El riñón de mi marido: ¡sigue funcionando bien después de 26 años!

Por Amy Shwab

El 4 de enero de 1983 es un día especial en la vida de mi marido, Rick. Es el día en que recibió un riñón de su hermana menor, Beth. Ahora, 26 años después, Rick lleva una vida sana y feliz.

A Rick le diagnosticaron “problemas renales” cuando estaba en el instituto. Durante los años siguientes, los médicos estuvieron pendientes de su problema renal, pero la situación no cambió realmente. Después de que nos comprometiéramos, las cosas empezaron a cambiar. En busca de respuestas, acudimos a otro centro para obtener una segunda opinión y nos dijeron que podrían pasar entre 5 – 10 años antes de que llegara a la etapa terminal de la enfermedad renal. Pero en tan solo 18 meses, tendría que empezar a someterse a diálisis tres días a la semana, durante cinco horas cada vez. Rick solo tenía 24 años. Llevábamos casados menos de un año. Durante los siguientes seis meses, acudió a diálisis mientras seguía trabajando.

Durante ese tiempo, se hicieron pruebas a los miembros de la familia para ver si eran compatibles. Rick es uno de nueve hermanos, así que, afortunadamente, había muchos posibles donantes. ¡Su hermana menor, Beth, era perfectamente compatible! En aquel momento estaba en la universidad, pero eso no le importó a Beth. Nunca se quejó de las pruebas, de la cicatriz, de las molestias de la recuperación ni de nada, ¡excepto de tener que quitarse el esmalte de uñas para la operación!

Las operaciones comenzaron a primera hora de la mañana del 4 de enero de 1983. Rick recuerda que le dijeron que estaban listos para el riñón y, a continuación, oyó el “tintineo” de la palangana sobre la mesa. Lo siguiente que recuerda es que la enfermera le dijo que el riñón funcionaba. Tanto él como Beth tuvieron un día muy largo, pero, una vez que Rick estuvo instalado en la UCI, ¡le sirvieron una cena de espaguetis!

Rick se enfrentó a muchos retos durante los años siguientes: rechazo, hipertensión, úlceras, múltiples ingresos hospitalarios y más operaciones, pero aguantó.

Hoy en día, tanto a Rick como a Beth les va de maravilla. Rick ha vivido una vida que nunca creyó posible, todo gracias a Beth y a las maravillas de la medicina. Ha podido trabajar, viajar y celebrar su 50.º cumpleaños y nuestro 25.º aniversario de boda, entre muchas otras cosas. Beth sigue sin creer que hiciera nada “especial”, pero todos sabemos lo “especial” que es.

Rick sabe que también le debe mucho a su nefróloga, la Dra. Nna Medoza. Ella hizo milagros con sus problemas de rechazo y de hipertensión. La Dra. Mendoza se ha jubilado desde entonces, para gran consternación de Rick. Su médico actual dice que se encuentran en territorio desconocido en lo que respecta a su seguimiento. No hay muchos pacientes con trasplante renal que hayan sobrevivido tanto tiempo, así que no saben qué esperar. ¡Este 26.º aniversario de su trasplante marca el comienzo de una vida en la que Rick vivirá más tiempo con el trasplante que sin él! Ese es nuestro milagro.

Gracias, Beth Stevens. ¡Enhorabuena, Rick Schwab!!!