August 31, 2023
Tras vivir con un trastorno bipolar sin tratar, caracterizado por períodos de altibajos emocionales extremos, Shannon Glynn se alegró muchísimo cuando un médico le recetó litio. Este medicamento podía mejorar significativamente su calidad de vida, pero había un inconveniente: también podía provocar daño renal o incluso falla renal.
El diagnóstico de falla renal de Shannon
“Llevaba años experimentando altibajos antes de que me diagnosticaran el trastorno bipolar. El médico me dijo que el litio me ayudaría a estabilizar mi estado de ánimo”, explicó Shannon. “También me dijeron que podía dañar mis riñones, pero necesitaba desesperadamente el medicamento y empecé a tomarlo en 1979”.
Shannon obtuvo muy buenos resultados con este tratamiento durante casi treinta años. A lo largo de ese tiempo, sus médicos controlaron su función renal para asegurarse de que el medicamento no le estuviera dañando los riñones.
“En 2008, mi médico observó que mis niveles de creatinina habían aumentado de repente y me derivó a un nefrólogo”, explica Shannon. “Sin embargo, ya era demasiado tarde para salvar mis riñones. Cuando me dieron la noticia, estaba conduciendo y casi me salí a la calzada contraria. Pensaba que habría tiempo para salvar mi función renal, pero los riñones fallaron muy rápidamente”.
Ante esta situación, Shannon tuvo que decidir si quería someterse a hemodiálisis en un centro o a diálisis peritoneal (DP).
“Yo quería la DP, así que hablé con una mujer que seguía ese tratamiento antes de comunicárselo al médico. Esa conversación me confirmó que era la decisión correcta para mí”, explica Shannon. “Empecé con la DP en octubre y me siento muy afortunada de no haber tenido que someterme a diálisis en un centro tres días a la semana”.
¿Necesitas un trasplante de riñón? Realiza el curso “Los Primeros Pasos Hacia el Trasplante” para obtener las herramientas y los recursos necesarios para iniciar tu proceso de trasplante.
Los amigos dan un paso al frente
Shannon no tuvo que permanecer mucho tiempo en diálisis. Quince amigos y familiares se ofrecieron como posibles donantes y varios resultaron emparejados.
“Nunca les pedí a las personas que se hicieran las pruebas. Simplemente se ofrecieron. A varios se les descartó por diversas razones, como la presión arterial alta o la edad”, explicó Shannon. “Algunos de los que no fueron seleccionados me pidieron que pensara en ellos si alguna vez necesitaba otro riñón en el futuro”.
Siete meses después de empezar con la diálisis, Molly, una buena amiga de Shannon, fue elegida como su donante de riñón.
“La operación salió bien. Mis riñones empezaron a funcionar de inmediato; mi cirujano me dijo que empecé a orinar al cabo de unos instantes. Mi donante salió del hospital en cuatro días sin complicaciones”, explicó Shannon. “Me retiraron el litio y me recetaron un nuevo medicamento. Existe la posibilidad de que provoque insuficiencia hepática, pero mis médicos lo controlan muy de cerca. Tengo mucha suerte porque los fármacos inmunosupresores no interfieren con este nuevo medicamento”.
El nuevo riñón de Shannon lleva funcionando más de 14 años con una única complicación: un nivel bajo de hemoglobina, lo que significa que su cuerpo no siempre produce suficientes glóbulos rojos.
“Mi recuento de glóbulos rojos puede bajar mucho, pero me pongo una inyección y mejora. Ahora solo me preocupo cuando mis médicos se preocupan”, explicó Shannon. “Me siento muy afortunada de que este sea el único problema al que me he enfrentado tras mi trasplante”.
¿Te interesa saber más sobre la donación en vida? Realiza “Cómo Convertirte en un Donante Vivo”, nuestro curso en línea gratuito diseñado para enseñarte todo lo que necesitas saber sobre la donación de riñón en vida.
Dar de Regreso a la comunidad renal
Tras recibir un regalo que le cambió la vida, Shannon supo que quería dar de regreso algo a la comunidad.
“Había hablado con una persona que recibe el riñón sobre el trasplante antes de someterme a mi intervención. Quedamos para tomar un café y me contó su historia: llevaba tiempo colaborando con la oficina local de la National Kidney Foundation (NKF) desde que un compañero de fraternidad le donó un riñón hacía muchos años”, explicó Shannon. “Tras esa conversación, me reuní con el equipo de la NKF y asistí a mi primera Kidney Walk mientras estaba en diálisis. Tras el trasplante, supe que quería seguir colaborando con ellos”.
Desde entonces, Shannon ha participado en galas de la NKF y en numerosas “Kidney Walks” con su equipo, “You’ve Gotta Be Kidneying Me”. También es una dedicada defensora de “Voices for Kidney Health”, luchando por una legislación importante en materia renal en su estado, Minnesota.
“Ha sido increíble. El gobernador firmó el año pasado la Ley de Protección de Donantes Vivos y [a finales de 2020, en el Congreso] se aprobó la cobertura indefinida de los fármacos inmunosupresores para los receptores de trasplantes de riñón. Ver que el cambio es posible gracias al trabajo duro es alentador. He defendido esta causa durante la Kidney Patient Summit en Washington D. C. y soy vicepresidenta del Comité de Defensa de los Pacientes Renales de mi distrito», afirmó Shannon. «He tenido mucha suerte. Solo estuve en diálisis durante siete meses antes de recibir un trasplante. La mayoría de la gente no tiene tanta suerte, así que ayudaré en todo lo que pueda. A quienes padecen una enfermedad del riñón y se sienten aislados y preocupados, les animo a que se pongan en contacto con la National Kidney Foundation. Allí les ayudarán».
¿Quieres marcar la diferencia como Shannon? Inscríbete para convertirte en defensor de “Voices for Kidney Health”.


















