Pruebas que forman parte del proceso de evaluación de los donantes vivos

Para determinar si una persona puede ser donante se sigue el siguiente proceso. Se trata de una descripción general del proceso de evaluación, que puede variar de un centro a otro:

  1. Revisión del historial médico y exploración física. Se lleva a cabo una revisión exhaustiva de todos los sistemas, incluyendo enfermedades y cirugías previas, así como los antecedentes médicos familiares. Cualquier anomalía detectada se investiga más a fondo antes de realizar pruebas invasivas.
  2. Se llevará a cabo una consulta financiera para determinar la cobertura económica y del seguro para el proceso de pruebas y la propia donación. Por lo general, si la donación es para un familiar o un amigo, el seguro del receptor cubrirá los gastos de las pruebas y la intervención quirúrgica. Sin embargo, el donante podría tener que hacerse cargo de los gastos de desplazamiento (si el donante y el receptor viven en ciudades o estados diferentes) y de la atención de seguimiento, además de la pérdida de ingresos. Dado que los donantes nunca reciben compensación económica, asegúrate de pedir ayuda al asesor financiero y/o al trabajador social del centro de trasplante para resolver estas cuestiones.
  3. Pruebas inmunológicas: Se extrae una muestra de sangre para realizar las siguientes pruebas:
    • Prueba ABO para determinar el grupo sanguíneo del donante: O, A, B o AB
      Tenga en cuenta que existen algunos programas que pueden ayudar a las parejas de donante y receptor con grupos sanguíneos incompatibles: el intercambio pareado y la plasmaféresis.
    • El tipaje tisular se utiliza para identificar los antígenos HLA específicos del donante y determinar si el donante y el receptor son compatibles. Los tejidos de cada persona, salvo en el caso de los gemelos idénticos, son diferentes de los de cualquier otra persona. Se cree que, cuanto mejor sea la compatibilidad tisular, mayor será el éxito del trasplante a largo plazo

      Un antígeno es un marcador genético. Los marcadores genéticos son únicos para cada organismo. Es posible que oiga hablar de ellos como HLA, o antígenos leucocitarios humanos. El proceso de identificación de estos antígenos se denomina tipificación tisular. Los leucocitos, o glóbulos blancos, de la sangre portan estos antígenos y se utilizan para identificarlos. Existen entre 7,000 y 8,000 combinaciones posibles de antígenos conocidos.
    • Análisis familiar: Si se realiza la prueba a toda una familia, se tomarán muestras de sangre de todos los posibles donantes para determinar la compatibilidad. Se tarda aproximadamente una semana en conocer los resultados.
       
  4. Pruebas de laboratorio: Se extrae una muestra de sangre para:
    • Evaluar el sistema hematológico
    • Evaluar el mecanismo de coagulación
    • Evaluar la función renal basal: tasa de filtración glomerular (TFG)
    • Evaluación de un desequilibrio electrolítico
    • Evaluación de una tendencia insospechada a la intolerancia a la glucosa que podría producirse tras el trasplante con el tratamiento con esteroides
    • Evaluación para detectar posibles enfermedades de transmisión sexual
    • Evaluación de la pancreatitis
    • Evaluación de anomalías hepáticas, que podrían retrasar el trasplante hasta que se determine la causa (sobrecarga de líquidos, hepatitis aguda o crónica)
    • Determinar si el paciente tiene o no hepatitis B. Si el HbsAB es positivo (y el HbsAg es negativo), el paciente ha desarrollado anticuerpos contra la hepatitis B, ya sea por vacunación o por exposición.
    • Buscar actividad viral pasada o presente
    • Si el donante da positivo en citomegalovirus (CMV), es posible que el receptor deba recibir Cytogam y ganciclovir tras el trasplante para prevenir la reactivación de la enfermedad
    • Evaluación del virus del VIH
  5. Se realizará un electrocardiograma (ECG) para evaluar la función cardíaca.
  6. Se realizará una radiografía de tórax para evaluar los pulmones y detectar posibles anomalías.
  7. Se llevará a cabo una evaluación psicológica para:
    • Proporcionar apoyo emocional e información al donante
    • Evaluar la motivación del donante.
    • Evaluar si existe presión familiar o un incentivo económico para la donación.
    • Dar al donante la oportunidad de expresarse con mayor libertad de lo que podría hacerlo ante el médico, o en presencia del receptor o de la familia.
    • Ayudar al personal a trabajar con el donante y su familia antes y después de la intervención quirúrgica.
    • Si, en cualquier momento del proceso, el donante potencial no desea donar, el equipo de trasplantes puede ayudarle a rechazar la donación de una forma que preserve las relaciones familiares.
  8. Se recogen muestras de orina para:
    • Evaluación de la enfermedad del riñón (ACR) o cualquier anomalía.
    • Determinar la ausencia o presencia de una infección del tracto urinario.
    • Evaluar la cantidad de proteína excretada en un periodo de 24 horas. Un aumento de la secreción de proteína debería evaluarse antes de reanudar la evaluación; el aclaramiento de creatinina sirve para determinar si la función renal es adecuada y para garantizar que la recogida sea la adecuada.
  9. Las candidatas a donantes pueden someterse a un examen ginecológico y a una mamografía.
  10. Se puede realizar una pielografía intravenosa. Esta prueba consiste en la inyección de un medio de contraste en una vena del brazo. El medio de contraste circula por el cuerpo, llega a los riñones y, a continuación, al tracto urinario. Se realizan radiografías para identificar la estructura del riñón, las venas, las arterias, el uréter y otras estructuras anatómicas.
  11. En algunos centros de trasplante se realiza una tomografía computarizada helicoidal. Esta prueba se utiliza para evaluar la estructura interna del riñón y detectar la presencia de quistes, tumores, etc.
  12. Algunos centros de trasplantes realizarán una arteriografía renal si existe la sospecha de un hallazgo anómalo en la tomografía computarizada helicoidal. La arteriografía renal es una radiografía que examina la vasculatura de cada riñón: el número de vasos sanguíneos que van y vienen de cada riñón, o cualquier indicio de enfermedad vascular que pudiera descartar la donación. Esta prueba requiere un periodo de observación tras el examen de entre 6 – 8 horas y, en algunos casos, puede requerir hospitalización.