Living Donor
Mónica le hizo a su marido, Gerardo, el regalo más preciado que se pueda imaginar: la oportunidad de una nueva vida. Durante años, Gerardo se había automedicado para tratar su gota debido a la falta de seguro médico, lo que acabó provocándole falla renal. Cuando nadie de su familia se mostró dispuesto a donarle un riñón, Mónica dio un paso al frente con valentía. La operación que le salvó la vida se llevó a cabo en el día más apropiado: 14 de febrero de 2024. Hoy en día, Mónica y Gerardo son fervientes defensores de la donación de órganos.
