept, una importante iniciativa de salud pública de la National Kidney Foundation (NKF), ofrece estrategias transformadoras de salud poblacional para reducir drásticamente el riesgo tanto de enfermedad del riñón como de enfermedades cardiovasculares. En colaboración con profesionales de atención primaria, laboratorios, sistemas hospitalarios, especialistas, aseguradoras públicas y privadas, y organismos de salud pública —desde el Gobierno federal hasta las autoridades estatales y locales—, CKDintercept está implantando buenas prácticas basadas en la evidencia e impulsando con éxito un cambio a gran escala en la evaluación, el reconocimiento y el tratamiento de la enfermedad del riñón.
‘Hoja de ruta’ de salud poblacional de CKDintercept de la NKF
El imperativo de la calidad y la equidad
Existen dos pruebas de laboratorio económicas, fácilmente accesibles y complementarias que permiten detectar la ERC. Sin embargo, el análisis de los historiales médicos pone de manifiesto que las tasas de realización de pruebas de detección de la ERC, de acuerdo con las directrices, entre las personas en riesgo son pésimas. La hipertensión y la diabetes son los dos principales factores de riesgo de la ERC y, sin embargo, una amplia mayoría de las personas que padecen estas afecciones no se han sometido a las dos pruebas necesarias para diagnosticar la ERC, entre ellas:
- el 94% de las personas con hipertensión,
- el 61% de las personas con diabetes,
- el 60% de las personas que padecen TANTO hipertensión como diabetes.2
Pero incluso cuando se realizan pruebas de laboratorio y estas sugieren que un paciente padece ERC, la información a menudo no da lugar a un diagnóstico, una estrategia de tratamiento o una derivación.3 Hasta el 90% de los pacientes desconocen su afección.1
La correlación entre la enfermedad del riñón y la cardiopatía está bien establecida. Numerosos estudios científicos indican que los parámetros de daño y función renal son indicadores clave del riesgo de enfermedad cardiovascular.⁴ De hecho, el riesgo de enfermedad cardíaca se multiplica por diez al pasar de una ERC en etapa temprana (etapa 2) a una ERC en etapa avanzada (etapa 5).⁵ Está bien establecido que las personas con menor función renal y mayor daño renal tienen más probabilidades de fallecer por enfermedad cardiovascular que por enfermedad renal terminal, lo que convierte a la enfermedad cardíaca en la principal causa de muerte entre las personas con enfermedad del riñón.⁶
La ERC aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular (infartos de miocardio, accidentes cerebrovasculares, etc.)
El reconocimiento de todos los factores de riesgo de la ERC, junto con la mejora de la evaluación, el diagnóstico y el tratamiento de la enfermedad, son fundamentales para hacer frente a esta crisis de salud pública. Además de la hipertensión y la diabetes, entre los factores de riesgo se incluyen el sobrepeso y la obesidad, la edad (ser mayor de 60 años) y los antecedentes familiares de la enfermedad.
Es difícil afirmar que se haya prestado una atención de alta calidad si un paciente descubre que padece ERC mientras se recupera de un infarto.
Con el fin de informar e incentivar a los profesionales sanitarios y mejorar las pruebas y el diagnóstico de la ERC, la NKF ha desarrollado nuevas medidas HEDIS y MIPS para las personas con diabetes. Los datos del año de referencia 2021 muestran que, en todos los tipos de entidades pagadoras, solo entre el 33% – 45% de los pacientes, de media, se sometieron a las pruebas adecuadas.⁷
Es importante reconocer que la aparición de la ERC no discrimina en función de la genética general, la raza, el origen étnico, la cultura, la geografía, la situación en materia de seguros, el acceso a la atención sanitaria, la educación o los factores socioeconómicos. Sin embargo, las disparidades en el diagnóstico, el tratamiento y la derivación a la atención especializada sitúan, sin lugar a dudas, a las comunidades de color en un riesgo mucho mayor de progresión a etapas más avanzadas de la enfermedad.8,9,10
Enmarcar la gestión asistencial para abordar las barreras estructurales y los determinantes sociales de la salud que se combinan para acelerar la progresión de la enfermedad del riñón y las enfermedades cardiovasculares es un imperativo de calidad y equidad.
Para frenar la ERC no importa “quién” sea el paciente, sino “cómo” se gestiona su atención. Sin equidad, no puede haber calidad.
Acabar con las desigualdades en la gestión asistencial de todas las comunidades es un componente fundamental de la iniciativa CKDintercept. La NKF utiliza un modelo de impacto colectivo para impulsar mejoras locales en la salud de la población con ERC a nivel comunitario, haciendo hincapié en la mejora de las tasas de detección y diagnóstico precoz.
El análisis de viabilidad
La carga económica que supone la ERC para el sistema sanitario es considerable y va en aumento. Como ya se ha señalado, la ERC es un importante multiplicador de costos. Los pacientes con ERC suelen presentar otras comorbilidades, como diabetes, hipertensión y/u otras afecciones cardiovasculares. Dentro de la población cubierta por el programa de pago por servicio (FFS) de Medicare, los datos de 2017 muestran que, si bien el 14.5% de los beneficiarios tenía un diagnóstico de ERC, más de la mitad (53.4%) presentaba al menos otra comorbilidad (diabetes o enfermedad cardiovascular), el 20.2% tenía dos o más, y el 5.0% presentaba las tres.11
Solo en el programa tradicional (FFS) de Medicare, los costos han aumentado de forma constante (excepto en 2020, cuando la COVID-19 afectó al acceso a las pruebas, el diagnóstico y la atención, y provocó un aumento de las tasas de mortalidad entre los pacientes con ERC infectados por el virus).
| 2016 | 2017 | 2018 | 2019 | |
| Costos totales | $114 mil millones | $120 mil millones de dólares | $130.2 mil millones de dólares | $138.2 mil millones |
| Solo ESKD (incluidos diálisis y trasplantes renales) | $35 mil millones de dólares | $36,000 millones | $49,200 millones de dólares | $51,000 millones |
| % del gasto total, solo ERC | 25% | 25.2% | 23.8% | 23% |
| % de beneficiarios con ERC diagnosticada | 14% | 14.5% | 13.1% | 13.6% |
Sin embargo, por muy considerable que sea esta carga económica y sanitaria, es casi seguro que no refleja la verdadera carga que supone la ERC, ya que uno de cada tres adultos estadounidenses corre el riesgo de padecerla, pero la mayoría no se somete a las pruebas adecuadas para obtener un diagnóstico precoz o recibir el tratamiento adecuado.
“La carga que supone la ERC para los pacientes y el sistema sanitario ha sido enorme. Sin embargo, las investigaciones nos han demostrado que las intervenciones eficaces y los modelos de pago innovadores —si se diseñan adecuadamente— tienen el potencial de generar un ahorro considerable gracias a la mejora de la atención prestada a los pacientes con ERC avanzada”. —Lui et
al., JASN 2018
Sin embargo, los programas de salud poblacional en las comunidades de riesgo han demostrado una eficacia notable. Por ejemplo, el Servicio de Salud Indígena y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) informaron de una disminución del 54% en la incidencia de falla renal entre los indígenas americanos y los nativos de Alaska con diabetes. Estos resultados notables se produjeron tras los esfuerzos por integrar una mejor atención de la enfermedad del riñón en el contexto de la atención primaria habitual, utilizando estrategias basadas en datos para garantizar la evaluación anual de la enfermedad del riñón y la formación continua de los equipos de atención primaria.

Componentes del programa CKDintercept
- Estrategia de análisis de datos sobre la ECR: Utilizar los datos disponibles para evaluar y tratar la ECR en las poblaciones de riesgo.
- Medidas de calidad para la evaluación de la salud renal: La NKF ha desarrollado medidas HEDIS y MIPS para mejorar la evaluación de la ERC en la atención primaria.
- Acabar con las desigualdades en la Enfermedad Renal Crónica: Cumbres de liderazgo de la NKF: Utilizando el modelo de “impacto colectivo”, estas actividades reúnen a diversas partes interesadas del ámbito sanitario y de la salud pública para desarrollar estrategias locales destinadas a mejorar la salud de la población con ERC en sus comunidades.
- Iniciativa de Participación de los Laboratorios (LEI): Los laboratorios clínicos de EE. UU. lideran el avance en el diagnóstico precoz de la enfermedad del riñón crónica
- Paquete de cambios para la ECR: El contenido de este documento constituye una lista de mejoras de procesos sugeridas que la atención ambulatoria puede aplicar para mejorar la evaluación, el reconocimiento y el tratamiento de la enfermedad renal crónica (ERC).
- Colaboración para el Aprendizaje sobre la Enfermedad Renal Crónica: Iniciativa de mejora de la calidad en la ERC destinada a aumentar las pruebas rutinarias, garantizar un diagnóstico adecuado y mejorar el tratamiento de los pacientes en los entornos de atención primaria.
- Trabajadores sanitarios comunitarios: Los trabajadores sanitarios comunitarios (CHW) desempeñan un papel importante en la prevención de la ERC al educar y ayudar a las comunidades a las que atienden. La NKF está elaborando materiales de formación para que los CHW comprendan la ERC.
- Educación del paciente: Educación del paciente basada en herramientas de evaluación de riesgos que adapta la experiencia de aprendizaje de cada persona a la gravedad de su ERC y a las complicaciones notificadas.
Referencias
- Enfermedad del riñón crónica en Estados Unidos, 2021 (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) (2021).
- Sistema de Datos Renales de Estados Unidos. Informe anual de datos del USRDS de 2016: epidemiología de la enfermedad del riñón en Estados Unidos. Bethesda, MD: Institutos Nacionales de Salud, Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales; 2016.
- Szczech LA, Stewart RC, Su H-L, et al. Detección en atención primaria de la enfermedad renal crónica en adultos con diabetes tipo 2: el estudio ADD-CKD (Concientizar, detectar y tratar con fármacos en la diabetes tipo 2 y la enfermedad renal crónica). PLOS ONE. 2014;9(11):e110535. doi:10.1371/journal.pone.0110535
- https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4119330/
- Go AS, Chertow GM, Fan D, McCulloch CE, Hsu CY. La enfermedad del riñón crónica y los riesgos de muerte, eventos cardiovasculares y hospitalización [corrección publicada en N Engl J Med. 2008;18(4):4]. N Engl J Med. 2004;351(13):1296 – 1305. doi:10.1056/NEJMoa041031
- https://www.ahajournals.org/doi/10.1161/CIRCULATIONAHA.120.050686
- Comité Nacional de Garantía de Calidad. Evaluación de la salud renal en pacientes con diabetes (KED). https://www.ncqa.org/hedis/measures/kidney-health-evaluation-for-patients-with-diabetes/
- Scholle SH, Onstad K, Hart A, Hwee T; Comité Nacional para el Aseguramiento de la Calidad (NCQA). Disparidades en la enfermedad del riñón crónica: guía educativa para la atención primaria. Washington, DC: Departamento de Salud y Servicios Humanos (DHHS), Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS), Oficina de Salud de las Minorías (OMH); 1 de febrero de 2020. [Páginas 6 y 10] PDF: https://www.cms.gov/files/document/chronic-kidney-diseasedisparities-educational-guide-primary-care.pdf
- Sistema de Datos Renales de Estados Unidos (USRDS). Informe anual de datos del USRDS de 2021: epidemiología de la enfermedad del riñón en Estados Unidos. Institutos Nacionales de Salud, Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales, Bethesda, MD, 2021.
- Sociedad Americana de Nefrología (ASN). ¿Por qué las minorías presentan tasas más elevadas de falla renal? (comunicado de prensa). Página web de la ASN. 23 de octubre de 2020. https://www.asn-online.org/about/press/releases/ASN_PR_20201023_ YanKWFINAL10.24.2020.pdf
- Informes anuales de datos del USRDS 2016 – 2021 https://www.niddk.nih.gov/about-niddk/strategic-plans-reports/usrds/prior-data-reports
- Bullock A, Burrows NR, Narva AS, et al. “Vital Signs: Disminución de la incidencia de la enfermedad renal terminal relacionada con la diabetes entre los indígenas americanos y los nativos de Alaska — Estados Unidos, 1996 – 2013”. Vol. 66(01). 2017:26 – 32. Informe semanal sobre morbilidad y mortalidad.