Cada año, más de 500,000 personas acuden a los servicios de urgencias por problemas relacionados con los cálculos renales.
Un cálculo renal es un objeto duro formado por sustancias químicas presentes en la orina. Una vez formado, el cálculo puede permanecer en el riñón o desplazarse por el tracto urinario hasta el uréter. Los cálculos que no se desplazan pueden provocar una acumulación de orina, lo que causa dolor.
Síntomas y signos
- dolor intenso a ambos lados de la zona lumbar
- dolor más difuso o dolor de estómago que no desaparece
- sangre en la orina
- náuseas o vómitos
- fiebre y escalofríos
- orina con mal olor o de aspecto turbio
Causas y tipos de cálculos
- Calcio: Frecuente; se forma cuando el calcio se combina con el oxalato en la orina.
- Ácido úrico: Frecuente, causado por una ingesta elevada de purinas que da lugar a la producción de urato monosódico.
- Estruvita: menos frecuente; se debe a infecciones en el tracto urinario superior.
- Cistina: poco frecuente y suele darse en familias con antecedentes de cistinuria.
Diagnóstico
El diagnóstico de un cálculo renal comienza con la historia clínica, la exploración física y las pruebas de imagen.
- Pruebas de imagen: Sus médicos querrán conocer la forma y el tamaño exactos del cálculo. Esto se puede determinar mediante una tomografía computarizada (TC) de alta resolución. Otras opciones de imagen pueden incluir una radiografía KUB o un pielograma intravenoso
- Análisis de orina: Es posible que el médico le pida que recoja la orina durante 24 horas para analizar los niveles de minerales que favorecen la formación de cálculos y de sustancias que los previenen.
- Análisis de sangre: Su médico le hará un análisis de sangre para determinar los niveles de calcio, fósforo y ácido úrico.
- Análisis del cálculo: El cálculo se analizará una vez que haya salido de su cuerpo para determinar la causa y establecer un plan de prevención.
Tratamiento
Es posible que se necesiten procedimientos médicos para fragmentar los cálculos de mayor tamaño.
Estilo de vida
Estilo de vida
Bebe mucha agua
Deberías beber entre 2 – 3 quarts de líquido, es decir, entre 8 – 12 tazas al día.
Concientízate con el sudor
La sudoración reduce la producción de orina, lo que favorece la acumulación de minerales. Mantente bien hidratado.
Reducir el consumo de sodio
Intenta reducir el consumo de sodio en tu dieta.
Prevención según el tipo de cálculo
Oxalato de calcio
Para reducir la formación de cálculos de oxalato cálcico, consume alimentos ricos en calcio y oxalato en la misma comida, ya que así aumentará la probabilidad de que se unan entre sí en el estómago y los intestinos antes de que los riñones comiencen a procesarlos.
Ácido úrico
Para reducir la formación de cálculos de ácido úrico, limita el consumo de alimentos ricos en purinas, como la carne roja, las vísceras y el marisco.
Struvita
Pregunta a tu médico qué medidas puedes tomar para reducir el riesgo de desarrollar cálculos de estruvita.
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