Declaración del Dr. Jesse Roach, vicepresidente sénior de Relaciones Gubernamentales de la National Kidney Foundation, sobre la medida de retirada de la certificación adoptada hoy.
(Washington, D.C. — 5 de agosto de 2026) — “La medida adoptada hoy por el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) de retirar la certificación a la Organización de Obtención de Órganos (OPO) Network of Hope no es ninguna sorpresa. La NKF defiende la seguridad de los pacientes y la rendición de cuentas. Sucesos como los que han llevado a la retirada de la certificación de Network of Hope son extremadamente raros, pero no pueden minimizarse.
La donación de órganos es un acto de profunda generosidad, realizado para salvar vidas. Los 170 millones de donantes de órganos registrados y las familias que autorizan las donaciones merecen tener la absoluta confianza de que cada paciente será tratado con los más altos estándares de seguridad, dignidad y respeto.
La confianza en el sistema nacional de donación y trasplante de órganos debe ganarse cada día. Todas las organizaciones implicadas deben asumir su responsabilidad, actuar con transparencia cuando surjan problemas y mejorar continuamente la seguridad de los pacientes y el acceso equitativo a los trasplantes. Más de 90,000 personas en lista de espera para un riñón dependen de que el sistema funcione correctamente.
Por último, el HHS y los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) también deben garantizar la continuidad de la atención al paciente y la obtención de órganos en toda el área de servicio de donación (DSA) afectada, a medida que avanzan estas medidas de rendición de cuentas. Los pacientes no pueden permitirse interrupciones que impidan la obtención de órganos que salvan vidas.
La donación de órganos sigue siendo segura, salva vidas y es digna de la confianza del público. Cuando se producen fallos, debemos afrontarlos, reforzar el sistema y garantizar que cada donante potencial de órganos salve tantas vidas como sea posible. La rendición de cuentas no puede permitir que se pierda ni una sola oportunidad de salvar una vida. Los pacientes, sus familias y quienes esperan un trasplante no merecen menos que eso”.
Acerca de la Enfermedad del Riñón:
En Estados Unidos, la Enfermedad del Riñón sigue siendo una carga para la salud pública poco reconocida que afecta a 1 de cada 7 adultos, y el 90% de las personas afectadas desconocen su afección. Aproximadamente 1 de cada 3 adultos estadounidenses corre el riesgo de padecer Enfermedad del Riñón, pero menos del 20% se somete a las pruebas recomendadas por las directrices, como la taza de filtración glomerular (eGFR, por sus siglas en inglés) y la uACR. Entre los factores de riesgo de la enfermedad del riñón se incluyen la diabetes, la presión arterial alta, las cardiopatías, la obesidad y los antecedentes familiares. Las personas de ascendencia negra o afroamericana, hispana o latina, indígena americana o nativa de Alaska, asiático-americana, o nativa de Hawái u otras islas del Pacífico tienen un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad. Las personas negras o afroamericanas tienen aproximadamente cuatro veces más probabilidades que las personas blancas de desarrollar falla renal. Las personas hispanas e indígenas americanas padecen falla renal a una tasa aproximadamente el doble que la de las personas blancas.
Acerca de la National Kidney Foundation (NKF):
La National Kidney Foundation está revolucionando la lucha por salvar vidas mediante la eliminación de la enfermedad del riñón prevenible, la aceleración de la innovación para garantizar la dignidad de la experiencia del paciente y la eliminación de las desigualdades estructurales en la atención renal, la diálisis y los trasplantes. Para obtener más información sobre la NKF, visite www.kidney.org.
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