Reducción de los pinchazos con aguja y preservación de los vasos sanguíneos en personas con ERC

Última actualización: Agosto 03, 2026

Paciente al que se le está administrando una infusión intravenosa

Un llamamiento a la acción basado en la información aportada por pacientes y profesionales sanitarios

Para las personas con enfermedad renal crónica (ERC) y enfermedad renal en fase terminal (ERT), mantener las venas sanas es fundamental para garantizar el acceso a la diálisis a largo plazo, reducir las complicaciones y mejorar los resultados.

Proteger las venas para preservar el acceso futuro a la diálisis

Preservar la salud de las venas es fundamental para garantizar el futuro acceso a la diálisis de las personas con ECR. Sin embargo, tanto los pacientes como los profesionales sanitarios señalan que las prácticas de preservación venosa suelen ser inconsistentes, especialmente en entornos de urgencias, hospitalarios, quirúrgicos, de laboratorio y otros ámbitos ajenos a la nefrología.

Este llamamiento a la acción, elaborado a partir de la información aportada por pacientes y profesionales de la salud, identifica las principales carencias en materia de formación, comunicación y flujos de trabajo clínicos, y describe medidas prácticas que los profesionales de la salud y los sistemas de salud pueden adoptar para reducir los pinchazos innecesarios, prevenir lesiones vasculares evitables y hacer que la preservación de las venas forme parte de manera más sistemática de la atención a la ERC,

De los resultados a la acción

Tanto si trabajas como profesional de la salud como si padeces una enfermedad del riñón, hay medidas que puedes tomar hoy mismo.

Próximos pasos para profesionales de la salud | Próximos pasos para pacientes

Conclusiones principales

Persisten las carencias y los retos en la atención que afectan a la preservación venosa a lo largo de todo el proceso asistencial de la ERC.

  1. Se reconoce la importancia de la preservación venosa, pero no siempre se le da prioridad.
  2. Con demasiada frecuencia se deja que sean los propios pacientes quienes protejan sus venas.
  3. La formación sobre la preservación venosa es irregular.
  4. La falta de comunicación entre los distintos entornos sanitarios pone en riesgo a los pacientes.
  5. Son los sistemas más eficaces —y no solo las buenas intenciones— los que conducen a mejores resultados.

De los resultados a la acción

Tanto si eres un profesional de la salud como si padeces una enfermedad del riñón, hay medidas que puedes tomar hoy mismo.

Próximos pasos para los profesionales de la salud

Repasa las mejores prácticas para la preservación de las venas

Ayude a proteger el futuro acceso a la diálisis de sus pacientes. Pequeños cambios en la práctica diaria pueden marcar una diferencia duradera para las personas que padecen Enfermedad Renal Crónica (ERC).

  1. Identifique a tiempo a los pacientes que necesitan preservación venosa. Documente las necesidades de preservación de las extremidades en la historia clínica y comuníquelas a todo el equipo asistencial. 
  2. Evite los pinchazos innecesarios y la colocación de vías intravenosas. Considere alternativas antes de utilizar venas que puedan ser necesarias para un futuro acceso vascular. Asegúrese de que el personal esté concientizado sobre las restricciones relativas a las extremidades antes de realizar extracciones de sangre, colocar vías intravenosas o tomar la tensión arterial. 
  3. Incorpore la preservación venosa a su flujo de trabajo. Utilice alertas del historial electrónico de salud (HES), órdenes de preservación de las extremidades, listas de comprobación, documentación estandarizada y traspasos estructurados siempre que sea posible. 
  4. Colabora con los pacientes. Anima a los pacientes a hacer preguntas y a expresar sus inquietudes sobre la protección de sus venas. Explícales los procedimientos, haz que participen en las decisiones y refuerza la información en cada visita. 
  5. Impulsa la mejora de la calidad. La preservación de las venas no es solo una cuestión de nefrología. Sé defensor de la preservación de las venas y que forme parte de las iniciativas de calidad, las políticas y los protocolos clínicos de tu organización. 
Un paciente está sentado en un entorno médico con el brazo bien visible, en el que se aprecian los puntos de acceso intravenoso para la diálisis.

Próximos pasos para los pacientes

Sé tu mejor defensor

Proteger tus venas hoy puede ayudarte a conservar tus opciones de diálisis en el futuro. A continuación te indicamos algunos pasos sencillos que puedes seguir para proteger tus vasos sanguíneos.

  1. Informa a todos los profesionales de la salud de que padeces ERC. No des por sentado que todos los miembros de tu equipo de salud conocen tu historial renal. Recuerda a las enfermeras, al personal de laboratorio, a los equipos de urgencias y al resto de profesionales que proteger tus venas es importante para tu atención futura. 
  2. Pregunta antes de cada extracción de sangre o vía intravenosa

    Si necesitas un análisis de sangre o una vía intravenosa, pregunta:i

    • “¿Es realmente necesaria esta extracción de sangre o esta vía intravenosa?”
    • “¿Pueden utilizar el dorso de mi mano en lugar del brazo?”
    • “¿Podemos evitar utilizar el brazo que pueda ser necesario para un futuro acceso de diálisis?”

      i. Fuente: Campaña “Save Your Vein” (Cuida tus venas) https://saveyourvein.org/ 

  3. No dudes en decir lo que pienses si algo no te parece bien. No pasa nada por hacer preguntas o recordar a tu equipo sanitario que debe proteger tus venas. Tu opinión importa. 
  4. Aprende a proteger tus venas. Pregunta a tu equipo de atención renal sobre:
    • Qué brazo debe protegerse
    • Qué hacer antes de acudir al hospital
    • Cómo prepararse para los análisis de sangre y los procedimientos
    • Cuándo debe comenzar la planificación del acceso vascular
La información contenida en este recurso educativo de la NKF se basa en los datos disponibles en el momento de su publicación. Su objetivo es ayudar a los médicos a mantenerse informados sobre los nuevos hallazgos y avances científicos. Este recurso no pretende establecer un estándar de atención preferido y no debe interpretarse como una prescripción de un curso de tratamiento exclusivo.
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