October 12, 2021
Aunque los tratamientos para la ERC han experimentado recientemente algunos avances notables, el ritmo de innovación va muy por detrás del de otras enfermedades y es insuficiente para hacer frente a la creciente carga que la ERC supone para nuestro sistema sanitario. Se estima que 37 millones de adultos, es decir, el 15% de la población de EE. UU., padecen ERC y que casi 800,000 sufren falla renal irreversible. El envejecimiento de la población, la epidemia de obesidad y el aumento de la prevalencia de la diabetes tipo 2 incrementarán el riesgo de padecer ERC e insuficiencia renal, lo que supondrá que 1 de cada 3 adultos corra ese riesgo a lo largo de su vida. Sin embargo, la financiación de la investigación sobre la ERC se queda muy por detrás de la destinada a otras enfermedades crónicas, tanto en importe total como en cantidad por paciente.
En el ejercicio fiscal de 2020, el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK) destinó tan solo $700 millones a la investigación de la Enfermedad del Riñón, lo que supone el 2% de la financiación de los Institutos Nacionales de Salud (NIH). La financiación de los NIH aumentó un 37% entre los ejercicios fiscales de 2015 – 2020, mientras que la destinada a la investigación renal se incrementó aproximadamente a la mitad de ese porcentaje.
La innovación en materia de ERC va muy por detrás de la de muchas otras enfermedades, lo que se traduce en oportunidades perdidas para lograr avances que podrían mejorar la detección temprana, ralentizar la progresión de la enfermedad y abordar las desigualdades. Las diferencias en los resultados de la ERC —ya sean debidas a factores genéticos, económicos y sociales, o al racismo sistémico— son inaceptables.
Invertir en el futuro
En diciembre de 2020, la National Kidney Foundation convocó dos mesas redondas de investigación, integradas por líderes en nefrología de destacadas instituciones académicas, la industria farmacéutica y otros expertos, con el fin de identificar y priorizar oportunidades para la investigación preclínica y clínica relacionada con el riñón.
Un grupo asesor formado por pacientes en diálisis, personas que reciben el riñón, familiares, cuidadores y donantes vivos también compartió sus puntos de vista sobre las áreas que requieren un estudio más profundo. Las mesas redondas propusieron una serie de recomendaciones en materia de investigación preclínica y clínica, en las que una financiación adicional podría ayudar a subsanar las carencias existentes en la detección y el tratamiento de la ERC.
Las recomendaciones de las mesas redondas incluyen:
- Aumentar la inversión en los determinantes genéticos de la salud en diferentes poblaciones
- Desarrollar modelos animales que imiten más fielmente la enfermedad en humanos
- Proyectos de demostración para abordar y reducir las desigualdades en materia de salud
- Apoyo a iniciativas para mejorar la captación y la retención de poblaciones marginadas en los ensayos clínicos
- Estrategias para aumentar la aplicación de terapias de eficacia probada que frenen la incidencia y la progresión de la ERC, especialmente en poblaciones marginadas de alto riesgo
La National Kidney Foundation insta a los Institutos Nacionales de Salud (NIH) y al Congreso a que aumenten significativamente la inversión de nuestro país en investigación relacionada con el riñón. Para enviar un mensaje animando a tus senadores a invertir en la investigación de la enfermedad del riñón y ayudar a salvar vidas, haz clic aquí.











