October 16, 2018
Toda gran causa necesita apoyo económico para cumplir su misión, pero ¿qué pasa si quieres ayudar y no puedes permitirte donar dinero? Afortunadamente, hay muchas formas de apoyar a una organización benéfica sin tener que sacar la tarjeta de crédito. Aquí tienes seis formas sencillas y eficaces de marcar la diferencia.
1. Donar sangre
Donar sangre es una forma rápida y sencilla de salvar vidas. La mayoría de las personas pueden donar cada tres o cuatro meses, y el proceso completo suele durar solo 15 minutos. Los bancos de sangre siempre necesitan donantes, por lo que tu contribución puede tener un impacto significativo.
2. Dona un coche
Si tienes un coche, una furgoneta, una moto, una autocaravana o una embarcación que ya no necesitas, plantéate donarlo a la National Kidney Foundation a través de Kidney Cars. Esto no solo apoya una causa benéfica, sino que también te permite liberar espacio en tu propiedad. ¡Incluso obtendrás una deducción fiscal!
3. Dona artículos del hogar
Es sorprendentemente sencillo dar de regreso a la sociedad ordenando tu casa. Dona artículos como ropa en buen estado, muebles, libros o incluso ordenadores y aparatos electrónicos que ya no utilices. Tus donaciones pueden destinarse directamente a un buen fin o venderse para recaudar fondos para la labor vital de la organización benéfica.
4. Inscríbete como donante de órganos
Tienes el poder de salvar vidas o mejorar enormemente la calidad de vida de alguien convirtiéndote en donante de órganos, ojos y tejidos. Puedes registrarte para este acto desinteresado para cuando fallezcas o, si eres compatible, plantéate convertirte en un donante vivo, por ejemplo, donando un riñón. Actualmente, más de 120,000 personas en Estados Unidos esperan un trasplante de órgano que les salve la vida, y 13 personas fallecen cada día mientras esperan un riñón.
Infórmate sobre la donación de riñón en vida.
5. Dedica tu tiempo
Cuando andes justo de dinero, recuerda que muchas organizaciones benéficas necesitan urgentemente tu tiempo. Tus habilidades pueden ser de gran valor para una organización sin ánimo de lucro. Evalúa cuánto tiempo puedes dedicar y busca organizaciones benéficas que puedan beneficiarse de tus habilidades específicas. Ofrecer tu tiempo como voluntario puede ser tan significativo como las contribuciones económicas.
6. Ayuda a tus vecinos
No hace falta ir muy lejos para encontrar personas que necesiten ayuda. En tu propio barrio y comunidad, es probable que haya personas a las que les vendría bien un poco de ayuda. Desde vecinos mayores que necesitan ayuda con las tareas domésticas hasta cualquier persona que se enfrente a los retos de la vida, echar una mano puede marcar una gran diferencia. Gestos sencillos como cortar el césped, rastrillar las hojas, hacer las tareas domésticas o incluso compartir una comida pueden alegrarle el día a alguien.
