Una alimentación más saludable durante las fiestas

Disfruta de una comida festiva más saludable y con menos sodio. Prepara los platos desde cero, elige carnes frescas, utiliza ingredientes bajos en sodio y controla las raciones.

Por Katelyn Engel, máster en Salud Pública (MPH), dietista titulada (RD) y directora de programas

¡Ya están aquí las fiestas! Muchos de nosotros estamos ocupados asistiendo a fiestas y eventos, lo que implica comer comida típica de estas fechas. Para quienes intentamos seguir una dieta baja en sodio por el bien de nuestros riñones, esto puede suponer un problema. Una comida típica de estas fiestas puede aportar fácilmente la cantidad diaria recomendada de sodio. Pero no te desesperes: aquí tienes algunos consejos sencillos y alternativas que te ayudarán a reducir el sodio durante las fiestas.

Nota: Si estás en diálisis, es posible que los alimentos recomendados no se ajusten a tus restricciones de potasio o fósforo. Habla con tu dietista de diálisis sobre qué otros cambios deberías hacer para disfrutar de una comida festiva saludable y seguir obteniendo buenos resultados en los análisis.

Hazlo desde cero

Probablemente ya sepas que la mayoría de los alimentos envasados o preparados contienen una GRAN CANTIDAD de sodio. Si los preparas tú mismo desde cero, normalmente puedes reducir esa cantidad a la mitad. Hay muchísimos libros de cocina y recetas estupendas que te pueden ayudar. Aquí puedes encontrar algunos libros de cocina recomendados.

¿Buscas un regalo para un paciente renal de tu entorno? Se imparten clases de cocina en muchos lugares de Minnesota, a través de tiendas, escuelas de cocina e incluso programas educativos comunitarios locales. ¡Aprender algunas técnicas básicas hace que cocinar sea mucho más fácil y divertido!

¡Carne fresca!

La mayoría de la gente sabe que el jamón de las fiestas tiene un alto contenido en sodio, pero ¿sabías también que es posible que el pavo o el pollo también estén inyectados con agua salada? Esto se hace para ‘ablandar’ la carne y que parezca más grande y apetecible. Muchas personas también utilizan una salmuera, sumergiendo la carne en una mezcla de agua salada antes de cocinarla para ayudarla a retener la humedad. Otros pueden utilizar frotados de sal o condimentos salados. Todo esto añade sodio extra a tu plato principal.

Cuando compres la carne para estas fiestas, habla con tu carnicero local o con alguien del mostrador de carne de tu supermercado habitual para saber qué opciones tienen menos sodio añadido o agua salada. Y cuando cocines el pavo, prescinde de la salmuera y utiliza un adobo seco sin sal.

Cambia la base de tu sopa

Muchos de nuestros platos favoritos de estas fiestas se preparan con sopas condensadas, caldos o cubitos de caldo. Y, como la mayoría sabemos, estos productos tienen un alto contenido en sodio. Las empresas alimentarias han empezado a introducir algunos cambios positivos, y muchas ofrecen ahora caldos o sopas bajos en sodio. Sin embargo, hay un inconveniente: los productos bajos en sodio suelen sustituir el sodio por cloruro de potasio. Si padeces una enfermedad del riñón, especialmente una falla renal, el potasio añadido puede suponer un problema. Lee SIEMPRE las etiquetas de los productos bajos en sodio para comprobar si contienen cloruro de potasio y evita estos productos si sigues una dieta con restricción de potasio.

Entonces, ¿qué puede hacer una persona? La buena noticia es que algunas empresas fabrican caldos o sopas sin sal. Estos productos no contienen cloruro de potasio y siguen teniendo un bajo contenido en sodio. Suelen tener buen sabor y son ideales para preparar sopas, guisos, rellenos o salsas.

Adular

Un cambio fácil de hacer es utilizar mantequilla sin sal en todas tus recetas, tanto para cocinar como para hornear. Cada cucharada de mantequilla con sal contiene 91 mg de sodio. Y, dado que la mantequilla es un ingrediente habitual en prácticamente todas las recetas navideñas, esa cantidad se acumulará rápidamente.

Elige bien el queso

Al igual que la mantequilla, el queso es un ingrediente bastante habitual en nuestros platos festivos. Las patatas con queso, los guisos y los aperitivos llenan muchos de nuestros platos. La mayoría de los quesos contienen sal, pero algunos tienen mucha más que otros. Las mejores opciones son el queso suizo y la ricotta, que contienen menos de 50 mg por onza. Otros con un contenido más bajo son el queso de cabra blando, el brie, el cheddar natural y el queso crema. Todos ellos tienen 180 mg por onza o menos. La clave aquí es ‘por ONZA’ (aproximadamente del tamaño de un par de dados), así que si tu receta es para 4 personas y requiere un paquete de queso crema, puedes estar seguro de que no es tan baja en sodio.

Ten cuidado con los productos de panadería

Mucha gente no se da cuenta, pero el bicarbonato sódico o la levadura en polvo que usamos para que nos suban los pasteles y las galletas también contienen mucho sodio. Una cucharadita de levadura en polvo contiene casi 500 mg de sodio, y el bicarbonato sódico puede llegar a más del doble: 1,200 mg por cucharadita. Es cierto que (con suerte) no te lo comerás todo tú solo, pero se va acumulando, sobre todo en productos horneados que además llevan sal o frutos secos. La levadura en polvo es la mejor opción, y aún mejor es utilizar una levadura en polvo baja en sodio. Nota para pacientes en diálisis: se trata de otro producto en el que la versión baja en sodio contendrá mucho fósforo y potasio. Habla con tu dietista sobre qué producto te conviene más.

Estos son solo algunos cambios que puedes introducir para reducir tu ingesta de sodio. Nos encantaría conocer otros consejos y trucos que tengas; conéctate con nosotros en Facebook o envíanos un correo electrónico con tus ideas (Katelyn.engel@kidney.org)

¡Te deseamos unas felices y SALUDABLES fiestas!

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Este contenido se proporciona únicamente para el uso informativo y no se pretende como consejo médico o como sustituto del consejo médico de un profesional de la salud.
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