La NKF aplaude la iniciativa de la Casa Blanca para vacunar a los pacientes de diálisis en los centros de todo el país

La colaboración propuesta es clave para vacunar a la población de riesgo

Nueva York, NY—25 de marzo de 2021—Hoy, la National Kidney Foundation aplaude el anuncio de la Administración Biden sobre su nueva colaboración con clínicas de diálisis de todo el país para facilitar la vacunación contra la COVID-19 de los pacientes con falla renal. Esta nueva colaboración forma parte de una inversión nacional global destinada a ampliar el acceso a las vacunas contra la COVID-19 de forma más generalizada y a fomentar la confianza en las comunidades más afectadas y de mayor riesgo. 

“Desde el inicio de la pandemia, hemos defendido que se dé prioridad a los pacientes renales, especialmente a aquellos en diálisis o que han recibido un trasplante”, afirmó Kevin Longino, director ejecutivo de la National Kidney Foundation y receptor de un trasplante renal. “La colaboración con las clínicas de diálisis anunciada hoy supondrá un avance significativo hacia este objetivo y ayudará a reducir el riesgo de un aumento de las complicaciones y la mortalidad a las que se enfrentan los pacientes renales debido al nuevo coronavirus, especialmente en las comunidades de color”. 

Los pacientes en diálisis corren un riesgo especialmente elevado de contraer la COVID-19, debido a la edad avanzada de la población, a las numerosas comorbilidades subyacentes —como la diabetes mellitus y las cardiopatías— y a la exposición en la comunidad. Además, las poblaciones minoritarias, que ya presentan un mayor riesgo de contraer la COVID-19, están sobrerrepresentadas entre los pacientes en diálisis. Los pacientes que reciben diálisis en centros especializados corren un riesgo especialmente elevado debido a la necesidad de desplazarse a dichos centros tres veces por semana, donde pasan entre 11 – 12 horas semanales en contacto cercano con otras personas. Los pacientes en diálisis, con trasplante renal o con enfermedad renal crónica avanzada se encuentran entre los que corren mayor riesgo de sufrir complicaciones por la COVID-19, lo que incluye una tasa de hospitalización 10 veces superior y un riesgo de muerte más de 2.5 veces mayor que el de la población general. 

Tal y como ha señalado la NKF en una declaración anterior, aunque los centros de diálisis son un lugar práctico para que los pacientes renales vulnerables se vacunen, es posible que estos centros no dispongan de los suministros necesarios para almacenar la vacuna de forma segura. Es fundamental que los centros de diálisis, junto con otros lugares donde los pacientes renales reciben atención, cuenten con el apoyo y los suministros necesarios para aplicar con celeridad las prácticas de vacunación prioritaria. 

“Aunque el anuncio de hoy supone un paso de vital importancia para los pacientes en diálisis, instamos al Gobierno a que también dé prioridad a las personas que reciben el riñón y a todos los demás pacientes con enfermedad del riñón avanzada”, afirmó el Dr. Paul Palevsky, presidente de la NKF y nefrólogo. “Aunque algunos estados ya están dando prioridad a los pacientes con enfermedad del riñón que presentan un mayor riesgo de contraer la COVID-19, se justifica una estrategia nacional, así como una base de datos nacional que sirva de guía y permita supervisar dicha estrategia. Es necesario llevar a cabo una planificación rigurosa para que esta iniciativa pueda replicarse en caso de que se necesite una dosis de refuerzo de la vacuna para las comunidades de pacientes de riesgo”. 

Datos sobre la enfermedad del riñón

Se estima que, en Estados Unidos, 37 millones de adultos padecen enfermedad del riñón crónica, y aproximadamente el 90% no sabe que la padece. Uno de cada tres adultos en EE. UU. corre el riesgo de padecer enfermedad del riñón. Entre los factores de riesgo de la enfermedad del riñón se incluyen: la diabetes, la presión arterial alta, las cardiopatías, la obesidad y los antecedentes familiares. Las personas de ascendencia negra o afroamericana, hispana o latina, indígena americana o nativa de Alaska, asiático-americana, o nativa de Hawái u otras islas del Pacífico tienen un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad del riñón. Las personas negras o afroamericanas tienen casi cuatro veces más probabilidades que los estadounidenses blancos de padecer falla renal. Los hispanos tienen 1.3 veces más probabilidades que los no hispanos de padecer falla renal.

Aproximadamente 750,000 estadounidenses padecen falla renal irreversible y necesitan diálisis o un trasplante de riñón para sobrevivir. Más de 500,000 de estos pacientes reciben diálisis al menos tres veces por semana para sustituir la función renal. En estos momentos, casi 100,000 estadounidenses se encuentran en lista de espera para un trasplante de riñón. Dependiendo del lugar de residencia del paciente, el tiempo medio de espera para un trasplante de riñón puede oscilar entre tres – siete años.

Acerca de la National Kidney Foundation

La National Kidney Foundation (NKF) es la organización más grande, completa y con mayor trayectoria centrada en el paciente, dedicada a concientizar, prevenir y tratar la enfermedad del riñón en EE. UU. Para obtener más información sobre la NKF, visita www.kidney.org