
Acerca de la iniciativa
Aproximadamente 2,220,000 adultos de la zona metropolitana de Nueva York padecen ERC, y unos 266,000 adultos son concientizados sobre ello. Como parte de una estrategia nacional de “Impacto Colectivo” de la NKF, las partes interesadas de la zona metropolitana de Nueva York pusieron en marcha una hoja de ruta para impulsar un cambio cultural en la atención primaria, con el objetivo de aumentar el diagnóstico precoz y el tratamiento de la ERC, especialmente en las comunidades que se ven desproporcionadamente afectadas por esta enfermedad.
Proceso de impacto colectivo
Mediante un proceso de participación de las partes interesadas en varias fases, la NKF creó las condiciones necesarias para el ‘impacto colectivo’ —líderes influyentes, recursos financieros adecuados y un sentido de urgencia por el cambio¹— con el fin de impulsar el cambio en el área metropolitana de Nueva York.
Grupos de trabajo sobre aprendizaje y acción
A través de una serie de debates moderados, los responsables del sector sanitario y de la salud pública identificaron los obstáculos y las soluciones para mejorar la sensibilización, la detección y el tratamiento de la ERC en el área metropolitana de Nueva York, y, en especial, las herramientas y estrategias que pueden implementarse en las propias instituciones de las partes interesadas. Los grupos de trabajo sobre aprendizaje y acción contribuyeron a aumentar la concientización y la implicación de los participantes. Los cuatro grupos de trabajo se reunieron para abordar los siguientes temas:
Consideraciones clínicas sobre la ERC en la atención primaria
- Objetivo: Debatir estrategias y enfoques que puedan emplearse para mejorar el reconocimiento y la atención de la ERC en los entornos de atención primaria.
- Antecedentes: Un amplio estudio nacional puso de manifiesto que menos del 12% de las personas con enfermedad del riñón fueron diagnosticadas en la atención primaria. Esto incluía hasta un 40% de las personas cuyos riñones requerían atención especializada. Con la llegada de nuevas terapias que han demostrado ralentizar o detener la progresión de la enfermedad del riñón, existe una oportunidad muy real de mejorar la calidad de la atención para las personas con enfermedad del riñón en todo el espectro de la enfermedad.
Implicación de la comunidad y soluciones basadas en la comunidad
- Objetivo: Desarrollar estrategias para concientizar sobre la ERC mediante la participación de la comunidad y garantizar que los profesionales sanitarios conozcan los recursos comunitarios disponibles para retrasar la progresión de la ERC.
- Antecedentes: En la actualidad, en EE. UU., solo el 10% de las personas con pruebas de laboratorio que indican ERC saben que padecen una enfermedad del riñón. Mejorar la concienciación, la participación y el autocontrol de los pacientes es fundamental para frenar con éxito la progresión de la ERC. Dado que la diabetes y la hipertensión desempeñan un papel significativo en el desarrollo de la ERC, colaborar con organizaciones comunitarias que apoyan a las personas con enfermedades crónicas puede ser un paso importante para sensibilizar al público sobre la ERC entre las personas con riesgo de padecerla.
Bienestar y prevención (salud de la población con ERC)
- Objetivo: Desarrollar una estrategia para incorporar las pruebas y el diagnóstico de la ERC en las prácticas de bienestar y prevención dentro de los planes de salud de las empresas y los seguros médicos privados, así como en la comunidad en general.
- Antecedentes: Hasta la fecha, casi el 90% de las personas que viven con ERC siguen sin estar diagnosticadas en la población y la mayoría no se someterá a las pruebas anuales recomendadas por las guías clínicas.⁵ En esta sesión se debatirán las estrategias que pueden desarrollarse y aplicarse para garantizar que las pruebas y el diagnóstico de la ERC se incluyan como parte de los servicios de bienestar y prevención —incluidos los programas corporativos, las actividades de prevención de la diabetes, etc.— disponibles en el área metropolitana de Nueva York.
Políticas, financiación y medición de la calidad
- Objetivo: Desarrollar una estrategia para optimizar las pruebas de detección de la ERC en la atención primaria desde el punto de vista de las políticas y la financiación.
- Antecedentes: En julio de 2020, la NCQA publicó el indicador HEDIS “Evaluación de la salud renal en adultos con diabetes” (KHE).⁴ Este indicador evalúa el porcentaje de personas con diabetes que se someten a ambas pruebas de detección de la ERC a lo largo de un año. Al contrastarlo con más de 70 conjuntos de datos de reclamaciones, se observó que este indicador solo se cumplía en el 35% de los casos. La recopilación de datos para la publicación de informes públicos sobre este indicador comenzó en octubre de 2021.
Hoja de ruta definitiva
Tras 25 horas de debate moderado, 71 partes interesadas identificaron 14 estrategias para mejorar las pruebas, el diagnóstico y el tratamiento precoz de la ERC en el área metropolitana de Nueva York. Lee aquí el resumen ejecutivo.
Cumbre de Liderazgo
El 19 de octubre de 2023, la NKF del Gran Nueva York organizó una cumbre virtual para presentar las recomendaciones finales e invitar a los socios a sumarse al enfoque de impacto colectivo. Más de 270 personas se inscribieron y 165 asistieron a la cumbre en directo, en la que se registraron 177 compromisos por parte de 58 personas para apoyar la puesta en práctica de las 14 recomendaciones.
Resultados de los debates
Durante los grupos de trabajo sobre aprendizaje y acción, las partes interesadas identificaron varias barreras para la realización de pruebas, el diagnóstico y el tratamiento de la ERC.
Conocimiento y concienciación: Existe una falta generalizada de conocimiento y concienciación sobre la ERC entre las distintas partes interesadas. Ni el público en general ni los pacientes conocen bien los factores de riesgo de la ERC. Por lo tanto, los pacientes no saben cuándo deben someterse a las pruebas y, aunque se les realicen, no disponen de las herramientas de autocontrol de la enfermedad crónica necesarias para gestionar su diagnóstico. Los pacientes necesitan un mejor acceso a la información o a herramientas que les ayuden a gestionar la medicación, a orientarse en las derivaciones a especialistas, a acceder a apoyo en materia de salud mental y a realizar cambios en la dieta o el estilo de vida para controlar la ERC. Los retos relacionados con la alfabetización sanitaria y la dificultad para orientarse en un sistema sanitario complejo agravan este problema.
Entre los profesionales clínicos existen lagunas de conocimiento en torno a las directrices de evaluación, el impacto de la ERC en los resultados de salud —especialmente los cardiovasculares— y los costos de la ERC. La escasa comprensión del papel de los determinantes sociales de la salud en la ERC también dificulta una intervención adecuada. Las disparidades en la ERC no se abordarán sin el reconocimiento y la adopción de medidas para hacer frente a estas causas fundamentales.
Sistemas y estructuras sanitarios: Las prioridades contrapuestas y el tiempo limitado de los profesionales sanitarios en la atención primaria constituyen barreras importantes. La multiplicidad de indicadores de calidad y de directrices para el tratamiento de enfermedades crónicas puede resultar abrumadora. Además, las herramientas y la tecnología de los historiales médicos electrónicos (HME) no están optimizadas para la ERC, lo que hace que los profesionales sanitarios pierdan fácilmente de vista las pruebas y el tratamiento de la ERC. Los miembros del grupo participante coincidieron en que la mejor forma de proporcionar la mejor atención a los pacientes es mediante un equipo interdisciplinar. Sin embargo, los equipos de atención primaria carecen de la estructura o los recursos necesarios para implementar con éxito nuevas iniciativas.
Incentivos e indicadores de calidad: La detección temprana y el tratamiento precoz de la ERC requieren mayor atención, haciendo hincapié en el ahorro económico, los estudios de coste-beneficio y los incentivos para los profesionales sanitarios y los pacientes. Los indicadores de resultados no están claros ni se ha llegado a un acuerdo al respecto, y no se da prioridad a los incentivos basados en el valor para la evaluación de la ERC.
Para abordar estas barreras, las partes interesadas identificaron catorce recomendaciones, agrupadas en cinco temas, que servirán de hoja de ruta para que el área metropolitana de Nueva York mejore las pruebas de detección, el diagnóstico y el tratamiento de la ERC.

Para obtener más detalles sobre las recomendaciones, consulte el resumen ejecutivo.
Más información y únete a la iniciativa de impacto colectivo
Saskia Thomson, directora ejecutiva de la National Kidney Foundation del Área Metropolitana de Nueva York, saskia.thomson@kidney.org
Tamara Hofer, directora de la Asociación para la Salud de la Población, Tamara.Hofer@kidney.org
Referencias
- Hanley Brown, F., Kania, J. y Kramer, M. “Channeling Change: Making Collective Impact Work”. Stanford Social Innovation Review. 2012. https://doi.org/10.48558/2T4M-ZR69
- Szczech, Lynda A. y otros. “Detección en atención primaria de la enfermedad renal crónica en adultos con diabetes tipo 2: el estudio ADD-CKD (Concientizar, detectar y tratar con fármacos en la diabetes tipo 2 y la enfermedad renal crónica)”. Public Library of Science, 26 de noviembre de 2014. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0110535
- “Sistema de vigilancia de la Enfermedad Renal Crónica (ERC): Concientizar”. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. https://nccd.cdc.gov/ckd/detail.aspx?QNum=Q97#refreshPosition
- Brock, Matt. “Salud renal: una nueva medida HEDIS”. Blog de la NCQA, 16 de julio de 2020. https://blog.ncqa.org/kidneyhealth/
- “Enfermedad del riñón crónica en Estados Unidos, 2021”. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, 4 de marzo de 2021. https://www.cdc.gov/kidneydisease/pdf/Chronic-Kidney-Disease-in-the-US-2021-h.pdf