Un estudio demuestra que los riñones que inicialmente se consideraban no aptos para el trasplante resultan ser viables

 
AUSTIN, TX — 11 de abril de 2018 — El primer estudio que analiza los resultados de los riñones trasplantados que anteriormente se consideraban no aptos para el trasplante muestra una tasa de supervivencia del injerto superior al 90% para estos riñones un año después de que los pacientes los recibieran.
 
Los resultados del estudio, presentados en las Spring Clinical Meetings de 2018 de la National Kidney Foundation en Austin, ponen de relieve cómo la falta de estandarización entre los centros de trasplantes podría estar privando a los pacientes de órganos que les salvarían la vida. Actualmente, 121,000 personas están a la espera de un trasplante de órgano en Estados Unidos, pero casi uno de cada cinco órganos que se pone a disposición se descarta, según afirman los autores del estudio, adscritos a la Facultad de Medicina de la Universidad de Texas en Galveston, Texas. Cada año, miles de personas que padecen falla renal fallecen mientras esperan a que haya disponible un riñón compatible. Los autores instan a los centros de trasplantes a desarrollar criterios más sólidos y uniformes para evaluar la idoneidad de los órganos, con el fin de orientar de forma sistemática esta decisión crítica.
 
“Reconsidera la situación antes de rechazar un órgano por motivos de calidad utilizando los códigos de rechazo”, afirmó el Dr. Vishy Chaudhary, autor principal del estudio y fellow en nefrología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Texas en Galveston. “La importancia de nuestros hallazgos radica en concienciar a la comunidad de trasplantes de que los órganos descartados por otro centro, especialmente aquellos para los que se utiliza el código 830, merecen una evaluación exhaustiva, ya que aún pueden ser aceptables para el trasplante a un receptor adecuado. Es necesario redefinir los códigos”, añadió. 
 
El estudio hizo un seguimiento de 291 riñones que se obtuvieron de 172 donantes fallecidos, pero que en un primer momento fueron rechazados para trasplante entre 1 de enero de 2014 – 31 de diciembre de 2016. Los riñones fueron rechazados inicialmente mediante el código 830, que indica que el órgano era de baja calidad o que la edad del donante era demasiado avanzada. Posteriormente, los órganos fueron obtenidos por la Southwest Transplant Alliance de Dallas y trasplantados a pacientes de la lista de espera de riñón.
 
Los donantes se emparejaron con los receptores en función de la edad y el estado de salud. Los investigadores hicieron un seguimiento de los indicadores de salud de los receptores del riñón tras el trasplante, como la mediana de creatinina sérica, tanto en el momento del alta como al cabo de un año; la incidencia de función tardía del injerto; y las tasas de supervivencia del injerto según el método de Kaplan-Meier. La supervivencia del injerto sin censura según el método de Kaplan-Meier a los 90 días, 180 días y 365 días fue del 95.8%, 94.6% y 90.66%, respectivamente.
 
El artículo en el que se detallan los resultados ha sido aceptado para su publicación en la revista *American Journal of Kidney Diseases*.
 
Spring Clinical Meetings de la NKF
Durante los últimos 27 años, profesionales de la salud especializados en nefrología de todo el país han acudido a las Spring Clinical Meetings de la NKF para conocer los últimos avances relacionados con todos los aspectos de la práctica nefrológica; establecer contactos con colegas; y presentar los resultados de sus investigaciones. Las Spring Clinical Meetings de la NKF están diseñadas para lograr un cambio significativo en las competencias, el rendimiento y los resultados de salud de los pacientes de los equipos sanitarios multidisciplinares. Es la única conferencia de este tipo que se centra en trasladar la ciencia a la práctica para todo el equipo sanitario. 
 
Datos sobre la enfermedad del riñón
Se estima que 30 millones de adultos estadounidenses padecen enfermedad del riñón crónica, y la mayoría no está concientizada sobre ello. Uno de cada tres adultos estadounidenses corre el riesgo de padecer enfermedad del riñón. Entre los factores de riesgo de la enfermedad del riñón se incluyen la diabetes, la presión arterial alta, las enfermedades cardíacas, la obesidad y los antecedentes familiares de falla renal. Las personas de ascendencia afroamericana, hispana, nativa americana, asiática o de las islas del Pacífico tienen un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad del riñón. Los afroamericanos tienen tres veces más probabilidades que los blancos, y los hispanos tienen casi 1.5 veces más probabilidades que los no hispanos de desarrollar falla renal (enfermedad del riñón en etapa terminal).
 
La National Kidney Foundation (NKF) es la organización más grande, completa y con más trayectoria dedicada a concientizar, prevenir y tratar la enfermedad del riñón. Para obtener más información sobre la NKF, visite www.kidney.org.