Una nueva encuesta a nivel nacional sobre la gota revela que los pacientes con gota y enfermedad del riñón no reciben un tratamiento óptimo

Dos tercios de los pacientes con enfermedad del riñón y gota afirman que la gota afecta a su vida cotidiana
 
Nueva York, NY — 17 de enero de 2018 — La National Kidney Foundation (NKF) ha llevado a cabo una nueva encuesta en línea para determinar qué saben, o creen saber, los pacientes y los profesionales sanitarios sobre la gota; cómo abordan los profesionales la coexistencia de la gota y la Enfermedad Renal Crónica (ERC); y qué obstáculos existen para diagnosticar y tratar la gota una vez que a un paciente se le ha diagnosticado ERC.  Solo en Estados Unidos, la gota afecta a más de 8 millones de adultos y la ERC, a 30 millones. La encuesta reveló que los pacientes con gota y ERC no reciben un tratamiento óptimo, lo que da lugar a ataques dolorosos recurrentes y a posibles consecuencias a largo plazo. La encuesta se realizó a 713 pacientes y profesionales sanitarios; 302 eran profesionales médicos que prestan atención primaria o nefrológica a adultos con ERC, y 411 eran adultos con ERC, gota/hiperuricemia o ambas afecciones.
 
“La nueva encuesta sobre la gota arroja algunos resultados importantes que pueden ayudar a orientar las conversaciones entre los pacientes y sus profesionales sanitarios. La encuesta muestra que los pacientes renales desean más información sobre la gota y sobre la mejor forma de tratarla, pero la mayoría recurre a Internet en lugar de a sus médicos en busca de consejo. La encuesta también pone de manifiesto la necesidad de formación profesional sobre las interrelaciones entre la ERC y la gota”, afirmó el Dr. Joseph Vassalotti, director médico de la NKF. 
 
De los 302 profesionales sanitarios encuestados que prestan atención primaria o nefrológica a adultos con ERC, la encuesta reveló lo siguiente:
  • Dos tercios de los profesionales de la salud reconocen que la gota está estrechamente relacionada con la ERC, lo que supone un porcentaje mucho menor que el que reconocen en cuanto a la conexión de la ERC con la hipertensión y la diabetes. Son más los profesionales de la salud que reconocen la asociación de las enfermedades cardíacas y el lupus con la ERC que la que existe entre la gota y la ERC.
  • Solo tres cuartas partes de los nefrólogos encuestados están concientizados de que la gota tiene una relación bidireccional con la ERC.
  • Solo el 37% de los profesionales sanitarios está totalmente de acuerdo en que la ERC puede dificultar el tratamiento de la gota.
  • Solo el 21% de los profesionales sanitarios está totalmente de acuerdo en que los pacientes con ERC suelen necesitar un tratamiento diferente para la gota.
  • Los profesionales sanitarios que tienen más conocimientos sobre la gota indican que realizan evaluaciones de gota a aproximadamente un 10% más de pacientes con ERC, y viceversa.
De los 411 pacientes adultos con ERC encuestados, los resultados indican lo siguiente:
  • Dos tercios de los pacientes afirman que la gota afecta a su vida cotidiana; un tercio de los pacientes afirma que la gota tiene un gran impacto en sus vidas, y otro tercio afirma que tiene un impacto considerable. Casi la mitad de los pacientes encuestados ha sufrido tres o más brotes de gota en el último año, incluido un 15% que ha sufrido cinco o más.
  • Las medidas que adoptan los pacientes y las recomendaciones de los médicos respecto al tratamiento de la gota no siempre coinciden. Tres cuartas partes de los pacientes afirman que toman un medicamento de venta libre (OTC) que no les fue recomendado, y un tercio de los pacientes no toma los medicamentos recetados o de venta libre recomendados para la gota.
  • Los pacientes no reciben información completa sobre la gota y la hiperuricemia por parte de los profesionales sanitarios. Por lo general, solo a uno de cada tres pacientes se le proporciona información específica sobre la gota, aparte de la causa, que solo se explica al 51% de los casos.
  • Tres cuartas partes de los pacientes están interesados en consultar detalles científicos y referencias en la información sanitaria, pero más de la mitad la quieren en un lenguaje más fácil de entender, no científico.
  • Dos tercios de los pacientes recurren a Internet en busca de información sanitaria en lugar de acudir a su médico.
“Los pacientes renales tienen un mayor riesgo de padecer gota. Si no se trata, la gota puede provocar daños articulares permanentes y aumentar el riesgo de cálculos renales, lo que a su vez puede causar daño renal”, añadió el Dr. Vassalotti. “Los resultados de la encuesta ponen de relieve el impacto de la ERC y la gota, dos enfermedades cuya prevalencia sigue aumentando y que suponen una carga tanto humana como económica para la sociedad y nuestro sistema sanitario”.
 
Acerca de la encuesta
La encuesta en línea dirigida a profesionales clínicos se realizó entre 302 profesionales médicos que prestan atención primaria o nefrológica en Estados Unidos a adultos con ECR. La encuesta se centró en explorar sus opiniones y prácticas a la hora de realizar pruebas y tratar a estos pacientes para la gota o la hiperuricemia. La encuesta en línea dirigida a pacientes se realizó entre 411 adultos con ECR, gota o hiperuricemia, o ambas.  La encuesta se centró en conocer su nivel de concienciación y su experiencia en relación con la gota y la ERC. La encuesta fue posible gracias a una subvención educativa de Takeda. 
 
Acerca de la gota
La gota es una enfermedad dolorosa que se produce cuando el ácido úrico, un producto de desecho normal, se acumula en la sangre y forma cristales en las articulaciones y/o los riñones. Normalmente, el ácido úrico se disuelve en la sangre, es excretado por los riñones y sale del organismo a través de la orina. Si el organismo produce un exceso de ácido úrico, o si los riñones no pueden eliminarlo en cantidad suficiente, los niveles de ácido úrico en la sangre se elevarán demasiado, una afección conocida como hiperuricemia. La hiperuricemia no es una enfermedad y puede que no cause problemas, pero si se prolonga durante mucho tiempo y las condiciones en el organismo son propicias, pueden formarse cristales y provocar gota.  Para las personas con gota, la mayoría de los expertos recomiendan que los niveles de ácido úrico se mantengan por debajo de 6.0 mg/dL con el fin de prevenir los ataques de gota en las articulaciones. Entre los alimentos y bebidas que más contribuyen a la hiperuricemia y la gota se incluyen: la carne roja, las vísceras, el marisco, la cerveza, las bebidas alcohólicas y los productos endulzados con azúcar, especialmente aquellos que contienen jarabe de maíz con alto contenido en fructosa. Problemas de salud como la obesidad, la presión arterial alta, la hiperglucemia y el colesterol alto también pueden provocar un aumento del ácido úrico y el desarrollo de la gota. Otras causas de la hiperuricemia y la gota son la enfermedad del riñón, la exposición al plomo, el hipotiroidismo, las enfermedades graves o el estrés, y el esfuerzo físico extremo. Algunas personas con gota no presentan niveles elevados de ácido úrico, por lo que es muy importante mantener un estilo de vida saludable independientemente del nivel. No fume, siga una dieta equilibrada, mantenga un peso saludable y haga ejercicio. Hay más información disponible, incluyendo vídeos, infografías, datos clave, recursos profesionales para informar a los pacientes y una aplicación móvil actualizada para pacientes, diseñada para ayudar a controlar la gota y proteger la función renal.
 
Datos sobre la enfermedad del riñón
Se estima que 30 millones de adultos estadounidenses padecen enfermedad del riñón crónica, y la mayoría no es consciente de ello. Uno de cada tres adultos estadounidenses corre el riesgo de padecer enfermedad del riñón. Entre los factores de riesgo de la enfermedad del riñón se incluyen la diabetes, la presión arterial alta, las enfermedades cardíacas, la obesidad y los antecedentes familiares de falla renal.  Las personas de ascendencia afroamericana, hispana, nativa americana, asiática o de las islas del Pacífico tienen un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad. Los afroamericanos tienen tres veces más probabilidades que los blancos, y los hispanos tienen casi una vez y media más probabilidades que los no hispanos de desarrollar falla renal (enfermedad del riñón en etapa terminal).
 
La National Kidney Foundation (NKF) es la organización más grande, completa y con más trayectoria dedicada a concientizar, prevenir y tratar la enfermedad del riñón. Para obtener más información sobre la NKF, visite www.kidney.org.