July 15, 2022
Saltar de aviones y bucear con tiburones: Corey Zaretsky siempre ha tenido un espíritu aventurero. Ni siquiera después de donar un riñón a su hermano menor, Matty, esto cambió. Ahora, aprovecha su pasión por las emociones fuertes para demostrar que se puede llevar una vida activa, sana y feliz con un solo riñón, con el fin de animar a otras personas a plantearse la donación.
El vínculo entre hermanos
Con solo tres años de diferencia, Corey y Matty siempre han tenido un vínculo inseparable que se ha fortalecido aún más tras el diagnóstico de Matty de síndrome de uña-rótula, una mutación genética poco frecuente que se desarrolló durante el embarazo. Este síndrome le afectó a las uñas, los huesos, las rótulas, los codos y la pelvis, y le debilitó los riñones.
“Estamos muy unidos. Lo hacemos todo juntos, ya sea practicar deporte, irnos de vacaciones, viajar, entrenar juntos y, ya sabes, también volvernos locos el uno al otro”, dijo Corey. “Siempre hemos tenido el tipo de relación en la que yo le animo a vivir la vida al máximo y él me anima a ser una persona mejor”.
Los riñones de Matty se fueron debilitando progresivamente con el paso del tiempo, hasta que una batalla de un año contra la pancreatitis crónica obligó a los médicos a extirparle el páncreas, la vesícula biliar, el bazo, el apéndice y partes del intestino en 5 de mayo de 2014. El estrés y la cirugía provocaron que sus riñones dejaran de funcionar poco después, y Matty comenzó con la diálisis.
Donar un riñón

Matty (izquierda) y Corey (derecha) disfrutando de un polo tras el trasplante de riñón.
Corey siempre había sabido que era probable que los riñones de su hermano dejaran de funcionar y se había comprometido a ser él quien se lo donara cuando llegara el momento.
“Siempre iba a donárselo a él si podía emparejarse con él”, dijo Corey, “si no, se lo habría donado a otra persona para provocar esa reacción en cadena que le ayudara a conseguir uno de otra persona”.
Sin embargo, Corey no tuvo que pasar por un programa de incompatibilidad porque eran compatibles casi a la perfección. El 14 de agosto de 2014, dos semanas antes del 21.º cumpleaños de Matty, la operación de trasplante fue un éxito total.
“Mi hermano tenía muy, muy mal aspecto antes de la operación. Literalmente, a la mañana siguiente, era como si fuera una persona completamente diferente. Había recuperado todo el color en el rostro. Se le había bajado gran parte de la hinchazón. Tenía muchísima energía”, explicó Corey. “En cuanto a mí, estaba ansioso por retomar mi rutina de ejercicio de antes de la operación. Al ver el cambio radical en la salud de mi hermano, supe que quería hacer algo para animar a otras personas a convertirse en donantes vivos”.
Convertir la pasión en un propósito
La pasión de Corey por el ejercicio resultó ser la forma perfecta de concientizar a la sociedad sobre la donación de riñón en vida. Dos años después del trasplante, se unió al equipo “Kidney Moves” y difundió el mensaje corriendo una maratón. No solo completó la carrera, sino que además recaudó más de $20,000 en beneficio de la National Kidney Foundation.

Corey (a la derecha) coloca una medalla a Matty (a la izquierda) tras correr la maratón.
“Me esforcé por hacer algo que nunca me habría planteado hacer antes de donar el riñón”, dijo Corey, “y pude hacerlo de forma segura para asegurarme de alcanzar el objetivo”.
Este octubre, Corey va a dar un paso más al coronar el Kilimanjaro, la montaña aislada más alta del mundo, con la impresionante altura de 19,000 pies. Pero no se detendrá ahí. Corey se ha propuesto recaudar $55,000 para apoyar la misión de la NKF de luchar contra la enfermedad del riñón.
“Voy a dar lo mejor de mí para llevar este riñón hasta el Kilimanjaro e intentar documentar todo el viaje. ¿Por qué? Porque si el hecho de que yo llegue a la cima de esta montaña puede inspirar aunque sea a una sola persona a donar un riñón, todo esto habrá sido un éxito”, afirmó Corey. “Donar significa hacer el regalo definitivo: el regalo de la vida a otra persona”.
Si te interesa hacer una donación, unirte a la ascensión u obtener más información, Corey te anima a que te pongas en contacto con él.
“Este es un llamamiento a cualquiera que haya donado un órgano y quiera hacer la ascensión con nosotros”, dijo Corey. “Mi objetivo es llegar a la cima de esa montaña, izar bien alto la bandera de la National Kidney Foundation y decir: ‘Lo hemos conseguido’”.
Dona, únete a la ascensión u obtén más información sobre Corey.
Ponte a prueba con Team Kidney Moves
Ponte a prueba, no solo para comprobar tu fuerza y resistencia, sino también para luchar contra la enfermedad del riñón. Ya sea en una carrera de 5K, una salida en bicicleta en grupo o escalando una montaña como Corey, puedes participar en tu evento favorito mientras ayudas a apoyar a la National Kidney Foundation. ¡No hay límites en lo que puedes hacer para mantenerte activo con el Equipo del Riñón! Empieza hoy mismo.









