¿Qué es la taza de filtración glomerular (eGFR, por sus siglas en inglés)?
La taza de filtración glomerular (eGFR, por sus siglas en inglés) es una prueba que mide el nivel de función renal y determina la etapa de la enfermedad del riñón. Su equipo sanitario puede calcularla a partir de los resultados de su análisis de creatinina en sangre, su edad, su estatura y su sexo. Si su valor de eGFR es bajo, es posible que sus riñones no estén funcionando tan bien como deberían. Las personas con una eGFR más baja corren un mayor riesgo de que la enfermedad renal crónica (ERC) evolucione hacia la falla renal. Cuanto antes se detecte la enfermedad del riñón, mayores serán las posibilidades de frenar o impedir que empeore.
¿Qué significa el resultado de una prueba de la taza de filtración glomerular (eGFR, por sus siglas en inglés)?
- Una taza de filtración glomerular inferior a 60 durante tres meses o más, o una taza de filtración glomerular superior a 60 acompañada de daño renal (indicado por niveles elevados de albúmina en la orina), indica la presencia de una enfermedad del riñón. Su equipo sanitario querrá determinar la causa de su enfermedad del riñón y seguirá controlando su función renal para ayudarle a planificar su tratamiento.
- Ten en cuenta que la taza de filtración glomerular (eGFR, por sus siglas en inglés) suele disminuir con la edad. Una eGFR baja en una persona mayor no siempre indica ERC, aunque la eGFR sea inferior a 60.
- Cuando se realice una prueba de eGFR, también se llevará a cabo un sencillo análisis de orina denominado uACR para detectar la presencia de sangre o albúmina (un tipo de proteína) en la orina. La presencia de albúmina en la orina se denomina albuminuria. La presencia de sangre o proteínas en la orina puede ser un signo precoz de enfermedad del riñón.
En función de su eGFR y su uACR, su equipo sanitario también podría realizar una o varias de estas pruebas:
- Pruebas de imagen, como una ecografía o una tomografía computarizada (TC), para obtener una imagen de los riñones y las vías urinarias. Esto permite a su equipo sanitario determinar si sus riñones son demasiado grandes o demasiado pequeños, si padece algún problema como un cálculo renal o un tumor, y si existen anomalías en la estructura de los riñones y las vías urinarias.
- Una biopsia renal, que se realiza en algunos casos para detectar un tipo específico de enfermedad del riñón. Esta prueba muestra el tipo y el grado de daño renal existente, lo que ayuda a planificar el tratamiento. Para realizar una biopsia, el médico extrae pequeñas muestras de tejido renal con una aguja y las examina bajo el microscopio.
Es posible que su equipo sanitario también le pida que acuda a un especialista en riñones, denominado nefrólogo, que evaluará su caso y le ayudará a gestionar su tratamiento.
¿Qué puedes hacer para proteger tu función renal?
- Hazte un control renal al menos una vez al año. Tu equipo sanitario te realizará un sencillo análisis de sangre para determinar tu eGFR. También te harán una prueba de la relación albúmina creatinina en orina (uACR), que indica si tienes proteínas (albúmina) en la orina. La presencia de proteínas en la orina puede indicar que tienes daño renal.
- Controle la presión arterial si padece presión arterial alta.
- Controle el nivel de azúcar en sangre si tiene diabetes.
- En general, si padeces ERC, evita los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como el ibuprofeno y el naproxeno.
- Si padece ERC, informe a su equipo sanitario antes de someterse a cualquier prueba en la que se utilice un medio de contraste.
- No fume.
- Haga ejercicio y siga una dieta saludable baja en sodio, grasas saturadas y azúcar, pero rica en fruta fresca, verduras, cereales integrales, carnes magras, pescado y aves. Evite los alimentos altamente procesados.
- Mantén un peso saludable. Pierde peso si tu equipo sanitario te lo recomienda.
- Consulte con su equipo sanitario cualquier vitamina, mineral, hierba medicinal o suplemento para perder peso o para el culturismo antes de tomarlos. Muchos de estos productos pueden dañar sus riñones.
- Asegúrate de que los medicamentos que tomas tienen la dosis adecuada para tu edad y tu nivel de función renal. Debes comentarlo con tu equipo sanitario.
Para más información:
- Habla con tu equipo sanitario
- Visite la página web de la National Kidney Foundation en www.kidney.org
