(Nueva York, NY – 19 de mayo de 2026) – La National Kidney Foundation (NKF) ha anunciado hoy dos nuevas publicaciones complementarias destinadas a facilitar una atención más eficaz a las personas que padecen nefropatía por inmunoglobulina A (IgAN), una enfermedad que puede derivar en ECR (Enfermedad Renal Crónica) e insuficiencia renal. El comentario clínico describe cambios potencialmente transformadores en el tratamiento de la IgAN y va acompañado de una perspectiva reveladora de personas que padecen esta afección.
El comentario, elaborado por la Iniciativa para la Calidad de los Resultados en Enfermedad del Riñón (KDOQI), ofrece perspectivas centradas en EE. UU. sobre la guía de práctica clínica de 2025 publicada por “Enfermedad del Riñón: Mejora de los Resultados Globales” (KDIGO). Hace hincapié en un cambio hacia el diagnóstico precoz, la estratificación personalizada del riesgo y el uso de terapias emergentes dirigidas al sistema inmunitario contra los mecanismos de la enfermedad, al tiempo que aborda la respuesta genérica posterior a la pérdida de nefronas inducida por la IgAN, con el fin de mejorar los resultados.
“Como complemento a la perspectiva clínica, se recogen las opiniones de personas que conviven con la IgAN, quienes aportan sus perspectivas sobre prioridades importantes para los pacientes, como un mejor acceso a los ensayos clínicos y las áreas en las que les gustaría que se investigara más a fondo en el futuro”, afirmó Kelli Damron, directora de Participación de Pacientes de la NKF.
Una nueva era en el tratamiento dirigido contra la IgAN
La IgAN es una de las causas más comunes de la enfermedad renal crónica (ERC) en todo el mundo; sin embargo, su evolución varía entre los pacientes y requiere regímenes de tratamiento personalizados. Las nuevas directrices subrayan que los niveles bajos de proteinuria, que antes se consideraban benignos, pueden indicar un riesgo significativo a largo plazo para la función renal. La biopsia renal sigue siendo esencial para el diagnóstico, y las nuevas recomendaciones abogan por realizarla incluso con niveles más bajos de proteinuria para permitir una intervención más temprana.
“Con estas nuevas directrices, se anima a los médicos a utilizar herramientas de predicción validadas que combinen datos clínicos y de biopsia para estimar el riesgo de progresión de la enfermedad en un paciente y orientar la toma de decisiones compartida”, añadió la Dra. Kerry Willis, directora científica de la National Kidney Foundation.
Cada vez son más los tratamientos que se dirigen a los mecanismos subyacentes de la IgAN, incluidos fármacos que reducen la producción nociva de IgA y agentes que protegen la función renal. Por ello, las directrices también destacan la importancia de abordar simultáneamente los factores que impulsan la enfermedad y el impacto del daño renal, a menudo mediante múltiples agentes. El objetivo del tratamiento es ralentizar el deterioro de la función renal hasta alcanzar tasas casi normales y mantener niveles bajos de proteinuria a lo largo de toda la vida del paciente. Los dos nuevos comentarios subrayan el potencial de las terapias dirigidas para transformar el pronóstico de la enfermedad en muchas personas.
“Este es un momento crucial en la atención de la IgAN”, afirmó la Dra. Isabelle Ayoub, de la Universidad Estatal de Ohio, autora principal del comentario. “Disponemos de las herramientas para identificar antes a los pacientes de alto riesgo y, ahora, de nuevos agentes terapéuticos con los que intervenir de forma más eficaz para prevenir la progresión de la ERC y evitar la falla renal”.
Retos futuros
Aunque las opciones terapéuticas se están ampliando rápidamente, el comentario reconoce la existencia de barreras prácticas, como los costos, el acceso a los medicamentos y la incertidumbre sobre las combinaciones óptimas de tratamiento y su duración. Las recomendaciones actualizadas marcan un cambio en las opciones disponibles para la atención individualizada. Los pacientes pueden beneficiarse de un diagnóstico más precoz, una evaluación del riesgo más precisa y el acceso a terapias capaces de alterar la progresión de la enfermedad.
Perspectivas de futuro
Con múltiples fármacos nuevos aprobados o en fase de desarrollo, los autores del comentario describen el momento actual como una era apasionante en nefrología. “El ritmo actual de innovación en este campo es notable”, afirmó el Dr. Timothy Yau, de la Universidad de Washington. “Con los ensayos clínicos en curso y las terapias emergentes, prevemos estrategias de tratamiento aún más precisas y eficaces en el futuro”. En conclusión, la investigación en curso será fundamental para perfeccionar aún más nuestra comprensión del uso óptimo de las nuevas estrategias terapéuticas con el fin de mejorar los resultados en la ERC mediada por IgA. Se anima a las personas que padecen nefropatía por IgA a que se informen y consideren la posibilidad de participar en ensayos de nuevas terapias.
Acerca de la Enfermedad del Riñón
En Estados Unidos, la ERC sigue siendo una carga para la salud pública poco reconocida que afecta a 1 de cada 7 adultos, y el 90% de las personas afectadas desconocen su enfermedad. Aproximadamente 1 de cada 3 adultos estadounidenses corre el riesgo de padecer ERC, pero menos del 20% se somete a las pruebas recomendadas por las guías clínicas: la taza de filtración glomerular (eGFR, por sus siglas en inglés) y la relación albúmina/creatinina en orina (uACR). Entre los factores de riesgo de la enfermedad del riñón se incluyen la diabetes, la presión arterial alta, las enfermedades cardíacas, la obesidad y los antecedentes familiares. Las personas de ascendencia negra o afroamericana, hispana o latina, indígena americana o nativa de Alaska, asiático-americana, o nativa de Hawái u otras islas del Pacífico tienen un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad. Las personas negras o afroamericanas tienen aproximadamente cuatro veces más probabilidades que las personas blancas de desarrollar falla renal. Las personas hispanas e indígenas americanas padecen falla renal a una tasa aproximadamente el doble que la de las personas blancas.
Acerca de la National Kidney Foundation
La National Kidney Foundation está revolucionando la lucha por salvar vidas mediante la eliminación de las enfermedades del riñón prevenibles, la aceleración de la innovación para garantizar la dignidad de la experiencia del paciente y la eliminación de las desigualdades estructurales en la atención renal, la diálisis y los trasplantes. Para obtener más información sobre la NKF, visite www.kidney.org.
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Sam Tyler
, National Kidney Foundation
Director de Comunicaciones Profesionales y Científicas
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