Inversión federal

Más de 37 millones de estadounidenses padecen enfermedad renal crónica (ERC), incluidos casi 750,000 con falla renal irreversible. Otros 80 millones de estadounidenses corren el riesgo de desarrollar una enfermedad del riñón debido a la hipertensión, la diabetes y otros factores de riesgo. Lamentablemente, el 90% de las personas con ERC no han sido diagnosticadas.

Si no abordamos la enfermedad del riñón de forma precoz y no trabajamos para ralentizar o detener su progresión hacia la falla renal, el coste del tratamiento de la falla renal podría llevar a la quiebra al Fondo Fiduciario de Medicare. El programa Medicare destina más de $130,000 millones de dólares —más del 24% del gasto total— a pacientes con enfermedad del riñón. Además, la enfermedad del riñón en etapa terminal, que afecta solo al 1% de los beneficiarios de Medicare, representa el 7% del gasto de Medicare.

Para hacer frente a este grave desafío, el Congreso debe aumentar drásticamente la financiación destinada a concientizar a la población, a la prevención [TZ1], a la detección temprana y al tratamiento de las enfermedades del riñón, así como incrementar de manera significativa la financiación para la investigación relacionada con los riñones en los Institutos Nacionales de Salud y en la Iniciativa sobre Enfermedad Renal Crónica de los CDC.

Iniciativa sobre Enfermedad del Riñón Crónica de los CDC

La Iniciativa sobre Enfermedad Renal Crónica (ERC) de los CDC se centra en una estrategia integral de salud pública, en la que participan otras agencias de salud pública y organizaciones nacionales, para abordar la ERC. Las actividades financiadas en el marco de este programa apoyan la vigilancia de la enfermedad, ayudan a concientizar sobre la ERC y sus complicaciones, promueven el diagnóstico y el tratamiento precoces, y mejoran la calidad de vida de las personas que viven con ERC. Lamentablemente, con su nivel actual de financiación de $2.6 millones, el alcance y el impacto de este programa son limitados.

Con un aumento significativo de la financiación, los CDC podrían acelerar y ampliar las actividades del programa para informar al público sobre su riesgo de padecer enfermedad del riñón, formar a los profesionales clínicos e impulsar la innovación por parte de las entidades que prestan servicio a la comunidad de personas con enfermedad del riñón. Al aumentar nuestra inversión en concientización, detección temprana y tratamiento, podemos frenar de forma eficaz la progresión de la enfermedad del riñón, reducir sus complicaciones más costosas y mejorar drásticamente la calidad de vida de los pacientes.

NIH y NIDDK

El Instituto Nacional de Diabetes, Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK) apoya la investigación que ha dado lugar a importantes descubrimientos y mejoras en el tratamiento y la comprensión de la enfermedad del riñón. Lamentablemente, la COVID-19 ha afectado de manera desproporcionada a los pacientes renales, que han registrado algunas de las tasas más elevadas de hospitalización y mortalidad por COVID-19. Además, se ha relacionado la COVID-19 con lesiones renales agudas y enfermedad del riñón en pacientes que se recuperan de la COVID-19 y que no tenían antecedentes previos de enfermedad del riñón.

El impacto de la COVID-19, sumado al enorme impacto de las enfermedades del riñón en los 37 millones de estadounidenses con ERC (750,000 de los cuales padecen falla renal terminal), junto con las oportunidades de investigación sin financiación y de potencial gran repercusión, justifica un aumento de la financiación de cara al futuro. En el año fiscal 2021, el NIDDK recibió un aumento porcentual de la financiación menor que el de todos los demás institutos del NIH, salvo uno. Concretamente, la NKF solicita que el aumento de la financiación para el NIDDK sea mayor o equivalente al aumento concedido al conjunto de los NIH. Las mejoras en la prevención y la atención a los pacientes renales también pueden ayudar a abordar el impacto desproporcionado de la ERC y la insuficiencia renal terminal (IRT) en Medicare.

La NKF ha reunido a un grupo de nefrólogos destacados para evaluar e identificar áreas clave de investigación que, gracias a una financiación adicional, puedan acelerar el desarrollo de nuevas medidas de prevención y detección temprana, así como de nuevas terapias, con el fin de reducir el impacto de la ERC. Este grupo de expertos publicará sus recomendaciones en otoño de 2021, las cuales servirán de hoja de ruta para la obtención de financiación federal adicional.

Solicitud de asignaciones presupuestarias de la NKF para el ejercicio fiscal 2023

Declaración de la NKF sobre las asignaciones presupuestarias para el ejercicio fiscal 2023