Cómo proteger las venas cuando se padece una enfermedad del riñón

Descubre por qué es importante cuidar tus venas cuando padeces una enfermedad del riñón crónica y cómo unas venas sanas pueden facilitar los tratamientos futuros, incluido el acceso para la hemodiálisis

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Este resumen de audio fue creado con inteligencia artificial, utilizando contenido de la National Kidney Foundation como fuente exclusiva. Expertos clínicos de la NKF lo han revisado para confirmar su precisión.

Acerca de la preservación de las venas

Las personas que padecen enfermedad del riñón crónica pueden necesitar proteger las venas de los brazos de cara a tratamientos futuros. Las venas sanas pueden utilizarse para extracciones de sangre, medicamentos intravenosos (medicamentos administrados a través de una vena) y otros tratamientos. También pueden ser necesarias para crear un acceso para la hemodiálisis.

La hemodiálisis consiste en extraer la sangre del cuerpo, llevarla a una máquina de diálisis y volver a introducirla en el organismo. Para ello, un cirujano puede crear una fístula arteriovenosa, también llamada fístula AV, o un injerto arteriovenoso, también llamado injerto AV. Disponer de vasos sanguíneos sanos ofrece a su equipo sanitario más opciones a la hora de planificar este acceso.

Los pinchazos con aguja, las extracciones de sangre, la colocación de vías intravenosas y otros procedimientos pueden dañar las venas. Los pinchazos repetidos pueden provocar cicatrices con el tiempo. La preservación venosa consiste en evitar el daño, de modo que estos vasos sanguíneos sigan estando disponibles para una atención futura. 

Proteger tus venas ahora puede ayudarte a mantener tus opciones de diálisis en el futuro.

Habla con tu equipo médico sobre la preservación de las venas

A medida que la enfermedad del riñón avanza, es posible que tu equipo sanitario te recomiende medidas para proteger las venas de tus brazos. Esto puede ayudar a mantener los vasos sanguíneos sanos disponibles para tratamientos futuros, incluido un posible acceso para hemodiálisis.

Pregunte a su nefrólogo si necesita un plan de preservación venosa y qué debe incluir dicho plan. Asegúrese de que el plan se añada a su historial médico y se comunique a otros profesionales de la salud, especialmente antes de extracciones de sangre, la colocación de una vía intravenosa, una intervención quirúrgica o una hospitalización.

Puedes ayudar a proteger tus venas

Antes de una extracción de sangre o de la colocación de una vía intravenosa

Informa al profesional de la salud de que padeces una enfermedad del riñón y de que es posible que debas proteger tus venas para un futuro acceso de diálisis. Pregunta si la extracción de sangre o la vía intravenosa son necesarias y cuál es el lugar más seguro para realizarlas.

  • Pide al personal que consulte tu historial médico para ver si hay alguna indicación sobre la preservación de venas o extremidades.
  • Pide que te atienda una persona con experiencia si la punción puede resultar difícil.
  • Pregunte si se puede cambiar el lugar de punción cuando necesite extracciones de sangre repetidas, para que no se utilice siempre la misma vena.
  • Pregunte si el análisis de sangre o la vía intravenosa son necesarios y si pueden combinarse con otros cuidados programados para evitar pinchazos innecesarios.

Sigue el plan que te indique tu equipo de atención renal sobre qué venas o brazos debes proteger.

Durante una medición de la presión arterial

Si tienes una fístula arteriovenosa o un injerto arteriovenoso, no permitas que te coloquen el manguito del tensiómetro en ese brazo de acceso. Si estás protegiendo un brazo para un futuro acceso, sigue las instrucciones de tu equipo de atención renal sobre las mediciones de la tensión arterial.

Durante una visita al hospital o a urgencias

Informa al equipo sanitario sobre tu enfermedad del riñón y tu plan de preservación venosa nada más llegar. Es posible que el personal del hospital y de urgencias esté centrado en el problema por el que has acudido, por lo que quizá tengas que repetir esta información.

  • Pide que se añadan a tu historial médico tus necesidades de preservación venosa.
  • Muestre al personal una tarjeta de alerta médica, una pulsera, una banda de muñeca u otro recordatorio, si utiliza alguno.
  • Pide al equipo que te explique dónde tienen previsto colocar una vía intravenosa o extraer sangre.
  • Pídeles que se pongan en contacto con tu equipo de atención renal si surge alguna duda sobre la protección de tus venas.

Tú, tu familia o un compañero de cuidado tenéis derecho a hacer preguntas antes de que se realice una punción con aguja, una extracción de sangre, una vía intravenosa o una medición de la tensión arterial.

Proteger un acceso para diálisis ya existente

Una fístula arteriovenosa o un injerto arteriovenoso se suele denominar “cuerda salvavidas”, ya que se utiliza para la hemodiálisis. Indica a todos los profesionales de la salud en qué brazo tienes el acceso.

  • No permita que le extraigan sangre ni le pongan vías intravenosas en el brazo donde tiene el acceso.
  • No permita que le coloquen un manguito de tensiómetro en el brazo del acceso.
  • Pide al personal de diálisis que te explique cómo comprueban y utilizan tu acceso.
  • No dudes en decir algo si notas que algo no va bien o si te preocupa cómo se está manejando tu acceso.

Lo que puedes decir

A veces puede resultar difícil expresar lo que uno piensa, sobre todo cuando se está enfermo o en un entorno sanitario desconocido. Estas frases sencillas pueden ayudarte:

  • Tengo una enfermedad del riñón y necesito proteger mis venas para el acceso a la diálisis.
  • Por favor, compruebe mi historial antes de utilizar este brazo.
  • ¿Podría explicarme por qué es necesario este pinchazo o esta vía intravenosa?
  • ¿Hay algún otro lugar seguro donde pueda hacerlo?
  • Por favor, póngase en contacto con mi equipo de atención renal antes de utilizar este brazo.

Planifica con antelación junto con tu equipo sanitario

La preservación de las venas funciona mejor cuando tú y tus profesionales de la salud seguís el mismo plan. Pide a tu equipo de atención renal que documente el plan en tu historial médico y te explique cómo compartirlo con otros centros de atención sanitaria.

También puede ser conveniente que lleve consigo el nombre y el número de teléfono de su nefrólogo o de su centro de diálisis. Un compañero de cuidado puede ayudarle a expresarse cuando no se encuentre bien.

Preguntas para tu equipo sanitario

  • ¿Tengo que empezar a proteger mis venas ya?
  • ¿Debo proteger un brazo o los dos?
  • ¿Dónde se debe extraer la sangre o colocar una vía intravenosa?
  • ¿Pueden añadir una alerta de preservación venosa a mi historial médico?
  • ¿Qué debo decir al personal del hospital, del laboratorio o de urgencias?
  • ¿Debería llevar una tarjeta de alerta médica, una pulsera o una banda para la muñeca?
  • ¿A quién debe llamar otro profesional de la salud si tiene alguna duda?
  • ¿Qué debo hacer si alguien utiliza un brazo o una vena que se suponía que debía protegerse?
Paciente al que se le está administrando una perfusión intravenosa

Un llamamiento a la acción basado en las opiniones de pacientes y profesionales sanitarios

Para las personas con enfermedad renal crónica (ERC) y enfermedad renal en fase terminal (ERT), mantener las venas sanas es fundamental para garantizar el acceso a la diálisis a largo plazo, reducir las complicaciones y mejorar los resultados.

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Este contenido se proporciona únicamente para el uso informativo y no se pretende como consejo médico o como sustituto del consejo médico de un profesional de la salud.
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