A continuación se incluye una lista de sugerencias de otros donantes vivos y compañeros de cuidado (familiares y amigos). Esperamos que sus experiencias ayuden a otras personas a lo largo del proceso de donación. Todas las sugerencias van acompañadas del sincero deseo de que los donantes tengan una experiencia maravillosa con la donación. Por favor, comparte esta lista con tu familia y amigos.
Esta no es una lista exhaustiva, ni pretende sustituir las instrucciones de tu equipo de trasplantes. Se trata más bien de una recopilación de ideas de donantes y cuidadores que han participado en el proceso de donación. Tu equipo de trasplantes y el personal del hospital te atenderán y te ayudarán a recuperarte. Puedes revisar esta lista con tu equipo de trasplantes para que puedan conocerla y dar su opinión.
Consejos para prepararse para una intervención quirúrgica
Sin duda, has aprendido mucho sobre la importancia de la paciencia, ya que has pasado por muchas pruebas y esperas para saber si puedes donar. Aprovecha esta fortaleza y utilízala para cuidarte. Organiza una red de apoyo y aprende a ser tu propio defensor a la hora de recabar información sobre lo que tendrás que hacer para cuidarte. Muchos donantes consideran que la donación fue una de las mejores y más memorables experiencias de su vida. Con preparación e información, los donantes están en mejores condiciones de vivir la experiencia que esperan.
Consejos para después de la operación
Tras toda la espera y las pruebas, por fin ha llegado el gran día para ti y para el receptor, y ahora te encuentras en la fase de recuperación. A veces resulta difícil para las personas expresar con palabras este tipo de esperanzas y sentimientos. Sin duda, has hecho todo lo que has podido para que la operación fuera un éxito. Sea cual sea el resultado, este es un momento para dejar ir y seguir adelante, reconociendo que, pase lo que pase, ha sido algo muy, muy especial. Ya has cumplido con tu parte de dar y ahora es el momento de cuidarte a ti mismo y recibir ayuda de los demás.
Es normal que los donantes experimenten un periodo de depresión o ansiedad tras la cirugía. Ten esto en cuenta y sé comprensivo contigo mismo. Muchos sentimientos y estados de ánimo vendrán y se irán. Tómalos en cuenta y recuerda que cualquier depresión que sientas también suele pasar. Habla con tu equipo de trasplantes si esos sentimientos persisten. Cuídate durante este tiempo para ayudar a reducir el estrés. Pide ayuda y apoyo a tus familiares, amigos y a otros donantes y receptores a través de NKF Peers.
Si conoces a tu receptor, céntrate en el beneficio que esta persona ha obtenido al someterse a un trasplante. Cualquier malestar que sientas tiene una muy buena razón de ser. Si no conoces a tu receptor, puedes escribir tus sentimientos sobre tu deseo de ser donante como recordatorio para cuando te estés recuperando y quizá no te encuentres bien. Algunos donantes anónimos reciben una carta de sus receptores si ambas partes están de acuerdo. Si este es tu caso, puedes recurrir a esa carta mientras te recuperas.
Las tres áreas más importantes de la recuperación son el manejo del dolor, levantarse y moverse, y la fatiga.
Consejos para los compañeros de cuidado
Tu ayuda para gestionar las visitas y facilitar el descanso necesario será inestimable. Es recomendable reducir al mínimo el número de visitas tras la intervención. El donante tendrá que lidiar con el dolor y el cansancio. Incluso los visitantes más considerados pueden resultar agotadores si son muchos. El donante ya está haciendo un gran esfuerzo y probablemente no tendrá energía para prestar atención a los visitantes, aunque estos se ofrezcan a ayudar. Aunque esto puede variar según el donante, es mejor limitar el número de visitas. El donante puede estar más cansado de lo que pensaba, y recuperará fuerzas con cada día que pueda descansar y comer bien. Se trata de una intervención quirúrgica importante, ¡y el descanso es clave para la recuperación!
Un donante describió a un compañero de cuidado eficaz como “una sombra invisible o un camarero realmente bueno”. Los compañeros de cuidado eficaces prestan atención a las instrucciones que el donante quizá no recuerde y se aseguran de que este coma y beba lo suficiente. Están en el hospital después de la intervención para ayudar al donante a caminar por los pasillos, si el médico lo recomienda, y a levantarse de la cama. Las enfermeras tienen más trabajo del que la mayoría de la gente cree, y los compañeros de cuidado son de una ayuda inestimable a la hora de ocuparse de las tareas necesarias que a veces requieren mucho tiempo.
Los compañeros de cuidado pueden ayudar con la conducción —que puede resultar difícil tras la operación—, la cocina, la limpieza, los recados y el cuidado de los niños. Es posible que los donantes y los receptores necesiten que alguien se quede con ellos durante unos días después de la operación para ayudarles con estos detalles. El equipo de trasplantes proporcionará más información durante la evaluación y tras la operación.
Los compañeros de cuidado también recuerdan con delicadeza al donante que se está recuperando y que la recuperación lleva tiempo. A veces es difícil recordar que esta intervención suele ser más dura para el donante, ya que pasa de un estado de buena salud a un periodo posoperatorio. Aunque el donante siga considerándose sano, necesitará recuperarse y cuidarse bien. Los compañeros de cuidado eficaces son a la vez animadores y defensores firmes en el proceso de recuperación.
