Los pacientes en hemodiálisis deben estar concientizados sobre las enfermedades infecciosas, ya que la falla renal puede debilitar el sistema inmune y aumentar el riesgo de infección. Descubre cómo proteger tu salud.
Como paciente en hemodiálisis, es importante que te informes lo mejor posible sobre tu tratamiento y sobre lo que puedes hacer para mantenerte en el mejor estado de salud posible. Un aspecto importante que debes conocer es el de las enfermedades infecciosas. Se trata de enfermedades que se producen cuando gérmenes nocivos penetran en tu organismo y te hacen enfermar. La falla renal altera el sistema inmune de tu organismo, lo que aumenta el riesgo de contraer ciertos tipos de enfermedades a través de tus sesiones de diálisis.
¿Qué tipos de enfermedades infecciosas debo conocer?
Aunque hay muchos virus y enfermedades que pueden afectar a tu salud, los más importantes que debes tener en cuenta mientras te sometes a hemodiálisis son:
- Hepatitis B
- Hepatitis C
- VIH/SIDA
A continuación encontrarás información sobre estas enfermedades y cómo puedes protegerte de la infección mientras estás en hemodiálisis.
¿Qué es la hepatitis B?
La hepatitis B es una infección vírica que provoca una enfermedad hepática. La mayoría de las personas superan esta infección por sí mismas, pero en algunos casos puede evolucionar a una enfermedad hepática crónica y, posiblemente, a cáncer de hígado. La hepatitis B se transmite por contacto con la sangre de una persona infectada.
Puedes tener un mayor riesgo de contraer la hepatitis B si:
- Mantienes relaciones sexuales con una persona infectada
- Ha estado expuesto a instrumentos punzantes contaminados con sangre infectada, como agujas utilizadas para tatuajes, piercings y acupuntura
- Consume drogas por vía intravenosa y comparte agujas, jeringuillas o material para la preparación de las drogas
- Transmisión de una madre infectada a su bebé durante el parto
- Ha estado en contacto con sangre, heridas abiertas o llagas de una persona infectada
- Compartir maquinillas de afeitar o cepillos de dientes con una persona infectada.
Aunque es importante saber cómo se puede contraer la hepatitis B, también debes saber que no se contrae la hepatitis B por:
- Dar la mano o cogerse de la mano con alguien infectado por la hepatitis C
- Que alguien te tosa o estornude encima
- Abrazar a una persona infectada
- Sentarse al lado de una persona infectada
- Compartir cucharas, tenedores y otros cubiertos
- Beber agua o comer alimentos
¿Puedo contraer la hepatitis B durante el tratamiento de diálisis?
En los primeros años de la diálisis, existía el riesgo de contraer la hepatitis B por exposición a la sangre de una persona infectada en la unidad de diálisis. Sin embargo, hoy en día la probabilidad de contraer la hepatitis B a través del tratamiento es muy baja gracias a dos avances importantes. Uno de ellos es la aplicación de medidas estrictas de control de infecciones en las unidades de diálisis. La segunda mejora es la disponibilidad de una vacuna contra la hepatitis B.
¿Cómo se sabe si se tiene hepatitis B?
La única forma de saberlo con certeza es hacerse un análisis de sangre. La mayoría de las personas que contraen la hepatitis B no presentan ningún síntoma.
Sin embargo, algunas personas pueden presentar síntomas similares a los de la gripe, entre ellos:
- Pérdida de apetito
- Náuseas o vómitos
- Fiebre
- Cansancio extremo
- Dolor de estómago o de articulaciones
- Coloración amarillenta de la piel o los ojos, llamada ictericia
Algunas personas pueden convertirse en portadoras de la hepatitis B, lo que significa que no presentan síntomas, pero pueden contagiar la enfermedad a otras personas. La condición de portador puede durar años o incluso toda la vida. Algunos portadores pueden acabar desarrollando cicatrices en el hígado, insuficiencia hepática o cáncer de hígado.
¿Existen tratamientos para la hepatitis B?
Sí. Tu profesional de la salud elegirá la combinación adecuada de medicamentos disponibles para ayudarte a tratar tus síntomas y la infección por hepatitis B. Durante este tiempo, tu profesional de la salud te mantendrá bajo estrecha vigilancia para asegurarse de que los tratamientos están surtiendo efecto. Los tratamientos incluyen:
- Inyección de interferón
- Inyección de peginterferón
También hay medicamentos que puede tomar por vía oral. Estos son:
- Adefovir
- Entecavir
- Lamivudina
- Telbivudina
- Tenofovir
Estos medicamentos no siempre proporcionan una curación completa de la hepatitis B, pero sí ayudan a reducir el riesgo de que la infección por hepatitis B cause daños en el hígado. En los casos más graves, y si el tratamiento no funciona, puede ser necesario un trasplante de hígado.
¿Cómo se puede prevenir la hepatitis B?
Una de las mejores formas de prevenir la hepatitis B es vacunarse. Se recomienda la vacuna contra la hepatitis B a todos los niños (incluidos los adolescentes) y a los pacientes y al personal de hemodiálisis. La vacuna actúa haciendo que el organismo produzca unas proteínas especiales llamadas anticuerpos que le protegen contra la hepatitis B. Su respuesta a la vacuna depende de su edad, de otras afecciones médicas que pueda tener y de su estado general de salud, pero la mayoría de las personas producen suficientes anticuerpos para protegerse contra la enfermedad. Si se ha vacunado, su equipo de diálisis le hará un análisis de sangre para comprobar que hay suficientes anticuerpos. Si aún no se ha vacunado, pregunte al personal de diálisis sobre la vacunación.
También puede ayudar a prevenir la hepatitis B siguiendo las pautas de sexo seguro y evitando conductas de alto riesgo, como el consumo de drogas inyectables.
Algunas pautas para mantener relaciones sexuales seguras son:
- Utiliza preservativos de látex para evitar el intercambio de fluidos corporales.
- Ten una sola pareja sexual.
¿Es segura la vacuna?
Sí. Las vacunas se elaboran a partir de levadura de panadería y contienen partículas no infecciosas denominadas antígenos. No se puede contraer hepatitis por la vacunación. Estas vacunas se han sometido a exhaustivas pruebas clínicas y se han administrado a millones de personas en todo el mundo con pocos efectos secundarios. Sin embargo, las personas con una enfermedad aguda o con alergia conocida a la levadura no deben vacunarse.
Algunos datos sobre la hepatitis C
¿Cómo podría contraer la hepatitis C?
Cualquier persona puede infectarse con el virus de la hepatitis C. Sin embargo, es posible que tengas un mayor riesgo de contraer la hepatitis C si:
- Has nacido entre 1945 – 1965
- Consume drogas ilegales por vía intravenosa
- Te hayan realizado transfusiones de sangre o trasplantes de órganos sólidos antes de 1992
Con menor frecuencia, la hepatitis C puede transmitirse:
- El contagio de una madre infectada a su bebé durante el parto
- Las relaciones sexuales con una persona infectada
- Convivir con una persona infectada y compartir objetos como maquinillas de afeitar y cepillos de dientes
- La exposición a instrumentos punzantes que hayan estado en contacto con sangre infectada, como:
- Agujas utilizadas para tatuajes
- Agujas utilizadas para piercings
- Agujas utilizadas para la acupuntura
Si tienes que estar en contacto con agujas, es importante que estas se limpien y desinfecten cuidadosamente antes de su uso, o bien que se utilicen agujas desechables. Siempre debes preguntar a cualquier persona que te utilice una aguja si esta ha sido esterilizada adecuadamente y, si es posible, pedirle que utilice una aguja nueva contigo.
Aunque es importante saber cómo se contrae la hepatitis C, también debes saber que no se contrae por:
- Dar la mano o cogerse de la mano con alguien infectado por la hepatitis C
- Que alguien tosa o estornude cerca de ti
- Abrazar a una persona infectada
- Sentarse junto a una persona infectada
- Compartir cucharas, tenedores y otros cubiertos
- Beber agua o comer alimentos
¿Cuáles son los síntomas de la hepatitis C?
Para la mayoría de las personas, la hepatitis C no provoca ningún síntoma hasta que ya ha dañado el hígado. Otras pueden presentar algunos o todos los siguientes síntomas:
- Sensación de cansancio
- Dolor muscular
- Malestar estomacal
- Dolor de estómago
- Fiebre
- Pérdida de apetito
- Diarrea
- Orina de color amarillo oscuro
- Heces de color claro
- Ojos y piel amarillentos (lo que se conoce como ictericia)
Es importante que acuda inmediatamente a un profesional de la salud si presenta síntomas de hepatitis C.
¿Cómo se diagnostica la hepatitis C?
Existen análisis de sangre para detectar la hepatitis C. Las personas con mayor riesgo deberían someterse a estas pruebas. Tu profesional de la salud puede realizar una combinación de pruebas para establecer el diagnóstico. Muchas personas con hepatitis C no presentan síntomas y se sienten bien.
¿En qué consiste el tratamiento de la hepatitis C?
Existen medicamentos para tratar la hepatitis C. Tu profesional de la salud evaluará tus síntomas y determinará cuál es el mejor plan de tratamiento para ti. Es posible que te recete una combinación de medicamentos para tratar tu infección por hepatitis C.
¿Es la hepatitis C una enfermedad grave?
La hepatitis C es grave para algunas personas, pero no para otras. La mayoría de las personas que contraen la hepatitis C son portadoras del virus durante el resto de su vida. La mayoría de ellas presenta algún grado de daño hepático, pero muchas no se sienten enfermas a causa de la enfermedad. Algunas de las personas con daño hepático debido a la hepatitis C pueden desarrollar fibrosis hepática e insuficiencia hepática, lo que puede tardar muchos años en manifestarse. Otras no sufren efectos a largo plazo.
¿Puedo contraer la hepatitis C durante el tratamiento de diálisis?
El riesgo de contraer hepatitis C a través del tratamiento es mínimo, gracias a las estrictas medidas de precaución sanitarias que se aplican actualmente en las unidades de diálisis. Sin embargo, se han registrado algunos casos de transmisión de la hepatitis C entre pacientes en unidades de hemodiálisis en las que es posible que se hayan compartido materiales o equipos entre ellos. Si eres paciente de hemodiálisis crónico, debes someterte a pruebas de detección de la hepatitis C cada vez que te realices los análisis de sangre periódicos.
¿Cómo puedo prevenir la hepatitis C?
En estos momentos, no hay ninguna vacuna disponible contra la hepatitis C. Sin embargo, los investigadores están trabajando para desarrollar una vacuna, que podría estar disponible en el futuro. Mientras tanto, las siguientes medidas pueden ayudar a prevenir la hepatitis C:
- No te inyectes drogas ilegales
- No compartas cepillos de dientes, maquinillas de afeitar u otros artículos de higiene personal que puedan tener sangre infectada
- Sigue las pautas de sexo seguro
- Si estás pensando en hacerte un tatuaje o un piercing, asegúrate de que el tatuador o el perforador siga buenas prácticas de higiene, como lavarse las manos y utilizar guantes desechables
- Vacúnate contra la hepatitis B
Algunos datos sobre el VIH
¿Qué es el VIH?
El VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) es un virus que infecta y daña el sistema inmune. El sistema inmune ayuda al organismo a defenderse contra las infecciones y otras enfermedades. El VIH ataca y destruye las células del sistema inmune que combaten las enfermedades, lo que deja al organismo vulnerable frente a las infecciones y al cáncer.
¿Cómo se transmite el VIH?
Las formas más comunes de transmisión del VIH de una persona a otra son, entre otras:
- Mantener relaciones sexuales con una persona infectada
- Inyectarse drogas ilegales
- La transmisión de una madre infectada a su bebé durante el parto o la lactancia materna tras el nacimiento
Además, los tatuajes o los piercings pueden ser una fuente de infección por el VIH si los instrumentos utilizados contienen sangre infectada. Estos instrumentos deben utilizarse una sola vez y desecharse, o bien limpiarse y esterilizarse a fondo después de cada uso.
¿Cuáles son los síntomas del VIH?
Muchas personas infectadas por el VIH no presentan ningún síntoma durante muchos años. La única forma de saber con certeza si estás infectado es hacerte la prueba del VIH. Aproximadamente la mitad de las personas infectadas por el VIH desarrollan el sida en los 10 años siguientes a la infección. Este plazo varía de una persona a otra.
Los siguientes pueden ser signos de alerta de infección por el VIH:
- Pérdida rápida de peso
- Tos seca
- Fiebre persistente o sudores nocturnos
- Sensación de cansancio extremo y agotamiento sin motivo aparente
- Hinchazón de los ganglios linfáticos en las axilas, la ingle o el cuello
- Diarrea que dura más de una semana
- Manchas blancas o lesiones inusuales en la lengua, la boca o la garganta
- Manchas rojas, marrones, rosadas o violáceas en la piel o debajo de ella, o en el interior de la boca, la nariz o los párpados
- Pérdida de memoria, depresión y otros síntomas neurológicos.
Sin embargo, no debes dar por hecho que estás infectado si presentas alguno de estos síntomas. Los síntomas del sida son similares a los de muchas otras enfermedades. El sida es un diagnóstico médico que establece un médico basándose en resultados específicos de la exploración física y de las pruebas realizadas.
¿Existe algún tratamiento para el VIH?
El VIH se trata mediante una combinación de diferentes fármacos que ayudan a combatir los síntomas y las complicaciones de la infección por el VIH. A esta combinación de fármacos se le denomina terapia antirretroviral (TAR). Aunque la TAR no cura el VIH, puede ayudar a controlar el virus en el organismo. Se recomienda la TAR a todas las personas infectadas por el VIH. Tu profesional de la salud te explicará las diferentes clases de fármacos y los medicamentos que pertenecen a cada una de ellas. A partir de esta lista, su profesional de la salud elaborará un régimen (TAR) para su tratamiento.
¿Puedo contraer el VIH a través del tratamiento de diálisis o de una transfusión de sangre?
Las probabilidades son muy bajas. Las estrictas medidas de control de infecciones que aplica tu equipo de diálisis te protegen contra esta infección. Toda la sangre donada se somete a una minuciosa evaluación para detectar la infección antes de realizar las transfusiones.
¿Cómo puedo prevenir el VIH?
Se están llevando a cabo numerosas investigaciones para desarrollar una vacuna. Mientras tanto, la mejor forma de prevenir la infección es seguir las recomendaciones sobre relaciones sexuales seguras y evitar conductas de alto riesgo, como el consumo de drogas ilegales por vía intravenosa.
Otras enfermedades infecciosas que los pacientes en diálisis deben conocer
MRSA (estafilococos resistentes a la meticilina): El MRSA es un tipo de infección causada por una bacteria denominada estafilococo. Las bacterias estafilocócicas presentes en una infección por MRSA no responden a muchos de los antibióticos que se utilizan para tratar las infecciones por estafilococos. La mayoría de los casos de MRSA se dan en pacientes ingresados en hospitales, residencias de ancianos o que reciben tratamiento de hemodiálisis en centros especializados.
Para ayudar a prevenir la propagación del MRSA en la unidad, su equipo de atención de diálisis debe seguir las precauciones estándar recomendadas por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y prestar especial atención a lo siguiente:
- Utilizar guantes limpios y nuevos para realizar los procedimientos
- Los guantes deben cambiarse entre cada paciente
- Lavarse las manos después de tocar a un paciente o cualquier objeto potencialmente contaminado y antes de atender a otro paciente.
Se ha informado de que algunas infecciones por MRSA han sido casos de fracaso terapéutico con vancomicina, uno de los fármacos más utilizados para tratar estas infecciones. Estas se denominan VISA, o Staphylococcus aureus con resistencia intermedia a la vancomicina. Un pequeño número de estos casos se produjo en pacientes en diálisis con catéteres de hemodiálisis o de diálisis peritoneal. En cada caso, el paciente llevaba un tiempo prolongado recibiendo vancomicina para tratar infecciones relacionadas con el catéter. Para ayudar a prevenir estas infecciones, deben aplicarse las mismas medidas que se utilizan para prevenir el MRSA.
VRE (Enterococcus resistente a la vancomicina): El Enterococcus es un germen común que se encuentra en los intestinos. Durante muchos años, se sabía que causaba infecciones ocasionales. Medicamentos como la penicilina y la vancomicina solían curarlas de forma fiable. Sin embargo, en la década de 1980, estos gérmenes dejaron de responder al tratamiento con vancomicina, así como a muchos otros antibióticos. Al igual que el MRSA, el VRE a menudo puede propagarse en las unidades de diálisis y otros entornos sanitarios. Para reducir la propagación del VRE de un paciente a otro, su equipo de atención de diálisis debe seguir las precauciones estándar recomendadas por los CDC. Además, deben destinar el uso de determinados artículos, como estetoscopios, manguitos de tensiómetro o termómetros rectales, a un solo paciente o a un grupo de pacientes infectados por el VRE o portadores del mismo. Si dichos dispositivos van a utilizarse con otros pacientes, su equipo de diálisis debe limpiarlos y desinfectarlos primero.
Tuberculosis (TB): La tuberculosis es una enfermedad grave que afecta principalmente a los pulmones. Se transmite de persona a persona, sobre todo a través de pequeñas gotículas que se propagan por el aire al toser o estornudar una persona infectada. El número de casos de tuberculosis ha aumentado durante la última década. Pregunte a su médico o enfermero si debería someterse a una evaluación para detectar la tuberculosis.
Prevención de infecciones en las unidades de diálisis
¿Qué precauciones estándar debe seguir mi equipo de diálisis para prevenir la propagación de infecciones en la unidad de diálisis?
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) han elaborado una serie de precauciones estándar que debe seguir el equipo de atención de diálisis en todas las unidades. Debes conocer estas precauciones y consultar a los miembros de tu equipo de atención si tienes alguna duda al respecto.
Su enfermera o técnico de atención al paciente debe hacer lo siguiente:
- Llevar batas limpias, guantes desechables y protectores faciales o mascarillas, así como gafas protectoras, al iniciar su tratamiento de diálisis y, posteriormente, al desconectarle de la máquina.
- Llevar guantes desechables, protectores faciales o mascarillas y gafas protectoras al realizar cualquier procedimiento relacionado con su acceso.
- Cambiarse los guantes tras iniciar un tratamiento, antes de tocar cualquier superficie del entorno, como máquinas de diálisis, historiales clínicos y teléfonos, y después de cada contacto con un paciente.
- Lavarse las manos al entrar en las zonas de pacientes, antes de ponerse los guantes y después de quitárselos.
- Limpie y desinfecte la zona de tratamiento entre un paciente y otro.
- Mantenga zonas separadas para los artículos “limpios” (p. ej., preparación de medicamentos) y “contaminados” (p. ej., muestras de sangre).
- Utilice una sala separada y una máquina de diálisis exclusiva, y evite la reutilización del dializador en pacientes que den positivo en hepatitis B.
- Realice un análisis de sangre para detectar la hepatitis B y C a todos los pacientes nuevos y realice pruebas de seguimiento rutinarias a los pacientes susceptibles.
Si está interesado en obtener una copia de las precauciones estándar, puede consultar la página web aquí.
¿Es seguro reutilizar el dializador?
En algunas unidades se utiliza el mismo dializador (riñón artificial) más de una vez en el mismo paciente. Por lo general, esto se considera seguro si se hace correctamente. El dializador debe limpiarse y desinfectarse a fondo antes de cada uso. El dializador debe etiquetarse cuidadosamente con el nombre del paciente. Comprueba la etiqueta de tu dializador antes de cada tratamiento. Debe evitarse la reutilización del dializador en pacientes que den positivo en la prueba de la hepatitis B.
¿Qué vacunas deben ponerse los pacientes en diálisis?
Consulta la siguiente tabla para asegurarte de que tienes al día todas las vacunas recomendadas. Anota la fecha en la que te administraron cada una. Habla con tu médico si tienes alguna duda sobre tus vacunas.
Vacunas recomendadas para pacientes adultos en hemodiálisis
Vacuna | Recomendada |
|---|---|
| Difteria y tétanos (Dt) | Cada 10 años |
| Sarampión, paperas y rubéola (MMR) | Para todos los pacientes susceptibles* |
| Hepatitis B | Para todos los pacientes susceptibles* |
| Neumocócica (neumonía) | Cada 3 – 5 años |
| Meningocócica (meningitis) | Si es necesario (en caso de epidemia) |
| Gripe | Una vez al año |
| Varicela | Cada 10 años |
















