Las tres razones principales por las que la gente tiene miedo de pedir un riñón, y cómo superarlas

July 06, 2018

Pedirle a alguien que se plantee la donación de un riñón puede ser una de las preguntas más difíciles que tengas que hacer jamás.

Puede que te sientas reacio por muchas razones; sin embargo, quizá te sorprenda saber cuántas personas están dispuestas a informarse mejor sobre el proceso y a someterse a las pruebas.

Según una investigación realizada por la NKF entre sus miembros, a continuación se enumeran tres de los obstáculos más comunes que impiden a los pacientes solicitar un riñón, junto con consejos sobre cómo superar estos obstáculos.

Barrera número uno:

“Me da miedo que la salud de mi donante se vea afectada”

Las personas que finalmente deciden convertirse en donantes de riñón suelen gozar de una salud mucho mejor que la de la población general. Los posibles donantes de riñón son evaluados minuciosamente (tanto física como mentalmente) antes de poder donar.

Las investigaciones muestran que, al igual que con cualquier intervención quirúrgica, existe un pequeño riesgo de complicaciones para el donante. Puedes obtener más información sobre los posibles riesgos aquí. Donar un riñón a un ser querido, a un amigo o incluso a un desconocido es, sin duda, regalar vida. La donación en vida suele ser una experiencia positiva tanto para el donante como para el receptor. Por lo general, quienes donan un riñón afirman que volverían a hacerlo.

Barrera número dos:

“Me preocupa que los gastos médicos y el tiempo de baja laboral supongan una dificultad económica para un posible donante vivo”

Por lo general, si la donación es a un familiar o amigo, el seguro del receptor y/o Medicare cubrirán los gastos de las pruebas y la cirugía. Sin embargo, el donante podría tener que hacerse cargo de los gastos de desplazamiento (si el donante y el receptor viven en ciudades o estados diferentes) y de la atención de seguimiento, además de la pérdida de ingresos por ausentarse del trabajo.

Dado que los donantes nunca reciben una compensación económica, asegúrate de pedir ayuda al asesor financiero o al trabajador social del centro de trasplante para resolver estas cuestiones o cualquier duda que puedas tener sobre los costos asociados a la donación.

Los donantes pueden tener derecho a baja por enfermedad, prestación por incapacidad estatal y a la Ley de Permisos Familiares y Médicos (FMLA). Es posible que algunos gastos de seguimiento tampoco estén cubiertos, por lo que es importante tratar estos asuntos con el centro de trasplantes concreto. Además, el Programa Nacional de Ayuda a Donantes Vivos ofrece asistencia económica a quienes desean donar un órgano pero no pueden permitirse los gastos de viaje y manutención asociados a la donación de órganos. Para obtener más información sobre cuestiones económicas, haz clic aquí.

Barrera número tres:

“No me gusta pedir nada a nadie”

Pedir ayuda puede resultar abrumador para algunas personas, pero puedes empezar simplemente contando tu historia. Esto abre las vías de comunicación.

Es posible que muchas personas de tu entorno no conozcan tu situación o ni siquiera sepan que ser donante vivo de riñón es una opción. Al iniciar un diálogo e informar a quienes te rodean, es posible que descubras que hay muchas personas dispuestas a preguntarte cómo pueden ayudarte.

Pide a tu familia y amigos que te ayuden a correr la voz. Es importante mantener abiertas todas las opciones, ¡ya que nunca se sabe cuándo va a aparecer un posible donante!

Este contenido se proporciona únicamente para el uso informativo y no se pretende como consejo médico o como sustituto del consejo médico de un profesional de la salud.
© 2026 Fundación Nacional del Riñón, Inc.