La Fundación insta a los CDC a publicar directrices para pacientes inmunodeprimidos y a estudiar la necesidad de vacunas de refuerzo
Nueva York, NY, 18 de mayo de 2021 — A la luz de las nuevas directrices sobre el uso de mascarillas publicadas la semana pasada por los CDC, que indican que las personas que estén completamente vacunadas pueden reanudar sus actividades sin necesidad de llevar mascarilla ni mantener el distanciamiento físico, la National Kidney Foundation insta a los pacientes con enfermedad del riñón avanzada —incluidos los pacientes con trasplante renal y en diálisis, así como aquellos que requieran inmunosupresión para el tratamiento de la enfermedad del riñón— a que sigan utilizando mascarilla y practiquen el distanciamiento social, incluso si están completamente vacunados. Un nuevo estudio publicado en la revista médica JAMA indica que las personas con trasplantes de órganos sólidos, como los trasplantes renales, y otras personas inmunodeprimidas, como los pacientes en diálisis, podrían no desarrollar el mismo nivel de inmunidad por anticuerpos tras la vacuna contra la COVID-19 que el resto de la población. El nuevo estudio reveló que el 46% de los pacientes con trasplantes de órganos sólidos no desarrollaron inmunidad por anticuerpos tras la vacuna, mientras que otros pacientes sí desarrollaron cierta inmunidad. El estudio no evaluó la inmunidad mediada por células, que también es importante para la protección que ofrece la vacuna.
“A medida que una parte cada vez mayor de la población empieza a prescindir del uso de la mascarilla en lugares públicos, las personas inmunodeprimidas, como los pacientes con trasplante renal y en diálisis, deben seguir protegiéndose incluso después de la vacunación”, afirmó el Dr. Joseph Vassalotti, director médico de la National Kidney Foundation. “Aunque este estudio, de pequeña envergadura y preliminar, indica que la vacuna contra la COVID-19 parece ser menos eficaz para los pacientes con trasplante renal u otras personas inmunodeprimidas, la mitad de los participantes sí obtuvieron cierta protección gracias a la vacuna. Los pacientes renales y sus familiares deben seguir vacunándose. Aún estamos aprendiendo sobre el grado de protección que ofrecen las vacunas a los pacientes renales, por lo que es importante actuar con especial precaución durante este periodo”.
En una carta enviada hoy a los CDC, la NKF instó a la agencia a elaborar nuevas directrices para los pacientes inmunodeprimidos sobre el uso de mascarilla y el distanciamiento social, incluso si están vacunados. Además, la NKF insta a los CDC a llevar a cabo con urgencia investigaciones sobre la eficacia de la vacuna en pacientes inmunodeprimidos y a realizar estudios para determinar si podría ser necesaria una dosis de refuerzo para ofrecer una mayor protección frente a la COVID-19.
“Muchas vacunas no ofrecen la misma protección a los pacientes inmunodeprimidos que al público en general. Dado que la COVID-19 puede ser mortal, es importante que los pacientes renales se vacunen sin dejar de protegernos hasta que se realicen más estudios sobre la eficacia de la vacuna”, afirmó Kevin Longino, director ejecutivo de la National Kidney Foundation y paciente con trasplante renal. “Puede que la vacuna no sea tan eficaz en personas como nosotros, pero aún así puede ayudar a reducir la gravedad del virus, incluidas las hospitalizaciones y las muertes”.
Los pacientes inmunodeprimidos que se infecten con la COVID-19 deben solicitar tratamiento con terapia de anticuerpos de inmediato y no esperar a que se desarrollen los síntomas.
“Si los pacientes renales se infectan con la COVID-19, es fundamental que consulten a su médico para iniciar la terapia con anticuerpos de inmediato”, añadió el Dr. Vassalotti. “Aunque todos estamos deseando volver a la normalidad, hasta que el país alcance la inmunidad de grupo o poblacional, los pacientes con enfermedad del riñón avanzada —incluidos los pacientes con trasplante renal, los que se someten a diálisis o aquellos que requieren inmunosupresión para el tratamiento de su enfermedad del riñón— deben seguir utilizando mascarilla y manteniendo el distanciamiento social, incluso si están completamente vacunados”.
Para obtener más información sobre la COVID-19 y la enfermedad del riñón, visite kidney.org/covid-19 o llame a nuestra línea de ayuda gratuita, 855-NKF-CARES.
Datos sobre la enfermedad del riñón
Se estima que, en Estados Unidos, 37 millones de adultos padecen enfermedad del riñón crónica, y aproximadamente el 90% no sabe que la padece. Uno de cada tres adultos en EE. UU. corre el riesgo de padecer enfermedad del riñón. Entre los factores de riesgo de la enfermedad del riñón se incluyen: la diabetes, la presión arterial alta, las enfermedades cardíacas, la obesidad y los antecedentes familiares. Las personas de ascendencia negra o afroamericana, hispana o latina, indígena americana o nativa de Alaska, asiático-americana, o nativa de Hawái u otras islas del Pacífico tienen un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad. Las personas negras o afroamericanas tienen casi cuatro veces más probabilidades que los estadounidenses blancos de sufrir falla renal. Los hispanos tienen 1.3 veces más probabilidades que los no hispanos de sufrir falla renal.
Aproximadamente 750,000 estadounidenses padecen falla renal irreversible y necesitan diálisis o un trasplante de riñón para sobrevivir. Más de 500,000 de estos pacientes reciben diálisis al menos tres veces por semana para sustituir la función renal. En estos momentos, casi 100,000 estadounidenses se encuentran en lista de espera para un trasplante de riñón. Dependiendo del lugar de residencia del paciente, el tiempo medio de espera para un trasplante de riñón puede oscilar entre tres – siete años.
Acerca de la National Kidney Foundation
La National Kidney Foundation (NKF) es la organización más grande, completa y con mayor trayectoria centrada en el paciente, dedicada a concientizar, prevenir y tratar la enfermedad del riñón en EE. UU. Para obtener más información sobre la NKF, visita www.kidney.org.