2 de octubre de 2020 - Casi 100,000 estadounidenses con falla renal están a la espera de un trasplante de órgano que les salve la vida[i]. Lamentablemente, solo se realizan unos 23,000 trasplantes al año[ii] y, como consecuencia, cada día fallecen 12 estadounidenses que se encuentran en lista de espera de trasplante[iii]. Al mismo tiempo, en Estados Unidos se descartan cada día diez riñones de donantes fallecidos.[iv] Las disparidades regionales en materia de trasplantes están bien documentadas, lo que deja a muchos pacientes a merced de la suerte y la geografía. En pocas palabras, el marco actual de trasplantes no funciona bien para los pacientes.
En 2018, la National Kidney Foundation (NKF) publicó un informe exhaustivo en el que se exponían las razones por las que se descartan los riñones de donantes y se presentaba una serie de recomendaciones para reducir los descartes innecesarios. Entre otros factores, el estudio reveló que la aversión al riesgo y los desincentivos económicos hacen que muchos centros de trasplantes y cirujanos se nieguen a aceptar órganos viables, a menudo sin informar al paciente de sus opciones.
Para abordar estas cuestiones, en diciembre de 2019, la Administración propuso cambios en su marco normativo para las Organizaciones de Obtención de Órganos (OPO), las entidades encargadas de gestionar el proceso de obtención y recuperación de órganos. Con estos cambios propuestos, las OPO dispondrían de mejores incentivos para buscar posibles órganos para trasplante a partir de un grupo más amplio de donantes fallecidos y garantizar que dichos órganos sean trasplantados por los centros de trasplantes, en lugar de ser descartados. La propuesta también incluye nuevas políticas para exigir responsabilidades a las OPO por su conducta, mediante el establecimiento de criterios de referencia de rendimiento, evaluaciones más frecuentes del rendimiento y un proceso mejorado de mejora de la calidad para aquellas OPO que no cumplan estas normas.
La National Kidney Foundation se compromete a abogar por una mayor rendición de cuentas que impulse a todas las partes interesadas a alcanzar un alto nivel de rendimiento en beneficio de los pacientes. La norma propuesta para las OPO modernizaría el proceso de obtención de órganos e impulsaría la coordinación, la transparencia y la rendición de cuentas.
Comprendemos las preocupaciones expresadas por algunos miembros de la comunidad de las OPO sobre las fuentes de datos propuestas para evaluar el rendimiento y los criterios de referencia en general. En nuestros propios comentarios a los CMS, reconocimos los retos que algunas OPO podrían tener para alcanzar determinadas mejoras de rendimiento en los plazos establecidos en la norma. Sin embargo, en general, creemos que cualquier preocupación sobre una perturbación grave e inmediata del sistema de trasplantes carece de fundamento. La norma propuesta concede a las OPO con bajo rendimiento hasta cuatro años para mejorar sus sistemas y cumplir los nuevos requisitos, y no entraría en vigor hasta 2022.
Más de 3,500 estadounidenses han fallecido en la lista de espera de trasplantes desde que se publicó la norma propuesta. No podemos permitirnos esperar ni un día más. Instamos al Congreso a que se oponga a cualquier intento de retrasar aún más la aplicación de esta norma y animamos a la Administración a que la apruebe definitivamente lo antes posible.
Datos sobre la enfermedad del riñón
Se estima que, en Estados Unidos, 37 millones de adultos padecen enfermedad del riñón crónica, y aproximadamente el 90% no sabe que la padece. Uno de cada tres adultos en EE. UU. corre el riesgo de padecer enfermedad del riñón. Entre los factores de riesgo de la enfermedad del riñón se incluyen: la diabetes, la presión arterial alta, las enfermedades cardíacas, la obesidad y los antecedentes familiares. Las personas de ascendencia negra o afroamericana, hispana o latina, indígena americana o nativa de Alaska, asiático-americana, o nativa de Hawái u otras islas del Pacífico tienen un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad del riñón. Las personas negras o afroamericanas tienen casi cuatro veces más probabilidades que los estadounidenses blancos de padecer falla renal. Los hispanos tienen 1.3 veces más probabilidades que los no hispanos de padecer falla renal.
La National Kidney Foundation (NKF) es la organización más grande, completa y con mayor trayectoria centrada en el paciente, dedicada a la sensibilización, la prevención y el tratamiento de la enfermedad del riñón en EE. UU. Para obtener más información sobre la NKF, visite www.kidney.org.