No detectaron los síntomas de la enfermedad del riñón de su marido; ahora ella se dedica a concientizar a la sociedad

June 10, 2022

Tim era un marinero de la Armada de 29 años, enérgico y sano, cuando de repente se desmayó y lo trasladaron de urgencia al hospital. Allí recibió una noticia que lo dejó consternado y le dio un vuelco a su vida: padecía falla renal.

Diagnóstico inesperado de falla renal

La primera señal que tuvo Tim de que algo iba mal fueron unos síntomas que su médico achacó a una gripe. Sin darle importancia, Tim volvió al trabajo como de costumbre. Por desgracia, era su cuerpo el que le estaba indicando que sus riñones ya no podían filtrar las toxinas ni el exceso de líquido. Simplemente, tenían que dejar de funcionar. 

Apenas unos días después, comenzó un tratamiento de diálisis de urgencia, lo que puso fin prematuramente a su carrera en la Armada. 

Eso fue solo el principio. Los médicos descubrieron indicios de que sus riñones llevaban ocho años fallando. Si Tim lo hubiera sabido, quizá habría sido posible frenar o detener el daño antes de que fuera demasiado tarde.

“Nadie se lo dijo nunca. Él confiaba en que sus médicos sabían lo que hacían. Nunca cuestionó los resultados de sus análisis”, explicó su esposa, Shelly. “Si alguien hubiera prestado atención a la presencia de sangre y proteínas en la orina de Tim y a su presión arterial elevada, su falla renal podría haberse retrasado o, tal vez, incluso haberse evitado antes de que se produjera. Los médicos están muy ocupados, y si no detectan un valor analítico fuera de los límites normales, tenemos que ser defensores de nosotros mismos o de nuestros seres queridos y preguntar al respecto”.

Conviviendo con la falla renal durante 30 años

Desde el diagnóstico, Tim se ha sometido a hemodiálisis en centro y a domicilio, diálisis peritoneal, dos trasplantes de riñón y tres operaciones de corazón. También padece dolor articular, hipertensión, cardiopatía y otros problemas derivados de la falla renal.

A pesar de las adversidades, afronta cada día como un auténtico campeón.

“Nuestras vidas giran en torno a nuestros cinco nietos. Disfrutamos pasando con ellos cada minuto que podemos. Nos encanta acampar, viajar, relajarnos en el patio y estar juntos todo lo que podemos. No dejamos que la falla renal y la diálisis nos detengan», afirma Shelly. «Este viaje ha sido una larga montaña rusa con muchos altibajos, giros y vueltas. Hacemos todo lo posible por no dejar que controle nuestras vidas. Al contrario, somos nosotros quienes lo controlamos. No es un camino fácil en absoluto, pero nos ha hecho más fuertes como pareja».

Homenaje a la lucha de Tim con el ‘33-Mile Challenge’

Ahora, Shelly rinde homenaje a la lucha de tres décadas de su marido participando en el ‘33 Mile Challenge’ de la NKF. 

“Comparto con todo el mundo que puedo que voy a participar en el Desafío y por qué”, dijo Shelly. “No se lo pueden creer cuando les digo que esas 33 millas representan el 33% de los adultos estadounidenses en riesgo de padecer una enfermedad del riñón. La gente no tiene ni idea de que la cifra sea tan alta. Esto me da la oportunidad de informarles sobre la salud del riñón”.

¡Te retamos a que hagas lo mismo! Tanto si participas por ti mismo como para rendir homenaje a un ser querido, camina o corre 33 millas este mes de junio y comparte tu progreso con otros participantes en el grupo de Facebook. No hay suficiente gente consciente de su riesgo de padecer una enfermedad del riñón, pero con cada paso que des y cada dólar que recaudes, puedes ayudarnos a cambiar esas cifras.

Únete al grupo y crea tu campaña de recaudación de fondos para el reto.

Este contenido se proporciona únicamente para el uso informativo y no se pretende como consejo médico o como sustituto del consejo médico de un profesional de la salud.
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