El ‘Big Beautiful Bill’ es francamente horrible para los pacientes renales

Declaración de Jesse Roach, doctor en Medicina y vicepresidente sénior de la National Kidney Foundation
, sobre la aprobación en el Senado del “One Big Beautiful Bill”

Washington, D.C. – (1 de julio de 2025) “El denominado ‘Big Beautiful Bill’, aprobado hoy por el Senado, supone un gigantesco paso atrás para las personas que padecen enfermedad del riñón. Es profundamente decepcionante que el Senado haya tomado un proyecto de ley ya de por sí problemático de la Cámara de Representantes y lo haya empeorado aún más. La versión del Senado acelera los devastadores recortes a Medicaid, impone nuevas y onerosas barreras al acceso a la atención sanitaria y pone en peligro la salud y la vida de los pacientes renales.

Casi 300,000 pacientes en diálisis en Estados Unidos dependen de Medicaid. Sin embargo, este proyecto de ley impone un requisito de 80 horas de trabajo al mes, introduce nuevos copagos y recorta fuentes de financiación clave para los hospitales rurales y las clínicas de diálisis. Estos cambios podrían dejar a millones de personas sin cobertura, lo que socavaría la detección temprana, interrumpiría los tratamientos vitales y obligaría a los pacientes a acudir a centros de atención de urgencias ya sobrecargados.

Entre las disposiciones más preocupantes se incluyen:

  • Requisitos laborales: Las nuevas obligaciones se aplicarían a los padres de adolescentes y a otras personas con necesidades sanitarias crónicas, incluida la enfermedad del riñón, lo que les expondría al riesgo de perder la cobertura antes de poder optar a Medicare.
  • Recortes fiscales a los proveedores: El proyecto de ley reduce los impuestos permitidos a los proveedores de Medicaid del 6% al 3.5% para 2031, lo que limita la financiación esencial para las clínicas de diálisis, especialmente en las zonas rurales.
  • Nuevos copagos: Un copago de $35 por tratamiento para los pacientes de diálisis y con ERC que se encuentren por encima del umbral de la pobreza podría suponer costos anuales de más de $5,000 para los pacientes de diálisis.
  • Barreras a la inscripción en la ACA: El proyecto de ley eliminaría la reinscripción automática y aumentaría la carga burocrática, lo que podría retrasar la cobertura de más de 700,000 personas para 2034.
  • Financiación insuficiente para la sanidad rural: Aunque incluye un fondo de estabilización rural de $15,000 millones, esta cantidad dista mucho de lo necesario para mantener abiertas las clínicas de diálisis y los hospitales en zonas desatendidas.

Estos cambios pueden suponer un ahorro sobre el papel, pero, en realidad, darán lugar a peores resultados, un mayor sufrimiento y unos costos a largo plazo más elevados para los contribuyentes y el sistema sanitario. La National Kidney Foundation insta al Congreso a rechazar estas disposiciones perjudiciales y, en su lugar, impulsar políticas que apoyen una atención renal sostenible y equitativa».

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