November 13, 2025
Descubre el ‘detrás de las cámaras’ de “Mother May I Have a Kidney?”, una conmovedora serie de televisión sobre la donación de riñón en vida y la reconciliación.
La pregunta que lo cambió todo
Verónica Reyes: trabajaba jornadas de 16 horas al día como consultora tecnológica cuando se topó con un ejercicio de reflexión: “¿Qué harías si solo te quedara un año de vida?”.
Su respuesta fue sorprendente, incluso para ella misma. Le gustaría actuar en su musical favorito, “Rent”.
Verónica decidió perseguir su sueño. Se presentó a una audición abierta, consiguió un puesto en la gira y se convirtió en actriz. Siguió consiguiendo papeles en teatro, anuncios, televisión y cine. Pero cuando llegó la pandemia de la COVID-19, todo se detuvo. Al haber menos trabajos como actriz disponibles, Verónica se volcó en algo nuevo: la escritura.
Un nuevo camino creativo

El director Paul Schnee (izquierda) y Verónica Reyes-How (derecha). Crédito de la foto: Sebastián Betts
Animada por un mentor, Verónica empezó a escribir guiones.
“Uno de mis primeros proyectos, *American Doctor*, inspirado en mi madre, trata sobre una médica con memoria fotográfica”, explicó Verónica. “El éxito de ese guion me ayudó a conseguir mis primeros trabajos como guionista y, después, me aceptaron en la fellowship del equipo de guionistas de Sesame Workshop”.
A partir de ahí, se abrieron más oportunidades, incluido un encargo para un nuevo proyecto.
“Esta historia comenzó como una comedia desenfadada”, explicó Verónica, “pero el nuevo director, Paul Schnee, pidió algo con un poco más de profundidad”.
Verónica empezó a darle vueltas al tema.
¿Se puede pedir a una madre: “Mamá, ¿me das un riñón?”?

De izquierda a derecha: Paul Schnee, Verónica Reyes-How y Benjamin J. Murray. Crédito de la foto: Leo Chen
Por aquella misma época, al padre de Verónica le diagnosticaron cáncer de riñón. Ella también recordaba haber perdido tanto a una tía como a un primo a causa de una enfermedad del riñón. Sus dificultades comenzaron a dar forma a esta nueva historia.
“Pensé en la necesidad de un donante de riñón, y en que la mejor opción es precisamente la única persona del mundo con la que no te hablas”, dijo Verónica. “Me pareció una historia fascinante que merecía la pena explorar”.
Así es como nació *Mother, May I Have a Kidney?*.
*Mother, May I Have a Kidney?* trata sobre Doug Andrews, un paciente con falla renal interpretado por Doug Plaut, que busca un donante vivo de riñón.
“Su mejor compatibilidad es su madre, con la que no tiene relación. La historia explora su relación mientras intentan reconciliarse”, explicó Verónica. “Una vez que el proyecto recibió luz verde, escribí el guion y produjimos una serie de seis episodios de 15 minutos cada uno”.
“Mother, May I Have a Kidney” tardó tres años en completarse. Todo el esfuerzo mereció la pena cuando fueron aceptados en el Festival de Cine de Tribeca.
“Tribeca es la criatura de Robert De Niro y Jane Rosenthal. Está pensada para proyectos de gran envergadura impulsados por famosos”, explicó Verónica. “No creía que tuviéramos ninguna posibilidad. Pero esto demuestra que pueden suceder cosas increíbles cuando te atreves a dar ese salto”.
Lecciones aprendidas y compartidas
Cuando Verónica escribe, intenta ponerse por completo en la piel de sus personajes.
“Para ello”, explicó, “tuve que informarme más sobre la enfermedad del riñón, la diálisis y la donación de órganos”.
Recurrió a personas cercanas para que le orientaran, entre ellas su madre y un nefrólogo con el que juega al tenis.
“Quería mostrar la realidad de la falla renal y la donación de órganos”, dijo Verónica. “Cuando la National Kidney Foundation respaldó el proyecto, supe que íbamos por el buen camino”.
Las lecciones no fueron solo médicas. Fueron profundamente emotivas.
“Aprendí lo difícil que es la diálisis y cuánto tiempo puede tardar una persona en recibir un trasplante de riñón”, dijo Verónica. “La enfermedad del riñón no afecta solo a un grupo concreto. Le puede pasar a cualquiera, pero rara vez hablamos de ello”.
Por eso Verónica cree que concientizar a la población es tan importante como contar una buena historia.
“Espero que los espectadores salgan de aquí más informados y con menos miedo respecto a la donación de riñón”, dijo Verónica. “Yo misma he firmado todos los documentos para la donación de órganos de personas fallecidas. Creo que es importante, ya que la lista de espera para recibir un órgano es muy larga”.
Verónica espera que sus espectadores salgan del programa sintiéndose igualmente inspirados.
“Espero que el programa anime a la gente a hacerse pruebas de detección de enfermedad del riñón, a inscribirse en el programa de donación de órganos de personas fallecidas y a informarse más sobre cómo regalar vida como donante vivo”.
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