La enuresis en los jóvenes adultos
Aproximadamente uno de cada cincuenta jóvenes adultos padece enuresis. Afortunadamente, existe ayuda disponible y, en la mayoría de los casos, el problema puede controlarse o curarse.
La enuresis parece un problema insuperable para los jóvenes adultos que desean entablar una relación íntima, asistir a la universidad y vivir en una residencia, o compartir vivienda con amigos cuando se van de casa para estudiar o comenzar su carrera profesional.
No te rindas. Cada vez se sabe más sobre la enuresis y existen nuevos tratamientos disponibles. Aunque ya te hayan evaluado y tratado en el pasado, es importante que acudas a un especialista en enuresis.
El primer paso para dejar de mojar la cama es que el joven adulto comparta su preocupación con un especialista en este trastorno. La confidencialidad es importante, especialmente para las personas que padecen este problema tan embarazoso. Los especialistas en el tratamiento de la enuresis comprenden y tienen en cuenta estos sentimientos y preocupaciones.
Una evaluación de la enuresis suele consistir en formular preguntas pertinentes, realizar un buen examen físico y un análisis de orina. Si también se presentan problemas de micción diurna, podrían ser necesarias pruebas especiales para evaluar la función vesical o visualizar el tracto urinario.
Las tres causas más comunes de la enuresis en un adulto joven son: la dificultad para despertarse ante la sensación de vejiga llena o contraída, la producción excesiva de orina durante la noche o una vejiga que parece tener poca capacidad. Cuando hay problemas de micción diurna, deben tenerse en cuenta otras causas, como la vejiga hiperactiva, la infección de las vías urinarias y el estreñimiento. En el caso de los adultos jóvenes que roncan y tienen problemas para dormir, debe considerarse la posibilidad de que padezcan apnea obstructiva del sueño.
El tratamiento de la enuresis en un adulto joven debe dirigirse a la causa subyacente. Los tratamientos más habituales son la terapia con alarma de humedad o la medicación. Afortunadamente, los tratamientos modernos permiten controlar la enuresis en la mayoría de los adultos jóvenes.