February 11, 2022
Para las personas con falla renal, recibir un trasplante supone un cambio radical en sus vidas. Libera a los pacientes de los rigores de la diálisis y les permite recuperar una cierta normalidad en su vida. Lamentablemente, el sistema de trasplantes actual falla a demasiadas personas. Doce personas mueren cada día mientras esperan un trasplante, y la mayoría ni siquiera llega a acceder a la lista de espera porque están demasiado enfermas, carecen de información adecuada o se topan con barreras burocráticas.
El sistema puede resultar frustrante de formas aparentemente contradictorias: no hay suficientes riñones disponibles para satisfacer la demanda, pero, sin embargo, se desechan más de 3,600 riñones potencialmente aptos para el trasplante debido a la ineficiencia del sistema y a la aversión al riesgo. Una persona en la lista de espera recibe una media de 17 ofertas de órganos antes de que se le realice realmente un trasplante. Esta situación debe cambiar, y la NKF ha estado trabajando en varias iniciativas políticas que nos acercarán a nuestro objetivo de garantizar trasplantes para todos.
Este enfoque debe tener en cuenta que el sistema de trasplantes de órganos es un ecosistema complejo, fragmentado, pero interdependiente, que incluye centros de diálisis, organizaciones de obtención de órganos (OPO), hospitales donantes y centros de trasplantes. Cada una de estas partes interesadas tiene prioridades, competencias, incentivos económicos y normas y reglamentos diferentes. Arreglar el sistema requerirá una reestructuración importante del marco normativo federal, cambios en la política de reembolsos e incentivos para que todas las partes interesadas mejoren.
Nuestra hoja de ruta para los trasplantes
Recientemente, la NKF presentó una serie de recomendaciones a los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid sobre cómo mejorar el sistema de trasplantes. Puede leer un resumen de nuestros comentarios o el documento completo para conocer todos los detalles, pero entre los puntos más destacados se incluyen nuestras cinco prioridades clave:
- Reducir el número de riñones descartados
- Aumentar las donaciones de personas fallecidas y de donantes vivos
- Ampliar el acceso a la lista de espera de trasplantes
- Crear una experiencia de trasplante transparente y centrada en el paciente
- Promover el rendimiento a nivel de todo el sistema de las agencias que supervisan el ecosistema de trasplantes
Aunque se trata de objetivos de sentido común, su consecución requerirá un esfuerzo colectivo. Nuestro equipo colaborará con los responsables políticos para revisar las normas vigentes que rigen el sistema de trasplantes (como las “Condiciones de cobertura para organizaciones de diálisis” y las “Condiciones de participación de los centros de trasplantes”), además de explorar nuevos modelos de pago y otros incentivos que mejoren el sistema para todos. Es probable que nuestra estrategia incluya algunas modificaciones legislativas, numerosas reuniones con organismos federales y una labor continua de abogacía de los pacientes para garantizar que se escuchen nuestras voces.
Si desea participar más activamente en nuestras actividades de política y abogacía, o quiere saber más sobre nuestra agenda en materia de trasplantes, póngase en contacto con Morgan Reid, directora de Política y Estrategia de Trasplantes de la NKF.


















