La conferencia de la NKF sobre diálisis en casa analiza formas de animar a los pacientes a tratar la falla renal en casa

 
 Nueva York, NY5 de diciembre de 2018 – Un equipo formado por profesionales de la nefrología, pacientes y cuidadores se reunió en Baltimore el 30 de noviembre para estudiar formas de eliminar las barreras que impiden el acceso a la diálisis en casa, con el fin de que más pacientes puedan tratar su falla renal en casa en lugar de en un centro.
 
La primera Conferencia KDOQI sobre Diálisis en Casa se celebró hace un año. El 30 de noviembre de 2018, un grupo de más de 70 profesionales clínicos, investigadores, responsables políticos, pacientes, compañeros de cuidado y representantes del sector se reunieron para poner en marcha la “Iniciativa de Calidad en la Diálisis en Casa” (Home Dialysis Quality Initiative), una importante iniciativa multidisciplinar.  La National Kidney Foundation elabora guías de práctica clínica a través de la NKF KDOQI (Kidney Disease Outcomes Quality Initiative)™. Este programa proporciona, desde 1997, guías basadas en la evidencia para todas las etapas de la enfermedad renal crónica (ERC) y sus complicaciones relacionadas.
 
“Se percibía una energía palpable en la sala, que los presentes están dispuestos a difundir por toda la comunidad nefrológica para que podamos lograr una filosofía de ‘prioridad al tratamiento en el hogar’”, afirmó el defensor de los pacientes renales y copresidente de la conferencia, Erich Ditschman, él mismo paciente renal.
 
Las investigaciones sugieren que los pacientes que tratan su falla renal en casa llevan una vida más feliz y saludable que aquellos que deben seguir el horario rígido de los centros de diálisis. Los pacientes que se someten a diálisis en casa presentan menores índices de depresión y desempleo, y gozan de mayor flexibilidad en general.
 
 “Me encantó ver el entusiasmo de todos los participantes por convertir la diálisis en casa en la primera opción terapéutica para los pacientes con enfermedad del riñón en fase terminal”, afirmó el Dr. Michael Rocco, MSCE, copresidente de la conferencia, nefrólogo y catedrático de Medicina en la Universidad de Wake Forest, en Winston-Salem (Carolina del Norte).
 
A lo largo del último año, tres grupos de trabajo diseñaron proyectos destinados a superar las barreras que impiden que los pacientes inicien o mantengan la diálisis en casa, incluida la falta de formación y apoyo para los compañeros de cuidado. A partir de las presentaciones y los comentarios recabados en la conferencia, se diseñará una nueva iniciativa de la KDOQI para concientizar sobre la diálisis en casa, encontrar formas de fomentarla como primera opción de tratamiento para la falla renal y evitar que los pacientes abandonen el tratamiento en casa debido al agotamiento.  Los equipos concluyeron que crear oportunidades de tutoría entre pacientes y cuidadores, así como la formación de todos los profesionales renales y los pacientes, son fundamentales para el éxito de la diálisis en casa.
 
 “KDOQI lleva más de 20 años mejorando la atención y los resultados en todas las etapas de la enfermedad del riñón, mediante la formación de pacientes y profesionales, la puesta a disposición de mentores entre pares y la colaboración con los CMS para ayudar a armonizar los pagos con las mejores prácticas clínicas”, afirmó Kerry Willis, doctora y directora científica de la NKF. “Estamos deseando aplicar este modelo a la diálisis en casa”.
 
Amy Bassano, subdirectora del Centro de Innovación de Medicare y Medicaid (CMMI), pronunció un discurso inaugural en el que presentó una hoja de ruta sobre cómo el CMMI desarrolla nuevos modelos de atención y sistemas de pago. Explicó cómo el CMMI ya ha estado desarrollando un modelo de atención para la diálisis en casa.
 
“Los responsables de los CMS y del HHS se han comprometido a reajustar los incentivos de pago para garantizar que los pacientes renales reciban una atención de la máxima calidad en el entorno más adecuado, lo que incluye aumentar el uso de la diálisis en casa”, afirmó Bassano.
 
Esta conferencia fue financiada en parte a través de una Iniciativa de Premios a la Participación (EAIN-6117) del Instituto de Investigación de Resultados Centrados en el Paciente (PCORI).
 
¿Cómo se trata la ERC?
 
El mejor tratamiento es la detección temprana, cuando la enfermedad del riñón aún puede frenarse o detenerse. El tratamiento precoz incluye dieta, ejercicio y medicación. Sin embargo, una vez que los riñones dejan de funcionar, es necesario un tratamiento con diálisis o un trasplante renal.
 
La diálisis se presenta en dos formas: hemodiálisis o diálisis peritoneal. La hemodiálisis es un tratamiento (normalmente de 3 – 4 veces por semana) que elimina los residuos y el exceso de líquido de la sangre. Se puede realizar en casa o en un centro de diálisis. Durante la hemodiálisis, la sangre se bombea a través de una máquina de diálisis, donde se depura y se devuelve al organismo. En la diálisis peritoneal, la sangre se depura dentro del cuerpo a través de la membrana peritoneal utilizando un líquido especial que se cambia periódicamente. La diálisis peritoneal puede realizarse en casa, en el trabajo, en la escuela o incluso durante un viaje.
 
 Un trasplante renal consiste en implantar en el cuerpo un riñón sano procedente de un donante fallecido o de un donante vivo, como un familiar cercano, el cónyuge, un amigo o un desconocido generoso. Sin embargo, un trasplante renal es un tratamiento, no una cura. Se necesitan medicamentos antirrechazo y otros fármacos para mantener el trasplante.
 
Más de 475,000 pacientes con ESRD reciben diálisis al menos tres veces por semana para sustituir la función renal. En 2014, 121,000 personas iniciaron tratamiento para la ESRD, de las cuales 118,000 comenzaron con diálisis. Más de 200,000 estadounidenses viven con un riñón trasplantado. En estos momentos, 100,000 estadounidenses están a la espera de un trasplante de riñón. Sin embargo, solo unos 19,000 lo recibirán este año, y un tercio de ellos procederá de donantes vivos.
 
Membresía Profesional de la NKF
Los profesionales de la salud pueden afiliarse a la NKF para tener acceso a herramientas y recursos tanto para pacientes como para profesionales, suscripciones a revistas especializadas, descuentos en formación profesional, oportunidades para solicitar becas de investigación y acceso a una red de miles de personas que tratan a pacientes con enfermedad del riñón.
 
Datos sobre la enfermedad del riñón
Se estima que en Estados Unidos 30 millones de adultos padecen enfermedad del riñón crónica, y la mayoría no es consciente de ello. Uno de cada tres adultos estadounidenses corre el riesgo de padecer enfermedad del riñón. Entre los factores de riesgo de la enfermedad del riñón se incluyen la diabetes, la presión arterial alta, las enfermedades cardíacas, la obesidad y los antecedentes familiares.  Las personas de ascendencia afroamericana, hispana, nativa americana, asiática o de las islas del Pacífico tienen un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad. Los afroamericanos tienen tres veces más probabilidades que los blancos, y los hispanos tienen casi una vez y media más probabilidades que los no hispanos de desarrollar falla renal (enfermedad del riñón en etapa terminal).
 
La National Kidney Foundation (NKF) es la organización más grande, completa y con más trayectoria dedicada a concientizar, prevenir y tratar la enfermedad del riñón. Para obtener más información sobre la NKF, visite www.kidney.org.
 
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