El contorno de tu cintura y tus riñones

August 12, 2014

Cada vez más estadounidenses padecen obesidad. Y cada vez más estadounidenses desarrollan ERC. Esta epidemia es tan grave que casi un tercio de todos los adultos se clasifican actualmente como obesos (IMC > 30 kg/m²) y más de uno de cada ocho estadounidenses padece ERC.

¿Están relacionadas estas epidemias de enfermedad del riñón y obesidad? Es posible. Un estudio demostró que los hombres y mujeres obesos tenían entre tres – cuatro veces más probabilidades de necesitar diálisis que aquellos que nunca habían sido obesos. ¿Por qué afecta la obesidad a los riñones? Uno de los problemas es que el exceso de grasa oprime los riñones y los comprime. Otro problema es que los riñones tienen que esforzarse más para dar abasto a un cuerpo más grande. Otro problema más es la inflamación, que se produce en las personas obesas. Otros factores más comunes en las personas obesas son la resistencia a la insulina (cambios en la forma en que el cuerpo responde al azúcar) y las hormonas que elevan la presión arterial (angiotensina y renina).

Se sabe desde hace mucho tiempo que las personas con sobrepeso y obesidad tienen más probabilidades de padecer una o más enfermedades crónicas —como presión arterial alta, diabetes y enfermedades cardíacas— que aquellas con un peso corporal ideal. Todas estas enfermedades crónicas aumentan el riesgo de padecer enfermedad del riñón.

Si el exceso de peso se concentra principalmente en la zona media (figura de manzana), tienes más probabilidades de desarrollar problemas de salud relacionados con la obesidad que si el peso se concentra en las caderas (figura de pera). El contorno de la cintura es un factor que indica que corres un mayor riesgo de padecer enfermedades crónicas, incluida la ERC.

Investigaciones recientes muestran que el control del peso también puede preservar la función renal y que, además, puede ayudar a mejorar la salud cardíaca. Perder tan solo 10 libras puede ayudar a controlar la presión arterial alta y a reducir el riesgo de diabetes y enfermedades cardíacas. Debido a estos riesgos, en casos de obesidad grave a veces se recomienda la cirugía para la pérdida de peso.

Todo el mundo sabe lo difícil que es perder peso, pero es posible lograrlo con mucho esfuerzo. Aquí tienes cinco cosas que puedes hacer y que te ayudarán:

  1. Aprende a elegir alimentos más saludables y a reconocer cuál es el tamaño adecuado de una ración. Tu médico o un dietista titulado pueden ayudarte a comprender estos aspectos.
  2. Consume menos alimentos con alto contenido en grasas (comida rápida, mantequilla, aceite, manteca, etc.) y azúcar. Opta por carbohidratos ‘integrales’ en lugar de los ‘blancos’ (pan blanco, bagels, pasta blanca, arroz blanco, etc.).
  3. Come una amplia variedad de alimentos no procesados. Elige frutas y verduras, carnes magras y pescado, cereales integrales y productos lácteos bajos en grasa.
  4. Aprende a leer las etiquetas nutricionales cuando compres alimentos. Busca productos con un alto contenido en fibra y bajos en grasas, azúcares y carbohidratos.
  5. Aumente su actividad física. Si no está en forma, empiece poco a poco, con unos minutos al día, y vaya aumentando a medida que gane fuerza.

A las personas que han conseguido perder peso les han resultado útiles estos consejos:

  • Lleva un diario alimenticio de todo lo que comes.
  • Bebe más agua, sobre todo antes de las comidas.
  • Haz la compra con una lista y ve al supermercado después de haber comido.

Un consejo más: llama al número gratuito de la National Kidney Foundation, 1-800-622-9010, y solicita información sobre los factores de riesgo de la enfermedad del riñón.

Este contenido se proporciona únicamente para el uso informativo y no se pretende como consejo médico o como sustituto del consejo médico de un profesional de la salud.
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