August 12, 2014
Los analgésicos pueden dañar los riñones si se utilizan de forma incorrecta. Aprende a utilizar de forma segura los medicamentos habituales de venta libre.
¿Qué haces si tienes dolor de cabeza, fiebre o dolor muscular? Lo más probable es que utilices analgésicos de venta libre (sin receta médica). Estos ayudan a aliviar el dolor, la fiebre e incluso la inflamación. Se suelen utilizar para tratar la artritis, los resfriados, los dolores de cabeza, los dolores musculares, los dolores menstruales, la sinusitis y el dolor de muelas.
Aunque estos medicamentos son eficaces y, en general, seguros, pueden provocar problemas de salud graves, como una enfermedad del riñón, si no se utilizan correctamente. Si padeces una enfermedad del riñón, el uso continuado de estos medicamentos puede empeorarla.
Úsalo con precaución para proteger tus riñones
Si tienes una función renal reducida, debes seguir las indicaciones de tu médico en lo que respecta a los medicamentos para el tratamiento del dolor. Incluso con riñones sanos, tomar dosis elevadas durante un tiempo prolongado puede provocar daño renal al afectar al tejido renal o al flujo sanguíneo. Este riesgo puede aumentar con la edad.
Consejos para evitar el daño renal causado por los analgésicos:
- Siga siempre las instrucciones de la etiqueta.
- Hable con su equipo sanitario sobre la frecuencia con la que toma analgésicos.
- Mantente hidratado cuando tomes estos medicamentos para evitar la deshidratación.
- Toma los analgésicos únicamente según las indicaciones: en la dosis más baja y durante el menor tiempo posible.
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Tipos de medicamentos para el dolor (analgésicos)
El paracetamol (como el Tylenol) es una opción habitual y más segura para un uso ocasional si padeces una enfermedad del riñón. Úsalo únicamente según las indicaciones, ya que las dosis elevadas pueden provocar efectos secundarios.
Los AINE (antiinflamatorios no esteroideos), como el ibuprofeno y la aspirina, reducen el dolor y la inflamación. Estos pueden dañar los riñones en dosis elevadas o con un uso prolongado. Las personas con insuficiencia renal, enfermedades del riñón o presión arterial alta deben evitar los AINE, salvo que se lo indique un médico.
Consejos para un uso seguro
La mejor forma de proteger tus riñones es leer y seguir las recomendaciones de tu médico, así como las advertencias que figuran en las etiquetas de todos los analgésicos de venta libre.
- Evita los analgésicos combinados que contengan varios principios activos, como cafeína y paracetamol, en un mismo comprimido.
- Evita el alcohol si estás tomando analgésicos.
- Guarda los medicamentos fuera del alcance de los niños.
- Consulta con tu médico o farmacéutico sobre posibles interacciones si tomas otros medicamentos con receta.
- Deshazte adecuadamente de los analgésicos caducados o sin usar.
Seguir estas pautas puede ayudarte a tomar analgésicos de forma segura y a proteger tus riñones.
¿Han afectado los analgésicos a mis riñones?
Tu médico puede evaluar el estado de tus riñones mediante un sencillo análisis de sangre denominado “prueba de creatinina sérica”. Los resultados de esta prueba permiten calcular tu taza de filtración glomerular estimada (eGFR). El valor de la eGFR indica a tu médico cuál es tu nivel de función renal.
También se puede realizar un análisis de orina para detectar la presencia de proteínas. La presencia persistente de proteínas en la orina puede ser un indicio precoz de daño renal.


















