Instrucciones para tu hijo sobre el uso de una alarma para la enuresis
- Recuérdale a tu hijo que su alarma puede ayudarle a dejar de mojar la cama si la utiliza correctamente. El objetivo principal de la alarma es ayudar a tu hijo a levantarse o a dormir toda la noche sin mojar la cama y a orinar en el baño en lugar de mojarla. Insístele en que la alarma no funcionará a menos que la escuche con atención y reaccione rápidamente.
- Deja que tu hijo te ayude a configurar la alarma. Haz que tu hijo active la alarma tocando los sensores de humedad con un dedo mojado y que practique ir al baño como si fuera de noche.
- Coloca una luz nocturna potente o una linterna cerca de la cama para que tu hijo pueda desplazarse rápida y fácilmente al baño y orinar en el inodoro.
- Enseñe a su hijo a realizar un ejercicio de autodespertar a la hora de acostarse. Anímelo a “ganarle al timbre” despertándose cuando sienta la necesidad de orinar, pero antes de que se le escape nada de orina. Si el timbre suena, debe enseñarle a despertarse, levantarse de la cama, ir al baño y orinar en el inodoro.
- Su hijo debe apagar la alarma.
- Una vez apagada la alarma y después de que su hijo haya ido al baño, debe ponerse ropa interior o pijama seco, volver a conectar la alarma y colocar una compresa o toalla seca sobre la zona mojada.
- La mayoría de los niños no se despiertan con la alarma al principio y necesitarán tu ayuda. Debes intentar ir a la habitación de tu hijo lo más rápido posible y ayudarle a despertarse. Es posible que también tengas que acompañarle de forma segura al baño para que orine.
- Recuerda que el objetivo de la alarma para la enuresis es enseñar a tu hijo a despertarse antes de que suene el zumbido o a dormir toda la noche sin mojarse.
- Indica a tu hijo que se acueste con la radio o la televisión apagadas y a una hora razonable. Una luz nocturna brillante puede ayudar a tu hijo a responder de forma más eficaz a la alarma para la enuresis.
- La alarma debe utilizarse todas las noches hasta que su hijo o hija consiga pasar entre 3 – 4 semanas sin ningún episodio de enuresis. Esto suele llevar entre 2 – 3 meses, por lo que debe ser persistente y paciente mientras su hijo o hija aprende a controlar la vejiga por la noche.
- Cuando su hijo se despierte a la mañana siguiente, pídale que anote en un calendario “seco” (lo que significa que ha dormido toda la noche), “Seco, se despertó sin alarma”, “mancha de orina” (se levantó después de que sonara la alarma) o “mojado” (no se levantó).
Aspectos a tener en cuenta antes de comprar una alarma
- Que resulte cómoda para el niño cuando se le coloque
- Fácil de configurar
- Que detecte pequeñas cantidades de orina, pero no el sudor
- Funcionamiento fiable
- Resistente si se cae al suelo
- Fácil de limpiar y desinfectar a diario
- Cuesta menos de unos $100.00
- Garantía de devolución del dinero en caso de problemas técnicos
- No se cae aunque los niños den vueltas en la cama
- Cables lo suficientemente largos para niños mayores
- Pilas disponibles
Otras características que vale la pena tener en cuenta, aunque pueden aumentar los costos:
- Posibilidad de ajustar el volumen de la alarma
- Posibilidad de configurar el dispositivo para que vibre en lugar de emitir una alarma sonora
- Sensor remoto adicional para los padres
- Sistema inalámbrico con alfombrilla para la cama que evita que los cables se enreden
- Clips que se fijan con firmeza
Consideraciones adicionales
- Utiliza una camiseta para cubrir y ocultar los cables y la alarma (dependiendo del modelo).
- Ropa interior lo suficientemente fina como para que quepan los clips, pero no tan fina que impida que estos cierren el circuito y activen el zumbador mientras el niño está seco.
- Los sistemas de incentivos pueden resultar útiles para los niños más pequeños. Se deben ofrecer recompensas por cumplir con los procedimientos de la alarma, ya que la participación activa y el entusiasmo por el procedimiento son fundamentales para el éxito.
- Hacer que el niño lleve un registro de las noches en las que se moja y de las que no debe incluirse como parte de su responsabilidad en el tratamiento. El autocontrol también puede suponer un incentivo adicional para que muchos niños se mantengan secos.
- Las tareas de limpieza asignadas al niño (por ejemplo, cambiar la ropa de cama, poner la ropa sucia en el cesto, etc.) no deben presentarse de una manera que el niño pueda considerar un castigo.