July 21, 2025
La pérdida de cobertura es una realidad. Los cambios en Medicaid pueden afectar con mayor dureza a los pacientes renales más vulnerables. Descubre los principales mitos y qué medidas puedes tomar hoy mismo.
Los mitos sobre los recortes en Medicaid son peligrosos, sobre todo para las personas con enfermedad del riñón. Esto es lo que debes saber y hacer ahora mismo.
Índice
- Mito n.º 1: “En realidad, nadie va a perder la cobertura”.
- Mito n.º 2: “Hablar de recortes es alarmismo; eso no va a pasar”.
- Mito n.º 3: “Todos los pacientes en diálisis quedan automáticamente exentos de los requisitos laborales”.
- Mito n.º 4: “Estos recortes solo afectarán a los inmigrantes indocumentados”.
- Mito n.º 5: “Si trabajas, no tienes que preocuparte por perder la cobertura”.
- Mito n.º 6: “Ni siquiera estoy en Medicaid. Estoy en [nombre del plan estatal], así que esto no me afecta”.
- Qué deben hacer ahora los pacientes renales
- Conclusión
Mito n.º 1: “En realidad, nadie va a perder la cobertura”.
Varios análisis independientes prevén que millones de personas perderán Medicaid. La Oficina Presupuestaria del Congreso (CBO) estima que 11.8 millones de personas perderán la cobertura solo debido a los requisitos laborales.
Los pacientes renales son muy vulnerables: casi la mitad de los pacientes en diálisis dependen de Medicaid. La pérdida de la cobertura pone en peligro su acceso a un tratamiento que les salva la vida.
✔ Conclusión clave: la pérdida de cobertura será generalizada; como consecuencia, los pacientes renales podrían perder el acceso a los servicios y a los profesionales sanitarios.
Mito n.º 2: “Hablar de recortes es alarmismo; eso no va a pasar”
La ley “One Big Beautiful Bill”, firmada el 4 de julio de 2025, incluye oficialmente requisitos laborales, nuevos copagos para algunos beneficiarios de Medicaid, comprobaciones de elegibilidad más frecuentes y cambios en las políticas de Medicaid para limitar lo que este programa cubrirá durante el periodo previo a la inscripción.
Los programas piloto de requisitos laborales en Arkansas y Georgia ya han provocado que miles de personas pierdan su cobertura, muchas de las cuales cumplían los requisitos o estaban exentas, pero se vieron afectadas por trámites burocráticos y tecnicismos.
✔ Conclusión clave: Se trata de cambios reales que entrarán en vigor en los próximos 18 meses y no son solo retórica. Los pacientes renales se enfrentan a un riesgo considerable.
Mito n.º 3: “Todos los pacientes en diálisis quedan automáticamente exentos de los requisitos laborales”.
Los requisitos laborales —que exigen a los pacientes demostrar que trabajan, realizan labores de voluntariado o participan en programas de empleo durante al menos 80 horas al mes, o que están matriculados en un centro educativo al menos a tiempo parcial, para mantener la cobertura— se aplicarán a los adultos sin discapacidades de entre 19 – 64 años sin personas a su cargo, salvo que cumplan determinadas excepciones (por ejemplo, “fragilidad médica”).
Aunque la falla renal puede dar derecho a una exención, la carga de la prueba recae en el paciente, y muchas personas con enfermedades crónicas podrían perder la cobertura debido a una documentación incompleta y a controles de elegibilidad más frecuentes.
✔ Conclusión clave: No des por sentado que estás exento de los requisitos laborales. Actúa con antelación, busca ayuda de un trabajador social y documenta tu afección.
Mito n.º 4: “Estos recortes solo afectarán a los inmigrantes indocumentados”.
Los inmigrantes indocumentados ya no pueden acceder al programa federal de Medicaid en su totalidad. Estos recortes afectan principalmente a la financiación y a los requisitos de acceso a Medicaid para los ciudadanos estadounidenses y residentes legales con bajos ingresos, entre los que se incluyen muchos pacientes renales.
La Oficina Presupuestaria del Congreso prevé que hasta 11.8 millones de personas podrían perder la cobertura de Medicaid en virtud de la nueva ley. De ellas, aproximadamente 1.4 millones son inmigrantes indocumentados que actualmente reciben asistencia sanitaria financiada por los estados. Los millones restantes son residentes legales o ciudadanos estadounidenses que podrían perder la cobertura debido a los nuevos requisitos laborales, las revisiones de la cobertura y la reducción de los criterios de acceso.
En otras palabras, la abrumadora mayoría de las personas afectadas por estos recortes no son inmigrantes indocumentados, sino estadounidenses, muchos de los cuales se encuentran en situación de vulnerabilidad debido a su edad, una discapacidad o una enfermedad crónica.
✔ Conclusión clave: Los pacientes renales con estatus legal tampoco están a salvo. El impacto es generalizado.
Mito n.º 5: “Si trabajas, no tienes que preocuparte por perder la cobertura”.
Incluso los pacientes renales que trabajan pueden perder la cobertura de Medicaid según las nuevas normas. Si no comunicas tus horas de trabajo a tiempo o en el formato correcto, o si tu empresa no proporciona la verificación adecuada, puedes perder la cobertura. En programas estatales anteriores, muchas personas trabajadoras perdieron la cobertura simplemente por problemas burocráticos, no porque incumplieran la normativa.
✔ Conclusión clave: el hecho de tener un empleo no es suficiente por sí solo. La documentación, la presentación de informes y la verificación serán fundamentales para mantener la cobertura.
Mito n.º 6: “Ni siquiera estoy en Medicaid. Estoy en [nombre del plan estatal], así que esto no me afecta”.
Medicaid recibe diferentes nombres según el estado, pero en todos los casos se trata de Medicaid.
Por ejemplo, Medicaid se denomina:
- Medi-Cal en California
- MassHealth en Massachusetts
- Husky Health en Connecticut
- SoonerCare en Oklahoma
Tanto si tu plan lo gestiona el estado como una aseguradora privada, si forma parte del programa Medicaid de tu estado, estás sujeto a las normas y recortes federales de Medicaid.
✔ Conclusión clave: si tu plan ayuda a las personas con bajos ingresos a acceder a la asistencia sanitaria y está financiado por el gobierno de tu estado, se trata de Medicaid, independientemente de cómo se denomine.
Qué deben hacer ahora los pacientes renales
- Prepara la documentación necesaria: historiales médicos que acrediten exenciones como la de “fragilidad médica”
- Hable con su asistente social o gestor de casos sobre cómo solicitar el Seguro de Incapacidad de la Seguridad Social (SSDI) u otras exenciones que puedan ayudarle a mantener su cobertura.
- Prevé en tu presupuesto los nuevos copagos, de hasta $35 por servicio para algunos afiliados
- Defensor: ponte en contacto con los legisladores y apoya a organizaciones como la National Kidney Foundation
Consigue nuestra Guía de acción para pacientes renales sobre el “One Big Beautiful Bill” de Trump.
Conclusión
Los recortes a Medicaid previstos en la nueva ley federal no se limitan a las personas indocumentadas, no eximirán automáticamente a la mayoría de los pacientes en diálisis y se prevé que dejen sin cobertura ni atención a millones de estadounidenses, incluidos los pacientes renales vulnerables. Incluso quienes trabajan o están inscritos en programas estatales corren riesgo. Conocer los hechos y prepararse ahora puede marcar la diferencia y salvar vidas.
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