July 20, 2020
Desde el inicio de la pandemia, el personal y los voluntarios de la National Kidney Foundation han estado trabajando sin descanso, en colaboración con las autoridades gubernamentales y los profesionales de la salud, para garantizar que los pacientes renales recibieran la atención y los recursos necesarios para mantenerse seguros y sanos.
Juntas, las organizaciones de pacientes renales y profesionales más importantes del país instaron al Gobierno a atender las necesidades específicas de los pacientes renales a medida que el país reabre sus puertas. La NKF y la Sociedad Americana de Nefrología (ASN), que en conjunto representan a 37 millones de estadounidenses afectados por la enfermedad del riñón y a los médicos que los atienden, instaron al Gobierno a aplicar una serie de recomendaciones relativas a las pruebas de COVID-19, los suministros y las vacunas, la diálisis, las cirugías programadas, la donación de órganos, los trasplantes y el suministro de medicamentos.
Las recomendaciones incluían garantizar que los pacientes renales, sus familias y el personal sanitario tuvieran acceso adecuado a equipos de protección individual, acceso prioritario a las pruebas de COVID-19 y acceso temprano a una vacuna una vez desarrollada. Por último, animamos a la reanudación segura de las intervenciones de trasplante de órganos, que se habían reducido significativamente durante la pandemia. La carta se produjo tras una exitosa petición con casi 10,000 firmas en la que se instaba a nuestros responsables públicos a garantizar que estos estadounidenses, los más vulnerables, tuvieran prioridad en los próximos meses.
Obtenga más información sobre las políticas para proteger a los pacientes renales en nuestro blog “Abogacía en Acción”.

















