La atención plena y la enfermedad del riñón

February 23, 2024

Descubre técnicas de mindfulness para gestionar el estrés y mejorar la salud mental mientras haces frente a una enfermedad del riñón o a una falla renal.

Hacer frente a una enfermedad crónica como la enfermedad del riñón o la falla renal puede afectar a la salud mental de una persona. Gary Petingola, un trabajador social certificado para impartir cursos de reducción del estrés basada en la atención plena, te presenta una práctica sencilla que te ayudará a relajarte. Descubre qué es la atención plena, cuáles son sus beneficios y cómo practicarla. 

¿Qué es la atención plena?

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La atención plena es la práctica de vivir en el presente y aceptar todos los pensamientos y sensaciones corporales que ello conlleva. 

“No se trata de arreglar, cambiar o alterar la vida. No es una vía de escape”, afirma Petingola. “Es concientizar cuando prestamos atención al momento presente sin juzgar”.

Probablemente ya hayas practicado la atención plena antes, en momentos como ver una puesta de sol con un ser querido o jugar con tu hijo. La atención plena, como señala Petingola, es cualquier momento en el que experimentas un instante con todos tus sentidos.

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¿Cuáles son los beneficios de la atención plena?

La mayor parte de la investigación sobre la atención plena se basa en una de estas dos prácticas:1

  1. Reducción del estrés basada en la atención plena (MBSR): una intervención guiada de ocho semanas con clases grupales semanales y ejercicios para practicar en casa. Existen pruebas moderadas que sugieren que esto ayuda a las personas a centrarse en el momento presente y a preocuparse menos.
  2. Terapia cognitiva basada en la atención plena (MBCT): combina técnicas de MBSR con la terapia cognitivo-conductual para ayudar a tratar la depresión. Existen pruebas sólidas que sugieren que ayuda a reducir los pensamientos negativos o las reacciones emocionales contraproducentes en momentos de estrés.

“La atención plena puede ayudar a reducir la presión arterial y el peso al ayudar a las personas a controlar los antojos”, afirmó Petingola. “La atención plena nos ayuda a ser más resilientes ante el estrés, a prestar atención y a detener la mente divagante. Nos ayuda a resolver problemas con más creatividad y a reconocer que los pensamientos no son más que pensamientos”. 

La atención plena también puede ayudar a reducir el dolor, la fatiga y el estrés en personas que padecen dolor crónico. Incluso puede aumentar la autocompasión.

“La enfermedad del riñón y la falla renal son duras. Hay cambios constantes, incertidumbre y duelo. Muchas personas en diálisis se enfrentan a una menor calidad de vida, además de todo lo demás. La atención plena ayuda a las personas a ser más compasivas consigo mismas. Cuando aceptas el momento tal y como es, puedes liberar una fuerza adicional para afrontar lo que estás pasando”.

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Cómo practicar la atención plena

¿Estás listo para sentir los beneficios de la atención plena? Aquí tienes dos formas de incorporar la atención plena a tu vida diaria. 

1. Práctica informal

Mantén la atención en el presente y utiliza todos tus sentidos mientras realizas tus tareas. 

Por ejemplo, cuando cocines, fíjate en lo que te rodea. Picar una cebolla, oler las especias que se cocinan a fuego lento y llevar el agua a ebullición son formas de practicar la atención plena mientras cocinas. Seguir una receta mentalmente y mantenerte presente en el proceso de cocinar puede ayudarte a sentirte tranquilo y concentrado.

“Dedicar un momento a la atención plena a lo largo del día puede facilitar los cambios difíciles de la vida, como las restricciones de hidratación o dietéticas”, afirmó Petingola. “La atención plena te anima a tomar decisiones de forma consciente y con concientización. Te permite tomar decisiones más reflexivas, como tomarte la medicación y seguir los cambios en el estilo de vida”.

2. Práctica formal

¡Una práctica formal es más estructurada, pero sigue siendo flexible! Aquí tienes dos técnicas que puedes probar hoy mismo.

  • Meditación de exploración corporal: Recorre mentalmente tu cuerpo mientras prestas atención a cómo te sientes al hacerlo. 
  • Método ‘STOP’: es un acrónimo de ‘stop’ (detente), ‘take a breath’ (respira), ‘observe’ (observa) y ‘proceed’ (sigue adelante).

“Tómate un momento para hacer un check-in. ¿Qué está pasando con tus pensamientos y tu cuerpo? ¿Estás feliz, triste o indiferente? Concéntrate en tu respiración durante cinco minutos. Si tu mente divaga, vuelve a tu respiración sin juzgar los pensamientos que te vienen a la mente”, explicó Petingola. “Algunos días serán más difíciles que otros, y eso está bien. Cuanto más practiques, mejor lo harás”.

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Este contenido se proporciona únicamente para el uso informativo y no se pretende como consejo médico o como sustituto del consejo médico de un profesional de la salud.
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