Descubre cómo gestionar las emociones cuando se padece una enfermedad del riñón. Aprende estrategias para afrontar la ansiedad, el estrés y los cambios en el estilo de vida.
Ser adolescente puede ser difícil, tanto si se padece una enfermedad del riñón como si no. Sin embargo, padecer una enfermedad del riñón puede hacerlo aún más difícil. ¿La buena noticia? Aprender a gestionar tus sentimientos puede ayudarte. Puede hacer que el reto adicional que supone vivir con una enfermedad del riñón resulte más llevadero.
¿Por qué tengo las emociones tan revueltas?
Puede haber muchas razones diferentes por las que te sientas así. Comprender la conexión entre tu enfermedad del riñón y los sentimientos de depresión, ansiedad y otras emociones es el primer paso para sobrellevarla. Esto es lo que debes saber:
- Una enfermedad crónica puede afectar a tu salud mental. Cuando padeces una enfermedad crónica como la del riñón, tienes muchas más cosas en las que pensar, lo que puede provocar sentimientos de ansiedad, enfado, preocupación y estrés. Vivir con la gravedad de la enfermedad del riñón, día tras día, puede llevarte a tener una visión más negativa de la vida. Es posible que no entiendas todo lo que está sucediendo con tu cuerpo, tu tratamiento y cómo te sientes de un día para otro. Todo esto puede hacerte sentir confundido y dejarte con el ánimo por los suelos.
- Los retos físicos que plantea la enfermedad del riñón son duros. Quizás algunos de los medicamentos que tomas tengan efectos secundarios físicos, como los esteroides, que pueden provocar hinchazón y hacer que no te veas ni te sientas como de costumbre. Es posible que te sientas más cohibido por tu aspecto y por cómo te sientes. Algunos días puede que estés demasiado cansado para ir al colegio, y otros puede que no quieras ver a nadie porque no te gusta cómo te ves. Estos sentimientos pueden resultarte difíciles de entender y quizá aún más difíciles de explicar a los demás.
- La enfermedad del riñón puede afectar a tu vida personal. Además de los problemas físicos, es posible que te veas obligado a hacer cambios en tu estilo de vida, no porque quieras, sino porque sientes que no tienes otra opción. Vivir con una enfermedad del riñón puede significar tener que cancelar planes con amigos cuando los síntomas se agravan. Como resultado, es posible que acabes pasando más tiempo solo.
¿Cómo puedo gestionar todas estas emociones?
- Habla: Busca a alguien en quien confíes y habla con esa persona. Puede ser un amigo, tu asistente social, el orientador del colegio o incluso tus padres. No tengas miedo de contar a los demás lo que sientes y de pedir ayuda y apoyo cuando lo necesites.
- Comparte: Parte de ser adolescente es pensar que eres el único que tiene problemas. Todas las personas que conoces están lidiando con algo. En tu caso, ese ‘algo’ es la enfermedad del riñón. No tengas miedo de compartir tus sentimientos con uno o dos amigos cercanos. Si compartís vuestras preocupaciones entre vosotros, todos os sentiréis mejor.
- No seas tan duro contigo mismo: A veces hay días malos o suceden cosas desagradables. Estas situaciones pueden generar estrés. Es posible que tus emociones ya estén un poco a flor de piel debido a las hormonas y a los cambios físicos. Si a eso le sumas el estrés de vivir con una enfermedad del riñón, tienes mucho que gestionar. Prepárate para ello buscando formas de relajarte. Quizás escribir un diario, llamar a un amigo, hacer ejercicio, leer o escuchar música.
- Encuentra una rutina: como adolescente, compaginar el instituto, las actividades diarias y las visitas médicas puede ser mucho. Crea una rutina solo para ti para esos momentos en los que las cosas te resulten demasiado difíciles. Algunas ideas son ver tu programa de televisión favorito, jugar a tu juego favorito, dar un paseo o leer una buena revista o un libro.
- Toma las riendas: Vivir con una enfermedad del riñón no significa que debas renunciar a tus metas y sueños. Quizás solo tengas que cambiar la forma de alcanzarlos. Puedes avanzar hacia tus metas poco a poco, paso a paso. Reunirte con tu orientador o profesor puede ayudarte a alcanzar tus metas en el instituto.

















