Recibir un diagnóstico de falla renal puede resultar abrumador. Infórmate sobre las opciones de tratamiento y participa activamente en las decisiones sobre tu atención médica para afrontar mejor este momento tan difícil.
ÍNDICE
- Cómo funciona la hemodiálisis
- Hemodiálisis: en casa o en el centro
- Diferentes tipos de hemodiálisis domiciliaria
- Ventajas adicionales de la hemodiálisis domiciliaria breve diurna y nocturna
- Nuevas tecnologías
- Cómo decidir si la hemodiálisis domiciliaria es adecuada para ti
- Encontrar un centro que ofrezca hemodiálisis domiciliaria
- Tu compañero de cuidado
- Cobertura del seguro para la hemodiálisis domiciliaria
- Información en línea
Cuando te dicen que tienes falla renal y que necesitas tratamiento para seguir con vida, puede ser un momento difícil en tu vida. Si el diagnóstico de falla renal es reciente, es posible que te sientas abrumado, confundido y enfadado. Pero hay algunas cosas importantes que puedes hacer para ayudarte a ti mismo. Infórmate todo lo que puedas sobre las diferentes opciones de tratamiento y participa activamente en las decisiones sobre tu atención médica.
Cómo funciona la hemodiálisis
La hemodiálisis es un tratamiento que sustituye la función de los riñones para eliminar los residuos y el exceso de líquido de la sangre. Esto se lleva a cabo mediante un filtro especial denominado dializador o riñón artificial. La sangre circula a través de unos tubos de plástico hasta el dializador, donde se depura y, a continuación, se devuelve al paciente. Al comienzo de cada tratamiento, se introducen dos agujas en el acceso. Estas agujas se conectan a los tubos de plástico que transportan la sangre hasta el dializador. En ningún momento sale del cuerpo más que una pequeña cantidad de sangre. La máquina de diálisis bombea la sangre a través del sistema de diálisis y controla la duración del tratamiento, la temperatura, la eliminación de líquido y la presión.
Este proceso básico es el mismo que en la hemodiálisis domiciliaria, salvo que tanto usted como su compañero de cuidado reciben formación para realizar el tratamiento en casa.
Hemodiálisis: en casa o en el centro
Puedes realizar la hemodiálisis en un centro de diálisis, donde una enfermera o un técnico se encarga de las tareas necesarias durante el tratamiento. La hemodiálisis en el centro suele realizarse tres veces por semana, durante unas tres – cuatro horas —o más— cada sesión. Los tratamientos en el centro se llevan a cabo a una hora previamente programada.
También puede someterse a hemodiálisis en casa, donde es usted mismo quien se encarga de su tratamiento. En casa, es posible que le resulte más fácil adaptar los tratamientos a su horario diario. Los estudios demuestran que, cuanto más sepa sobre su tratamiento y cuanto más haga por su cuenta, mejores resultados obtendrá con la diálisis.
Diferentes tipos de hemodiálisis domiciliaria
Hay tres tipos de hemodiálisis que se pueden realizar en casa. Son los siguientes:
- Hemodiálisis domiciliaria convencional: Se realiza tres veces por semana durante tres o cuatro horas, o más, cada vez. Tanto usted como su compañero de cuidado reciben formación para realizar la diálisis de forma segura y para hacer frente a cualquier problema que pueda surgir. La formación puede durar desde varias semanas hasta unos meses.
- Hemodiálisis domiciliaria diaria breve: suele realizarse entre cinco y siete veces a la semana utilizando máquinas nuevas diseñadas para el tratamiento diario breve en el hogar. Las sesiones suelen durar unas dos horas cada una. Tanto usted como su compañero de cuidado reciben formación a lo largo de varias semanas. Al realizar la diálisis con mayor frecuencia, por lo general es necesario eliminar menos líquido en cada sesión. Esto reduce síntomas como dolores de cabeza, náuseas, calambres y la sensación de ‘agotamiento’ tras el tratamiento.
- Hemodiálisis nocturna en casa: Tratamientos largos y lentos que se realizan por la noche mientras duerme. Puede realizar este tipo de diálisis seis noches a la semana o cada dos noches. Esto depende de lo que le prescriba su médico. Los tratamientos suelen durar entre seis – ocho horas. Tanto tú como tu compañero de cuidado recibiréis formación a lo largo de varias semanas. Algunos centros supervisan tus tratamientos enviando información desde tu máquina de diálisis a un centro con personal mediante módem telefónico o Internet. Un mayor número de horas de diálisis a la semana puede traducirse en una mayor eliminación de residuos.
También es posible combinar la hemodiálisis domiciliaria diurna con la nocturna. La posibilidad de combinar ambos tratamientos depende de tus necesidades, tu estado de salud y tu máquina.
Sea cual sea la opción de tratamiento que elija, es importante saber si está recibiendo la cantidad adecuada de diálisis. Se deben realizar pruebas periódicas para comprobar la cantidad de diálisis que recibe. Para obtener más información, hable con su médico y con su equipo de atención de diálisis.
Ventajas adicionales de la hemodiálisis domiciliaria breve diurna y nocturna
Numerosos estudios indican que las personas que se someten a hemodiálisis domiciliaria de corta duración, tanto diurna como nocturna:
- Toman menos medicación para controlar la presión arterial y la anemia
- Toman menos medicación para mantener a raya los niveles de fósforo y así ayudar a prevenir enfermedades óseas
- Experimentan mejoras en la neuropatía (daño nervioso) y menos síndrome de piernas inquietas
- Se sienten mejor durante la diálisis y menos ‘agotadas’ después
- Tienen más energía para las tareas diarias
- Dormir mejor
- Tener menos ingresos hospitalarios y de menor duración
- Tener una mejor calidad de vida
- Vivir más tiempo
Nuevas tecnologías
Se están desarrollando nuevas máquinas fáciles de usar para la hemodiálisis domiciliaria. Son más fáciles de instalar, limpiar y desinfectar. Con algunas de las máquinas más recientes, hay que almacenar menos material. Si crees que la hemodiálisis domiciliaria es una buena opción para ti, pregunta a tu médico cuál es el equipo más adecuado para ti.
Cómo decidir si la hemodiálisis domiciliaria es adecuada para ti
La hemodiálisis domiciliaria no es adecuada para todo el mundo. Hay que informarse bien al respecto. Hay que estar dispuesto a asumir la responsabilidad de tu propio tratamiento. Siempre que tú y/o tu compañero de cuidado superéis la formación y aprendáis a colocar las agujas, deberíais poder realizar la hemodiálisis domiciliaria.
Echa un vistazo a nuestras comunidades en línea para conectar con otras personas, obtener más información y conocer las experiencias de quienes están pasando por situaciones similares.
Encontrar un centro que ofrezca hemodiálisis domiciliaria
Encontrar un centro que ofrezca hemodiálisis domiciliaria puede ser todo un reto. Si tu centro no ofrece hemodiálisis domiciliaria, a continuación encontrarás una lista de páginas web que pueden ayudarte a encontrar centros que sí la ofrezcan. Visita el centro. Habla con la enfermera encargada de la formación a domicilio y con el resto del personal. Si es posible, habla con pacientes que reciben tratamiento a domicilio. Para que todo salga bien, se necesitan dos cosas: 1) un centro y un médico dispuestos a formarte y a supervisar tu tratamiento, y 2) tu compromiso de aprender y realizar la hemodiálisis domiciliaria durante al menos un año.
Tu compañero de cuidado
La mayoría de los programas de hemodiálisis domiciliaria exigen que cuentes con un compañero de cuidado que esté dispuesto a estar contigo para ayudarte durante cada tratamiento. Tu compañero de cuidado puede ser un familiar o un amigo. Esta persona recibe la formación junto contigo para que aprenda qué debe hacer. A veces, los pacientes contratan a una enfermera o a un técnico para que sea su compañero de cuidado. Sin embargo, Medicare no cubre los gastos de estos ayudantes.
Cobertura del seguro para la hemodiálisis domiciliaria
El trabajador social de tu centro de diálisis debería proporcionarte información sobre la cobertura de la diálisis en casa. Medicare cubre parte del coste y la formación. Si tienes 65 años o más, o si tienes una discapacidad, ya deberías tener Medicare. También puedes acogerte a Medicare a cualquier edad si padeces falla renal y tú, tu cónyuge o uno de tus padres habéis trabajado el tiempo suficiente para tener derecho a la Seguridad Social. Existen otras fuentes que ayudan a sufragar los costos de la diálisis. Consúltalo con tu asistente social. Él o ella también puede explicarte cualquier modificación en las instalaciones de fontanería o electricidad, así como los costos adicionales que puedan surgir con la hemodiálisis domiciliaria.
Si dispone de un plan de salud colectivo a través de su empresa, este será la cobertura principal durante los primeros 30 meses de su tratamiento, siendo Medicare su aseguradora secundaria. Transcurridos esos primeros 30 meses, Medicare pasará a ser su seguro principal.
Para obtener más información, visita el Centro de Diálisis en
Casa de la NKF.
Información en línea
Comparativa de centros de diálisis: encuentra información sobre los centros de diálisis que ofrecen programas de formación en diálisis en casa. www.medicare.gov
Diálisis en Casa Central: infórmate sobre las opciones de diálisis en casa, habla con otros pacientes y averigua si algún centro de diálisis cercano a ti ofrece un programa de hemodiálisis en casa. www.homedialysis.org
Si desea más información, póngase en contacto con nosotros.
© 2015 National Kidney Foundation. Todos los derechos reservados. Este material no constituye un consejo médico. Su finalidad es meramente informativa. Consulte a un médico para obtener recomendaciones específicas sobre el tratamiento.









