Última actualización: Septiembre 05, 2023
Revisado médicamente por: Equipo de Educación para Pacientes de la NKF
La falla renal significa que los riñones ya no funcionan correctamente. Cuando se pierde entre el 85% – 90% de su función, es necesario recurrir a la diálisis o a un trasplante. Los síntomas incluyen fatiga, hinchazón y otros.
Acerca de la falla renal
La falla renal significa que los riñones ya no son capaces de funcionar lo suficientemente bien como para mantenerte con vida. En caso de falla renal, se ha perdido entre el 85% – 90% de la función renal. Las personas con falla renal padecen ERC en etapa 5 (también conocida como enfermedad renal terminal oERT).
Las personas con falla renal necesitarán diálisis o un trasplante de riñón para sobrevivir.
Signos y síntomas
La falla renal es el resultado de una pérdida gradual de la función renal. Algunas personas ni siquiera saben que padecen una enfermedad del riñón hasta que llegan a la falla renal. Esto se debe a que las personas con enfermedad del riñón en fase inicial pueden no sentirse enfermas en absoluto. Los síntomas suelen aparecer más tarde, cuando la enfermedad está avanzada, y pueden incluir:
- Orinar con menos frecuencia de lo habitual o no orinar en absoluto
- Picor y/o sequedad en la piel
- Sensación de cansancio
- Dificultad para concentrarse
- Entumecimiento o hinchazón en los brazos, las piernas, los tobillos o los pies
- Dolores musculares o calambres
- Dificultad para respirar
- Náuseas y/o vómitos
- Pérdida de apetito
- Dificultad para dormir
Los riñones sanos eliminan los desechos y el exceso de líquido del organismo. Equilibran las sales y los minerales en la sangre. También ayudan a controlar la presión arterial, producen glóbulos rojos y mantienen los huesos fuertes. Cuando los riñones sufren falla renal, no pueden funcionar tan bien como deberían. Como resultado, los desechos y el exceso de líquido pueden acumularse en el organismo y hacer que te sientas mal.
Causas
Las dos causas principales de la falla renal son la diabetes y la presión arterial alta, que representan aproximadamente dos tercios de los casos. Otras enfermedades también pueden provocar falla renal, como la nefropatía por IgA, la nefritis lúpica, la enfermedad renal poliquística, la enfermedad de Fabry y muchas otras. Los factores sociales y ambientales también influyen en la enfermedad del riñón.
Complicaciones
La falla renal puede provocar otros problemas de salud o complicaciones. Muchas personas que padecen falla renal presentan una o más complicaciones. La falla renal puede aumentar el riesgo de padecer una enfermedad cardíaca o un ictus. Otras complicaciones pueden incluir:
- Anemia (niveles bajos de glóbulos rojos)
- Acidosis metabólica (acumulación de ácido en la sangre)
- Trastorno mineral y óseo (cuando los niveles de calcio y fósforo en sangre están desequilibrados, lo que provoca enfermedades óseas y/o cardíacas)
- Hiperpotasemia (niveles elevados de potasio en la sangre)
Ciertas afecciones pueden ser tanto una causa como una complicación (consecuencia) de la enfermedad del riñón. Entre ellas se incluyen la presión arterial alta, las enfermedades cardíacas y los accidentes cerebrovasculares.
Es importante someterse a revisiones periódicas para controlar estas complicaciones.
Pruebas
Los análisis de orina y de sangre permiten detectar signos de ERC. La taza de filtración glomerular (eGFR, por sus siglas en inglés) es un análisis de sangre que evalúa la capacidad de filtración de los riñones.
Las personas con falla renal presentan una eGFR inferior a 15 durante tres meses o más (lo cual se confirma mediante pruebas repetidas para descartar una lesión renal aguda) o están en diálisis.
Es posible que también necesites pruebas adicionales para controlar otras afecciones relacionadas con la enfermedad del riñón.
Tratamiento
No existe cura para la falla renal, pero con tratamiento es posible llevar una vida más larga y productiva.
La diálisis y el trasplante renal son los dos tratamientos disponibles para las personas con falla renal. Los tratamientos de diálisis o un riñón trasplantado asumirán parte de la función de los riñones dañados y eliminarán los desechos y el exceso de líquido del organismo. Esto aliviará muchos de los síntomas. También existe la opción de no recurrir a ninguna de estas opciones, lo que se conoce como “tratamiento conservador”.
- Diálisis: Existen dos tipos de diálisis: la hemodiálisis y la diálisis peritoneal. Ambas eliminan los productos de desecho y el exceso de líquido de la sangre. La hemodiálisis utiliza una máquina de diálisis, mientras que la diálisis peritoneal utiliza la membrana peritoneal. Las sesiones de hemodiálisis pueden realizarse en casa o en una clínica. La diálisis peritoneal suele realizarse en casa.
- Trasplante renal: Un trasplante renal es una intervención quirúrgica en la que se implanta un riñón sano en el cuerpo.
- El tratamiento conservador se centra en su calidad de vida y en el control de los síntomas sin necesidad de diálisis ni de un trasplante de riñón. El tratamiento conservador también se denomina cuidados paliativos, cuidados no dialíticos, cuidados de apoyo o cuidados conservadores integrales.
Hay muchos factores que hay que tener en cuenta a la hora de elegir un tratamiento para la falla renal, como el estilo de vida, los problemas de salud o la necesidad de contar con la ayuda de otra persona. Su decisión debe basarse en su historial médico, en la opinión de un profesional de la salud y en lo que usted y su familia deseen. Informarse sobre las opciones de tratamiento le ayudará a decidir cuál es la más adecuada para usted.
Medicamentos
Los medicamentos que tomas pueden cambiar cuando padeces falla renal. Muchos medicamentos —aunque no todos— son eliminados de la sangre por los riñones, por lo que es importante que hables con tu equipo sanitario para asegurarte de que tus medicamentos sigan siendo eficaces y seguros. Además, consulta con tu equipo sanitario antes de empezar a tomar cualquier suplemento, medicamento a base de plantas u otros tratamientos de venta libre para asegurarte de que sean seguros.
Las personas con falla renal pueden necesitar tomar medicamentos o suplementos para controlar determinadas complicaciones, según sea necesario. Los tratamientos pueden incluir hierro, calcio, vitamina D o medicamentos que reducen los niveles de fósforo o potasio en la sangre.
Es posible que haya que ajustar la dosis o el horario de administración de ciertos medicamentos en el caso de las personas en diálisis. Algunos fármacos pueden eliminarse más rápidamente mediante el proceso de diálisis. Otros, en cambio, pueden acumularse en la sangre en personas en diálisis.
Las personas que han recibido un trasplante de riñón deberán tomar medicamentos antirrechazo (o inmunosupresores), que son fármacos que reducen la capacidad del organismo para rechazar un órgano trasplantado. Normalmente, el organismo combate todo aquello que no forma parte de sí mismo, como los gérmenes y los virus. Ese sistema de protección se denomina sistema inmune. Para evitar que el organismo ataque o rechace el riñón donado, se necesitan medicamentos antirrechazo que mantengan el sistema inmune menos activo.
Nutrición
La nutrición y una alimentación saludable son aspectos importantes para tu salud. Una alimentación saludable suele consistir en consumir más frutas y verduras, así como alimentos menos procesados y lo más frescos posible. Una persona con falla renal puede ver cómo su dieta cambia con el tiempo. Un dietista puede ofrecerte recomendaciones y ayudarte con cualquier cambio en los alimentos que consumes.
Las personas en diálisis deberán asegurarse de ingerir las cantidades adecuadas de proteínas y ciertos minerales. Se pueden perder proteínas con cada sesión de diálisis. Por ello, es posible que las personas en diálisis necesiten consumir más proteínas. Las personas en diálisis también pueden tener que limitar la cantidad de líquido que consumen. Cuando los riñones no funcionan tan bien como deberían, ya no son capaces de eliminar el exceso de líquido. Si se acumula demasiado líquido, puede tener efectos perjudiciales para la salud, como dificultad para respirar e hinchazón.
Por lo general, las personas que han recibido un trasplante de riñón no tienen las mismas necesidades ni restricciones nutricionales que las personas en diálisis. Seguir una alimentación saludable sigue siendo importante. Es posible que tengas que modificar tu dieta si padeces alguna afección, como presión arterial alta o diabetes.
La nutrición y una alimentación saludable pueden suponer un reto para cualquiera, sobre todo si se padece falla renal. Un dietista puede ayudarte a elaborar un plan de alimentación adecuado para ti.
Ejercicio
El ejercicio y la actividad física, junto con la alimentación, son aspectos importantes para tu salud. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan 150 minutos de actividad física a la semana, que se pueden realizar en cualquier intervalo; distribúyelos a lo largo de la semana. No confundas la actividad física con el ejercicio intenso. Cualquier tipo de movimiento corporal es beneficioso, como caminar, hacer jardinería, bailar o realizar las tareas domésticas. La clave está en encontrar algo que te guste y que se adapte mejor a ti. Consulta con tu equipo sanitario antes de empezar cualquier programa de ejercicio y pregúntales qué ejercicios son los más adecuados para ti.
Preguntas que hay que hacer
- ¿Hay algún cambio que deba introducir en mi dieta? ¿Puede un dietista ayudarme con mi dieta?
- ¿Tengo que hacer algún cambio en mi medicación?
- ¿Cuándo cree que tendré que empezar el tratamiento para la falla renal, como la diálisis o el trasplante de riñón? ¿Por dónde empiezo con este proceso? ¿Necesito una derivación?
- ¿Cómo puedo iniciar el proceso para que me evalúen para un trasplante de riñón y me incluyan en la lista de espera de trasplantes renales?
- Si elijo un trasplante de riñón, ¿puedo acumular tiempo de espera en la lista de trasplantes de donantes?
- Si elijo la diálisis, ¿qué tipos de diálisis son los adecuados para mí?
- ¿Cómo me preparo para el tipo de diálisis que elija?
















