Última actualización: Mayo 10, 2024
Revisado médicamente por: Equipo de Educación para Pacientes de la NKF
La nefritis lúpica es una enfermedad que afecta a los riñones y dificulta su capacidad para depurar la sangre adecuadamente.
Acerca de la nefritis lúpica
La nefritis lúpica (NL) es una inflamación de los riñones provocada por el lupus eritematoso sistémico, conocido a menudo como “lupus”. Cuando se padece NL, los riñones no realizan correctamente su función de eliminar los residuos de la sangre ni de regular la cantidad de líquidos en el organismo.
Signos y síntomas
En sus primeras etapas, la LN presenta muy pocos indicios de que algo vaya mal. Algunas personas no presentan síntomas específicos. Los problemas renales pueden aparecer más o menos al mismo tiempo que los síntomas del lupus y pueden incluir:
- Hinchazón en las manos, la cara, los pies, el abdomen o alrededor de los ojos
- Cambios de peso: normalmente aumento de peso, aunque a veces también pérdida de peso
- Sensación de cansancio extremo
- Orina de color marrón debido a la presencia de sangre
- Orina espumosa debido a la presencia de proteínas
- Orinar con menos frecuencia de lo normal
- Presión Arterial Alta
Causas
Nadie sabe por qué algunas personas con lupus desarrollan nefritis lúpica. Los antecedentes familiares y la ascendencia, las afecciones médicas y los factores ambientales, como la exposición a sustancias químicas o contaminantes, pueden influir en la aparición de la enfermedad.
Complicaciones
Sin diagnóstico ni tratamiento, la nefritis lúpica suele empeorar con el tiempo, lo que puede provocar falla renal. Esta grave afección se produce cuando se pierde casi toda (más del 90%) la función renal. Si los riñones dejan de funcionar, necesitarás diálisis o un trasplante de riñón para sobrevivir.
Pruebas
Para diagnosticar con precisión la nefritis lúpica, tu profesional de la salud debe seguir varios pasos, entre los que se incluyen una exploración física, recabar tu historial médico y realizar pruebas específicas. Estas pruebas incluyen:
- Análisis de orina para detectar proteínas y sangre. Si se detectan proteínas, también puede ser necesario realizar una prueba de la relación albúmina creatinina en orina (uACR)
- Los análisis de sangre se utilizan para comprobar:
- la taza de filtración glomerular (eGFR, por sus siglas en inglés), que indica la capacidad de los riñones para filtrar los desechos
- Antifosfolípidos, que son anticuerpos específicos (proteínas producidas por el sistema inmune para ayudar a combatir las infecciones) que pueden aumentar el riesgo de coágulos sanguíneos y están asociados a un subtipo de lupus que puede afectar a diversos órganos, incluidos los riñones
- Anticuerpos antinucleares (ANA)
- Indica que el sistema inmune de una persona está produciendo anticuerpos contra sus propias células (un rasgo característico de las enfermedades autoinmunes como el lupus)
- Se realiza al menos una vez para confirmar el diagnóstico de lupus
- Biopsia renal para examinar al microscopio una pequeña muestra del riñón
Clasificaciones de la nefritis lúpica
Una vez confirmado el diagnóstico de nefritis lúpica (NL), esta se clasifica en cinco clases en función del tipo, la localización y la extensión del daño en las células renales, tal y como se observa en la biopsia renal. Cada clase describe cómo la enfermedad puede afectar a los riñones, el riesgo de que empeore y un pronóstico a largo plazo diferente.
Aunque existen cinco clases diferentes de NL, los números no se utilizan para clasificar la gravedad del daño renal. Por ejemplo, una persona con NL de clase 5 puede no presentar más daño renal que otra con NL de clase 3. Su nefrólogo utiliza el número de clase para determinar el tratamiento más adecuado para su tipo de NL.
Independientemente del tipo de LN, el tratamiento suele consistir en Plaquenil® (hidroxicloroquina), que ayuda a mantener un buen equilibrio en la actividad del sistema inmune. Además, a menudo se recomiendan medicamentos para la presión arterial, como los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (ECA) o los antagonistas de los receptores de la angiotensina (ARA), incluso si no padeces presión arterial alta.
Dependiendo de la clase o tipo de LN que padezcas, es probable que tu nefrólogo te recomiende un plan de tratamiento adecuado para ti que te ayude a mantener el buen funcionamiento de tus riñones. Estos tratamientos pueden ir desde un simple seguimiento (observación y análisis) hasta medicamentos más potentes que ayudan a controlar los síntomas y a prevenir un mayor daño renal.
Planes de tratamiento habituales según la clase de LN
Consideraciones especiales
Vivir con LN implica prestar especial atención a tu salud. Es importante saber cómo afrontar los problemas cotidianos, desde qué medicación tomar hasta los cambios en tu estilo de vida. A continuación te indicamos algunos aspectos clave que debes tener en cuenta para controlar mejor tu enfermedad.
Estilo de vida y bienestar
Las personas con LN deben tomar decisiones acertadas sobre su estilo de vida. Recuerda que nunca es demasiado tarde para introducir cambios que mejoren tu salud y bienestar general:
- No fumes: fumar puede empeorar tu enfermedad, por lo que es mejor evitarlo.
- Mantente activo: Intenta mantenerte activo con ejercicios que te gusten y que sean seguros para ti. Habla con tu profesional de la salud sobre cómo hacer ejercicio de forma segura.
- Aliméntate bien: una dieta nutritiva y saludable es fundamental. Come mucha fruta, verdura y cereales integrales. Y reduce el consumo de alimentos muy procesados, aperitivos salados y bebidas azucaradas.
- Ten cuidado con los medicamentos de venta libre (OTC) y los suplementos a base de hierbas o vitaminas: consulta con tu médico antes de tomar cualquier medicamento nuevo, especialmente analgésicos de venta libre como el ibuprofeno (Motrin o Advil) o el naproxeno (Aleve), también conocidos como antiinflamatorios no esteroideos (AINE), que pueden dañar tus riñones.
- Medicamentos como el paracetamol (Tylenol) pueden ser más seguros en las dosis recomendadas, dependiendo de sus otras afecciones de salud. Además, algunos suplementos a base de hierbas y vitaminas pueden no ser adecuados para usted. Consulte siempre con su profesional de la salud antes de utilizar cualquier medicamento o suplemento nuevo.
- Consumo de alcohol: El consumo de alcohol debe limitarse a un consumo moderado.
- Mantente al día con las vacunas: Protégete de las infecciones vacunándote cuando sea necesario, especialmente si tu tratamiento para la LN ha debilitado tu sistema inmune.
- Se recomiendan pruebas para evaluar la salud ósea y la anemia (bajo nivel de hierro): Tu médico puede sugerirte pruebas para evaluar tus huesos y tu sangre con el fin de detectar cualquier problema de forma precoz.
- Cuida tu exposición al sol: dado que las personas con LN tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de piel, debes usar protector solar siempre que estés al aire libre.
- Plantéate utilizar métodos anticonceptivos: el embarazo puede suponer un riesgo, por lo que es importante que hables con tu profesional de la salud cuando estés pensando en tus planes reproductivos.
- Cuida tu salud mental: No dudes en pedir ayuda si te sientes estresada, deprimida o ansiosa. Hablar con alguien sobre tus sentimientos puede ser de gran ayuda.
Cómo prepararse para su cita
Prepararse para la cita con el médico es un paso importante para determinar cuál es la mejor forma de controlar tu nefritis lúpica. A continuación te indicamos cómo puedes prepararte:
- Haz una lista de tus síntomas: Anota cualquier cambio o problema de salud que hayas notado, aunque te parezca insignificante o que no tenga relación con tus riñones.
- Lista de medicamentos: Anota todos los medicamentos que tomas, incluidos los de venta libre, las vitaminas, los productos a base de plantas y los suplementos.
- Trae tu historial médico: Ten a mano la información sobre tus afecciones médicas anteriores y los tratamientos que has recibido.
- Preguntas para el médico: piensa en lo que quieres preguntarle a tu profesional sanitario y anota estas preguntas.
- Ve acompañado: si es posible, pide a un familiar o amigo que te acompañe a la cita. Te ayudará a recordar la información que te den y te servirá de apoyo.
Preguntas que puede hacer
Es posible que quieras hacerle algunas preguntas a tu profesional de la salud sobre la LN. Estas preguntas te ayudarán a comprender mejor tu enfermedad y qué puedes esperar:
- ¿En qué etapa de la LN me encuentro y qué significa eso?
- Esto te ayudará a saber cuál es la gravedad de tu enfermedad y cómo podría ser el tratamiento.
- ¿A qué síntomas debo prestar atención?
- Saber qué síntomas debe vigilar le ayudará a actuar a tiempo si su enfermedad empeora.
- ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento y cuáles son los efectos secundarios?
- Comprender tus opciones te ayuda a decidir qué tratamiento probar y para qué efectos secundarios debes estar preparado.
- ¿Cómo afectará esto a mi vida cotidiana?
- Esta pregunta te ayuda a planificar cualquier cambio que tengas que introducir en tu rutina o en tu trabajo.
- ¿Cuál es el pronóstico a largo plazo para mi salud?
- Saber qué puedes esperar en el futuro puede ayudarte a planificar y a sentirte más preparado.
- ¿Con qué frecuencia debo acudir a revisiones y pruebas?
- Las revisiones periódicas pueden ayudar a hacer un seguimiento de tu enfermedad y detectar cualquier cambio a tiempo.
- ¿Debería acudir a otros médicos o especialistas?
- En ocasiones, otros especialistas pueden ayudarte a controlar mejor tu nefritis linfocítica.
- ¿Hay algún cambio que deba introducir en mi dieta o estilo de vida?
- Pequeños cambios en sus hábitos diarios pueden influir mucho en cómo se siente.
- ¿Hay algún síntoma al que deba prestar atención y que indique que debo llamarle?
- Es importante saber cuándo debes buscar ayuda de inmediato.
- ¿Me puedes recomendar algún recurso para obtener apoyo o más información?
- Obtener más información y apoyo puede ayudarte a afrontar mejor tu enfermedad.

















