July 12, 2018
Es algo que, tarde o temprano, le pasa a todo conductor. Estás conduciendo hacia algún sitio con la cabeza llena de cosas y, de repente, ¡zas! El coche se desvía hacia un lado y oyes ese temido ruido sordo de un pinchazo. Aunque es cierto que la mayoría de los conductores cuentan con un servicio de asistencia en carretera que puede acudir y reparar el pinchazo, es buena idea saber cómo cambiarlo tú mismo. Nunca se sabe cuándo puedes encontrarte en una situación en la que no haya asistencia en carretera disponible.
Estos son los pasos básicos:
1. Asegúrate de que tu vehículo esté aparcado en una superficie plana y de que estés visible y a salvo. Pon el freno de mano y enciende las luces de emergencia.
2. Quita el tapacubos y afloja las tuercas con una llave de ruedas. No las quites todavía.
3. Coloca el gato debajo de la parte más resistente del chasis del coche. Consulta el manual del propietario para asegurarte de que lo colocas en el lugar correcto. Gira la manivela hasta que entre en contacto con la parte inferior del chasis.
4. Sigue girando la manivela del gato hasta que la rueda quede lo suficientemente elevada del suelo como para poderla retirar fácilmente. No dejes que tu brazo o tu pierna queden debajo del coche mientras esté apoyado en el gato.
5. Ahora ya puedes terminar de quitar las tuercas de las ruedas y colocarlas en la tapa del cubo para que no se pierdan. Retira la rueda pinchada.
6. Coloca la rueda de repuesto sobre los espárragos de las ruedas y vuelve a colocar las tuercas. Asegúrate de que estén lo más apretadas posible.
7. Baja el gato para que el vehículo descanse sobre los neumáticos y termina de apretar las tuercas siguiendo un patrón en cruz o en estrella.
8. Conduce despacio con la rueda de repuesto durante el menor tiempo posible hasta que puedas sustituirla por una rueda normal.
Recuerda que las ruedas de repuesto compactas tienen una velocidad máxima limitada, que debería figurar en los flancos del neumático. También tienen una vida útil limitada, así que asegúrate de acudir pronto a tu taller para que te instalen una rueda de tamaño normal.
Quizá te interese familiarizarte con este procedimiento, así como con las piezas y herramientas necesarias para tu vehículo, antes de sufrir un pinchazo, para no tener que aprender a hacerlo en la cuneta bajo la lluvia torrencial o en la oscuridad.
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