Determinantes sociales de la salud y la enfermedad del riñón crónica

Última actualización: Enero 02, 2023

Revisado médicamente por: Equipo de Educación para Pacientes de la NKF

Factores sociales como los ingresos, el nivel educativo y el acceso a la asistencia sanitaria influyen en el riesgo de padecer ERC. Las disparidades raciales en la ERC se deben a desigualdades históricas, no a la raza en sí misma.

Las personas desarrollan la enfermedad renal crónica (ERC) por diversas razones y hay muchos factores que pueden aumentar las probabilidades de padecerla. Algunos de estos factores son de carácter médico, como padecer presión arterial alta o diabetes.

Los factores ambientales también pueden influir. Por ejemplo, respirar aire contaminado puede dañar nuestros pulmones, mientras que beber agua contaminada puede provocar infecciones estomacales.

Además, existen factores sociales —como nuestros ingresos, nuestro nivel educativo y nuestras relaciones con la familia y los amigos— que pueden afectar a nuestra salud. La discriminación y la falta de acceso a la asistencia sanitaria también pueden aumentar el riesgo de desarrollar ERC.

Para muchas personas, el riesgo de desarrollar una enfermedad del riñón no se debe a una única causa, sino a una serie de factores médicos, ambientales y sociales.

Determinantes sociales de la salud

Según el informe “Healthy People 2030” de la Oficina de Prevención de Enfermedades y Promoción de la Salud del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU., los determinantes sociales de la salud (SDoH) son las condiciones del entorno —como el lugar donde las personas nacen, viven, estudian, trabajan, juegan, practican su culto y envejecen— que influyen en una amplia gama de resultados y riesgos relacionados con la salud, el funcionamiento y la calidad de vida.

Por ejemplo, si no puedes comprar alimentos saludables en una tienda cercana, te resultará difícil alimentarte bien. Las personas que no pueden consumir alimentos saludables tienen más probabilidades de desarrollar afecciones graves, como enfermedades cardíacas, diabetes, enfermedad renal crónica y obesidad.

Los SDoH son los factores no médicos que pueden dificultar que gozes de buena salud y que recibas la atención médica y el apoyo que necesitas. Algunas de las formas en que los SDoH pueden afectarte a ti y a tu familia son:

Seguridad alimentaria

A veces, una familia atraviesa momentos difíciles debido a la pérdida del empleo o a una enfermedad. Los miembros de la familia pueden sentirse tristes o preocupados por no tener suficiente dinero para comprar comida. Durante estos momentos difíciles, puede que no haya suficiente comida para que la familia coma o que no se sepa cuándo podrán tomar su próxima comida.

Ejemplo:
Desde que despidieron a John, a él y a su mujer, Bernice, les cuesta mucho llegar a fin de mes solo con el sueldo de ella. A veces, tienen que decidir si pagan la gasolina del coche para que Bernice pueda ir a trabajar o si compran comida suficiente para alimentarse ellos y sus dos hijos. A veces, John y Bernice se saltan sus propias comidas para asegurarse de que sus hijos coman.

Estabilidad en la vivienda

Las personas atraviesan momentos difíciles cuando no tienen suficiente dinero para conseguir lo que necesitan, lo que puede provocarles preocupación y tristeza. No tener suficiente dinero puede dificultar el pago del alquiler, disponer de espacio suficiente para vivir o mantener la estabilidad de residir en un mismo lugar durante mucho tiempo. Es posible que tengas que alojarte con otros familiares o gastar la mayor parte de tu dinero en el alquiler.

Ejemplo:
María se ha mudado cinco veces en el último año porque no podía permitirse los aumentos del alquiler. Ahora se aloja en casa de amigos hasta que encuentre un lugar asequible donde vivir.

Acceso al transporte

Cuando no se tiene acceso a un transporte asequible, cómodo y fiable, resulta difícil desplazarse a lugares como el colegio, la guardería, los supermercados, las citas médicas y otros sitios.

Ejemplo:
Amir tiene 67 años y padece falla renal. Necesita diálisis cuatro veces por semana para sobrevivir, pero no hay transporte público cerca de donde vive, y el centro de diálisis u hospital más cercano está a 20 millas de distancia.

Seguridad

Las personas pueden estar preocupadas por la violencia que pueda producirse en sus hogares o en su barrio, como sufrir lesiones, ver cómo alguien más resulta herido o ser víctima de un delito.

Ejemplo:
Tras sufrir una agresión física y un robo cuando volvía a casa del trabajo, Nicole siente miedo y ansiedad cada vez que camina sola por la noche y ha empezado a tomar una ruta más larga para volver a casa y evitar las calles oscuras.

Servicios básicos

A veces, las personas no disponen de agua, electricidad, servicio telefónico, Internet, wifi o gas en sus hogares, lo que significa que es posible que no tengan frigoríficos, fogones u hornos que funcionen, calefacción en los fríos meses de invierno, ni agua corriente para las duchas y los aseos.

Ejemplo:
Como sus padres no podían permitirse pagar las facturas de los servicios públicos, el piso en el que vivían Sonya y su familia no tenía agua corriente ni electricidad, y tenían que acudir a baños públicos y utilizar velas para iluminarse.

Acceso a la educación

En algunas zonas del país, especialmente en las áreas urbanas y rurales, muchas personas no tienen acceso ni los medios económicos para asistir a buenas escuelas públicas o cursar estudios universitarios y de formación profesional con el fin de adquirir las competencias necesarias para conseguir empleos bien remunerados.

Ejemplo:
Dasan vive en un barrio que no tiene acceso a buenas escuelas, libros ni ordenadores. Quiere ser enfermera, pero no tiene dinero para estudiar. Tendrá que ponerse a trabajar nada más terminar el instituto para ayudar a mantener a su familia.

Factores sociales determinantes de la salud y enfermedad renal crónica

Es importante comprender cómo factores como el lugar donde vives y la posibilidad de acceder a una atención médica de calidad cuando la necesites pueden afectar a tu salud. Por ejemplo, si estás embarazada y no puedes recibir una buena atención prenatal, puedes desarrollar eclampsia (un tipo de presión arterial alta que puede aparecer durante el embarazo y provocar convulsiones, lo que puede poner en peligro la vida tanto del bebé como de la madre) y otras afecciones. La eclampsia también puede provocar daño renal a largo plazo.

A veces, las personas no saben que padecen una enfermedad renal crónica (ERC) hasta que la enfermedad está avanzada. Esto se debe a que los síntomas son muy escasos en las primeras etapas de la ERC.

Si no tienes acceso a la asistencia sanitaria ni a medios de transporte, puede que tardes aún más en descubrir si tienes algún problema renal. 

Por eso es recomendable que las personas con riesgo de padecer ERC se sometan a pruebas periódicas para comprobar el funcionamiento de sus riñones.

El recorrido del paciente con NKF: Enfermedad renal crónica, imagen de dos caminos que se bifurcan

Tu salud renal es única. Tu tratamiento también debería serlo.

Factores de riesgo de la enfermedad renal crónica

Los factores sociales determinantes de la salud (SDoH) pueden contribuir a la aparición de enfermedades crónicas graves, como la presión arterial alta, la diabetes (también llamada “diabetes azucarada” o “enfermedad del azúcar”), la nefritis lúpica o el sobrepeso; todas ellas afecciones que aumentan el riesgo de desarrollar ERC. Además, la genética o el hecho de tener familiares con ERC también pueden influir.

No siempre es fácil estar sano o llevar un estilo de vida saludable. ¿Y por qué? Bueno, la respuesta breve es que muchas personas, especialmente aquellas que viven, trabajan y estudian en comunidades con escasos recursos, simplemente no tienen acceso a lo más básico que se necesita, como espacios abiertos y verdes (por ejemplo, parques), un transporte público fiable, alimentos saludables y acceso a una atención médica adecuada.

Otras razones son la falta de seguro médico, no tener un médico de cabecera que te conozca y conozca tu historial médico, así como problemas locales relacionados con la asistencia sanitaria y las políticas, que pueden impedir que los pacientes tengan una vía clara a seguir.

La raza y la enfermedad renal crónica

Más de 37 millones de adultos en Estados Unidos padecen ERC, y las personas con mayor riesgo se identifican a sí mismas según su origen étnico como:

  • negras/afroamericanas
  • Hispanos/latinos
  • Indígenas americanos/nativos de Alaska
  • asiático-estadounidenses
  • Nativos de Hawái/Otros isleños del Pacífico
  • Mestizo
  • Multirracial

Algunos grupos raciales tienen un mayor riesgo de desarrollar ERC que otros, pero ese mayor riesgo no se debe a su raza.

La razón por la que algunas personas corren un mayor riesgo de desarrollar ERC se debe a los factores sociales determinantes de la salud (SDoH) provocados por decisiones sociales, económicas y políticas basadas en la raza que se tomaron hace décadas. Estas decisiones injustas han afectado a muchas zonas urbanas y rurales de todo Estados Unidos.

La restricción de las oportunidades de inversión para el éxito generacional en las comunidades de color ha dificultado que estos barrios prosperen y se desarrollen. Seguir limitando los recursos financieros, políticos y medioambientales contribuye a las desigualdades e inequidades que aún hoy persisten en estas comunidades, razón por la cual muchas personas que viven en ellas carecen de acceso a colegios bien dotados, empleos bien remunerados, barrios seguros, espacios verdes abiertos, opciones de alimentación saludable y atención médica necesaria.

Estas inequidades en materia de salud deben abordarse y corregirse, y requieren un compromiso a largo plazo y más de un enfoque. Podemos empezar por establecer colaboraciones comunitarias y compartir información que sea reflexiva, significativa y culturalmente sensible. Mantengamos alto nuestro entusiasmo, seamos líderes que apoyen el cambio y empoderemos a todos los miembros de la comunidad para que den pasos hacia una mejor gestión de su salud y, así, mejoren sus vidas.

Preguntas sobre la ERC

Llama al número gratuito 855.NKF.CARES (855.653.2273) o envía un correo electrónico a nkfcares@kidney.org.

Hablamos inglés y español y estamos disponibles de lunes a viernes, de 9:00 – 19:00, hora del Este.

 

Logotipo de “Igualdad para la Salud Renal”

Este programa es un ejemplo de nuestros esfuerzos en múltiples frentes para mantener un compromiso inquebrantable con el objetivo de lograr la Igualdad para la Salud Renal para todos.

¿Qué tan útil fue este contenido?

Este contenido se proporciona únicamente para el uso informativo y no se pretende como consejo médico o como sustituto del consejo médico de un profesional de la salud.
© 2026 Fundación Nacional del Riñón, Inc.