July 10, 2020
Seguimos viendo informes que indican que quienes contraen la COVID-19 tienen más probabilidades de desarrollar una enfermedad del riñón, y está claro que una de las secuelas de este virus será el aumento del número de pacientes renales en Estados Unidos.
Por eso nos decepciona que la Comisión de Asignaciones de la Cámara de Representantes, en su Subcomisión de Trabajo, Salud y Servicios Sociales, Educación y Agencias Relacionadas, haya debatido y aprobado esta semana un proyecto de ley de asignaciones para el ejercicio fiscal 2021 que no refleja esa nueva realidad. La legislación incluye financiación para varias prioridades relacionadas con la salud renal, entre ellas los Institutos Nacionales de Salud (NIH), los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), el Centro Nacional de Asistencia a Donantes Vivos (NLDAC), el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK) y otras agencias y departamentos.
Debido a un acuerdo presupuestario firmado el año pasado, había muy poco margen para aumentos significativos en el proyecto de ley de asignaciones de este año. A pesar de que el país está haciendo frente a la pandemia de COVID-19, el aumento del gasto fue de poco menos del 1.3%, es decir, $2,400 millones. Si bien algunos de nuestros programas relacionados con las enfermedades renales experimentaron un aumento marginal, otros mantuvieron la misma financiación o no recibieron ninguna:
Sin embargo, nos decepciona que no se haya destinado ninguna financiación a la Campaña sobre el riesgo renal, una iniciativa conjunta de la NKF y el Departamento de Salud y Servicios Humanos diseñada para concientizar a la población sobre la enfermedad del riñón y promover el acceso a la detección temprana y al tratamiento.
El modesto aumento de la financiación para el NIDDK también resulta decepcionante, sobre todo teniendo en cuenta la clara conexión entre la enfermedad del riñón y la COVID-19. La NKF seguirá instando al Congreso a que dé prioridad a la financiación destinada a la enfermedad del riñón.
Es importante señalar que este es solo el primer paso en el proceso de asignación de fondos, ya que el Senado aún no ha publicado su borrador, y habrá muchas negociaciones antes de que se apruebe el proyecto de ley definitivo y lo firme el presidente. Por eso instamos a todos nuestros defensores a que se pongan en contacto con sus senadores y les pidan que apoyen la financiación de la Campaña de Riesgo Renal en el proyecto de ley de asignaciones presupuestarias del Senado para el ejercicio fiscal 2021, presentado por la Subcomisión de Trabajo, Salud y Servicios Humanos, Educación y Agencias Relacionadas. Mientras tanto, la NKF seguirá abogando por la financiación de iniciativas renales y por el acceso a una atención renal de calidad para todos.











