Dar prioridad a las necesidades de nuestra comunidad de pacientes renales en el marco de la campaña de vacunación contra la COVID-19

July 07, 2021

A medida que los estados reabren y más estadounidenses reciben una de las vacunas contra la COVID-19, muchos pacientes renales siguen sin poder estar tranquilos. Se preguntan si las vacunas actuales son plenamente eficaces en los pacientes con trasplante renal, lo que podría prolongar esta pandemia tanto para ellos como para quienes los cuidan.

A la luz de esta información, la NKF ha lanzado recientemente una petición en la que insta a nuestros líderes públicos a invertir en investigación para estudiar cómo funcionan las vacunas en nuestra población de pacientes, y a garantizar que las personas inmunodeprimidas estén protegidas contra la COVID-19 y sus futuras variantes.

La COVID y la salud renal

Este virus ya ha tenido un impacto devastador en nuestra comunidad. Los pacientes renales presentaron tasas más elevadas de infección por COVID-19 y mayores tasas de mortalidad, especialmente entre aquellos que habían recibido un trasplante. También estamos observando que los supervivientes de la COVID-19 corren un mayor riesgo de sufrir una lesión renal aguda, lo que puede aumentar las probabilidades de padecer enfermedad renal crónica e insuficiencia renal.

Estos retos ponen aún más de relieve la necesidad de una mayor inversión en actividades que mejoren nuestra comprensión de cómo afecta la COVID a la salud renal y que permitan identificar a los pacientes que podrían correr el riesgo de padecer una enfermedad del riñón relacionada con la COVID.

Nuestro llamamiento a la acción sobre las vacunas

Con el objetivo de proteger a los pacientes renales de esta amenaza constante, los firmantes de la petición instan a nuestros líderes públicos y responsables políticos a dar prioridad a la investigación, la prevención y las actividades de salud pública que:

  • Mejoren nuestra comprensión del impacto de la COVID-19 en la salud renal;
  • Identifiquen a los supervivientes de la COVID-19 que quizá no sean conscientes de su riesgo de padecer una enfermedad del riñón;
  • Garanticen la eficacia de las futuras vacunas en pacientes inmunodeprimidos; y
  • den prioridad a los pacientes renales a la hora de recibir dosis de refuerzo, en caso de que estas ofrezcan la posibilidad de una inmunidad adicional frente a la COVID-19.

Tanto los riesgos específicos que la COVID-19 plantea para los pacientes renales como las preocupaciones sobre la eficacia de las vacunas en las poblaciones inmunodeprimidas subrayan la necesidad de que nuestros líderes públicos sigan dando prioridad a la comunidad renal, especialmente ahora que comienzan a abordar la cuestión de quién recibirá las dosis de refuerzo y cuándo. Por favor, suma tu voz a nuestra petición y únete a esta campaña fundamental.

Este contenido se proporciona únicamente para el uso informativo y no se pretende como consejo médico o como sustituto del consejo médico de un profesional de la salud.
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