Un estudio revela que más de la mitad de los pacientes con alteraciones en la función renal no reciben un seguimiento oportuno

 
El artículo señala, entre otras razones, la elevada carga de trabajo de los médicos y el diseño de los historiales clínicos electrónicos como retos clave que impiden a los pacientes someterse a pruebas de seguimiento oportunas
 
Nueva York, NY - 16 de julio de 2019 Un equipo de investigadores analizó los datos médicos electrónicos de más de 200,000 adultos y descubrió que el 58% de los pacientes con una tasa de filtración glomerular (eGFR, por sus siglas en inglés) anómala reciente no se sometían a pruebas de seguimiento oportunas tras el resultado anómalo. Las razones para ello son diversas e incluyen la carga de trabajo de los médicos y el diseño de los historiales clínicos electrónicos.
 
El estudio, titulado “Seguimiento de los resultados anormales de la TFG estimada en un gran sistema integrado de prestación de asistencia sanitaria: un estudio de métodos mixtos”, ha sido financiado por la Agencia para la Investigación y la Calidad de la Asistencia Sanitaria (AHRQ) y se publicará hoy en la revista American Journal of Kidney Diseases (AJKD) de la National Kidney Foundation.
 
“La falta de un seguimiento oportuno de los resultados anómalos de las pruebas puede provocar retrasos en el diagnóstico o el tratamiento”, afirmó la investigadora principal, Kim N. Danforth, ScD, MPH, del Departamento de Investigación y Evaluación de Kaiser Permanente del Sur de California. “Nuestro objetivo era determinar con qué frecuencia se producen deficiencias en el seguimiento oportuno de los resultados anómalos de los análisis de laboratorio de creatinina y de la taza de filtración glomerular (eGFR, por sus siglas en inglés), así como identificar las posibles causas de dichas deficiencias. Nuestro propósito era identificar formas de mejorar el seguimiento de estas pruebas en el futuro”.
 
Un resultado anómalo en un análisis puede indicar que los riñones no funcionan tan bien como deberían, pero también puede darse cuando los riñones están sanos, por lo que se necesitan pruebas de seguimiento para identificar a los pacientes con enfermedad del riñón. La prueba de la taza de filtración glomerular (eGFR, por sus siglas en inglés) es la mejor forma de estimar el nivel de función renal y determinar qué pruebas adicionales son necesarias. Cuanto antes se detecte la enfermedad del riñón, mayores serán las posibilidades de ralentizar o detener su progresión.
 
“Los médicos señalaron una elevada carga de trabajo y dificultades para gestionar los resultados de los análisis de laboratorio en la historia clínica electrónica (HCE), lo cual es importante dada la creciente preocupación por el agotamiento entre los profesionales de atención primaria”, afirmó Danforth. “Es fundamental contar con procesos eficientes para gestionar los resultados de los análisis”.
 
Los resultados de los investigadores sugieren que se necesitan mejores sistemas y procesos para ayudar a los pacientes y a los profesionales sanitarios a mejorar el seguimiento de los análisis de laboratorio, en consonancia con investigaciones realizadas en otros sistemas sanitarios.
“Nuestro estudio sugiere que potenciar la gestión en equipo de los resultados de los análisis de laboratorio puede ayudar a mejorar el seguimiento de los resultados anormales”, señaló Danforth.
 
“Este importante estudio debería servir de llamada de atención para las organizaciones sanitarias de todo el país: la solicitud de pruebas de laboratorio solo mejorará los resultados de los pacientes si los resultados dan lugar a medidas concretas”, afirmó Kerry Willis, doctora y directora científica de la NKF. “La NKF ha desarrollado un ‘Paquete de Cambios para la ERC’ (CKD Change Package) con el fin de ayudar a los profesionales de la salud a transformar sus prácticas para satisfacer esta necesidad”.
 
Como resultado del estudio, Kaiser Permanente Southern California (KPSC) añadirá un indicador en las historias clínicas electrónicas para los resultados anómalos de las pruebas de laboratorio relacionadas con la taza de filtración glomerular (eGFR, por sus siglas en inglés) y colaborará con los médicos para desarrollar sistemas que mejoren el flujo de trabajo, señaló Danforth. KPSC también cuenta con un programa de seguridad para pacientes ambulatorios, el Programa SureNet, que se puso en marcha en 2010. El programa sirve como sistema de respaldo para notificar a los pacientes cuando se ha superado el plazo de seguimiento de una prueba anómala de creatinina o eGFR.
 
“Estas son medidas que también podrían tener en cuenta otros laboratorios y sistemas sanitarios”, señaló.
 
Aunque estudios previos han demostrado que los daños son poco frecuentes en estos pacientes debido a la lenta progresión de la enfermedad, es importante mejorar el seguimiento de los análisis de laboratorio, señaló Danforth. A pesar de las notificaciones automáticas a los pacientes sobre análisis pendientes, puede haber factores relacionados con los propios pacientes que contribuyan a retrasos o omisiones en el seguimiento y que aún no se hayan estudiado en profundidad. Se necesitan más investigaciones para mejorar la implicación de los pacientes y determinar cuáles corren mayor riesgo de sufrir daños debido a las lagunas en la atención de seguimiento, afirmó Danforth.
 
Información sobre el artículo
El artículo se ha publicado en línea y está disponible para todo el mundo durante 90 días. A partir de entonces, solo estará disponible para los suscriptores de AJKD. Puede acceder al artículo en https://www.ajkd.org/article/S0272-6386(19)30763-2/fulltext
 
Los investigadores son Danforth; Erin E. Hahn, PhD, MPH; Jeffrey M. Slezak, MS; Lie Hong Chen, DrPH; Bonnie H. Li, MS; Corrine E. Muñoz-Plaza, máster en Salud Pública; Tiffany Q. Luong, máster en Salud Pública; Teresa N. Harrison, máster en Ciencias; y Brian S. Mittman, doctor, todos del Departamento de Investigación y Evaluación de Kaiser Permanente del Sur de California; John J. Sim, doctor en Medicina, de la División de Nefrología e Hipertensión del Centro Médico de Kaiser Permanente de Los Ángeles; Hardeep Singh, doctor en Medicina (MD), máster en Salud Pública (MPH), del Centro de Innovaciones en Calidad, Eficacia y Seguridad del Centro Médico Michael E. DeBakey de la Administración de Veteranos (VA), y del Departamento de Medicina del Baylor College of Medicine, en Houston; y Michael H. Kanter, doctor en Medicina (MD), de Calidad y Análisis Clínico del Southern California Permanente Medical Group, en Pasadena, y de la Facultad de Medicina de Kaiser Permanente, en Pasadena, California.
 
Acerca de la revista “American Journal of Kidney Diseases”
La revista “American Journal of Kidney Diseases” (AJKD), publicación oficial de la National Kidney Foundation, es reconocida mundialmente como una fuente de referencia dedicada a la práctica clínica de la nefrología y a la investigación clínica. Los artículos seleccionados para su publicación en la AJKD deben cumplir con rigurosos estándares, en consonancia con el objetivo de la revista de difundir información nueva e importante sobre nefrología clínica de una manera que refuerce los conocimientos y ayude a los médicos a proporcionar a sus pacientes una atención de la máxima calidad.
 
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Datos sobre la enfermedad del riñón
Se estima que, en Estados Unidos, 37 millones de adultos padecen ERC, y la mayoría no es consciente de ello. Uno de cada tres adultos estadounidenses corre el riesgo de padecer ERC. Entre los factores de riesgo de la enfermedad del riñón se incluyen la diabetes, la presión arterial alta, las enfermedades cardíacas, la obesidad, los antecedentes familiares de falla renal y tener 60 años o más. Las personas de ascendencia afroamericana, hispana, nativa americana, asiática o de las islas del Pacífico tienen un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad del riñón. Los afroamericanos tienen aproximadamente tres veces más probabilidades que los blancos de desarrollar enfermedad renal en etapa terminal (ERFT o falla renal). En comparación con los no hispanos, los hispanos tienen casi 1.3 veces más probabilidades de recibir un diagnóstico de falla renal.
 
La National Kidney Foundation (NKF) es la organización centrada en el paciente más grande, completa y con mayor trayectoria dedicada a concientizar, prevenir y tratar la enfermedad del riñón en EE. UU. Para obtener más información sobre la NKF, visite www.kidney.org.