“La enfermedad del riñón nunca me vencerá”: cómo una comunidad universitaria se unió en apoyo a su querido rector

February 10, 2026

Crédito de la foto: The Star of Zion

El Dr. Anthony J. Davis, decimotercer rector del Livingstone College, dedicó su carrera a ayudar a los demás. Cuando la falla renal le cambió la vida, su comunidad se volcó con él. Descubre cómo encontró fuerzas, apoyo y un donante vivo.

Una carrera basada en el servicio

El Dr. Davis ha dedicado su vida a ayudar a otros a alcanzar el éxito. Antes de convertirse en el decimotercer rector del Livingstone College, recaudó más de $500 millones para organizaciones sin ánimo de lucro e instituciones educativas de todo el país. 

En la actualidad, el Dr. Davis se centra en un importante proyecto de revitalización del campus, para el que ya se han recaudado $60 millones. Bajo su liderazgo, Livingstone es ahora una de las universidades históricamente negras (HBCU) de más rápido crecimiento en Estados Unidos. 

Pero, mientras se producía este éxito, algo más estaba cambiando silenciosamente: la salud del Dr. Davis.

Un diagnóstico difícil de aceptar

La experiencia del Dr. Davis con la enfermedad del riñón comenzó en 2022, justo cuando asumió el cargo de rector del Livingstone College. 

“Fui al médico para hacerme un chequeo. Me sentía bien, pero los análisis revelaron que mis riñones no funcionaban correctamente”, explicó el Dr. Davis. “Tenía la creatinina alta”. 

A pesar de su formación profesional en ciencias de laboratorio, la reacción inmediata del Dr. Davis fue negar el diagnóstico. 

“Me dije a mí mismo que estaba deshidratado y que podía solucionarlo bebiendo más agua”, explicó. “Entonces mi médico me explicó cómo funcionaba la ecuación de la taza de filtración glomerular (eGFR, por sus siglas en inglés), y no me quedó más remedio que aceptar que padecía una enfermedad del riñón”.

El Dr. Davis ya había perdido el 50% de su función renal. 

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Intentando salvar la función renal de su hijo

El Dr. Davis fue derivado a un nefrólogo, quien confirmó el diagnóstico. Hablaron sobre las opciones de diálisis mientras intentaban preservar la función renal que le quedaba. Él optó por la diálisis peritoneal (DP), una opción de diálisis en casa que le permitiría seguir trabajando.  

Pero en menos de un año, su estado empeoró drásticamente.

“Me ingresaron en 2023, poco después del Día de Acción de Gracias”, explicó. “Había engordado 30 libras debido a la retención de líquidos que sufría mi cuerpo”.

El Dr. Davis también padecía hiperpotasemia, es decir, un nivel elevado de potasio, una afección peligrosa que puede provocar problemas cardíacos o incluso la muerte. 

“Necesité varias intervenciones de urgencia. Pero me sentía bien tras recibir el alta”, explicó. “Sabía que pronto empezaría con la diálisis, pero quería esperar hasta la graduación de primavera de 2024”.

Una cita de seguimiento demostró que, aunque el Dr. Davis se sentía bien, sus riñones no lo estaban. 

“Entré en falla renal”, explicó. “Todo el mundo me decía que sabría cuándo necesitaría diálisis. Pero yo no presentaba ningún síntoma”.

El Dr. Davis recibió su catéter de diálisis peritoneal ese mismo día. 

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La vida con diálisis peritoneal

El Dr. Davis pasó casi dos años sometiéndose a diálisis peritoneal nocturna. En total, su rutina de diálisis le ocupaba nueve horas cada noche. 

A pesar del esfuerzo físico y del tiempo que le exigía, se ha negado a permitir que la enfermedad del riñón le impida seguir viviendo la vida que se ha labrado.

“Puede que tenga una enfermedad del riñón, pero la enfermedad del riñón nunca me dominará”, afirmó.

Durante esos dos años, el Dr. Davis siguió defendiendo los intereses de otras personas que viven con enfermedad del riñón, especialmente aquellas que quizá no cuenten con el mismo sistema de apoyo o acceso a la atención sanitaria. Estaba decidido a seguir al frente del Livingstone College, apoyar a sus estudiantes y luchar por su propia salud al mismo tiempo.

“Iba a trabajar todos los días”, dijo. “Me negué a dejar que la enfermedad del riñón me detuviera”.

Salir a la luz pública y poner en marcha un movimiento

Durante casi un año, el Dr. Davis mantuvo su enfermedad en secreto. Sin embargo, ninguna persona de su familia más cercana ni de su círculo de amigos cumplía los requisitos para ser donante.

En el discurso de graduación del 1 de mayo de 2025, se presentó ante sus alumnos, el personal, las familias y sus seguidores y, por fin, compartió esta verdad.

“Les dije que había estado sufriendo en silencio”, explicó. “Les pedí que rezaran por mí mientras les contaba que estaba buscando un donante vivo de riñón”.

No se limitó a confiarlo a la comunidad universitaria. Los medios de comunicación estaban presentes en la sala y la noticia se difundió rápidamente. Lo que ocurrió a continuación le dejó atónito.

Más de 60 personas se sometieron a las pruebas de evaluación para ser donantes vivos. 

Esta avalancha de apoyo marcó el inicio de su búsqueda de un donante vivo de riñón. Otras personas organizaron campañas de donación de sangre y comenzaron a difundir el mensaje. La concienciación y el apoyo se extendieron mucho más allá del campus.

Por primera vez desde su diagnóstico, el Dr. Davis empezó a sentir una esperanza real.

“Me siento muy honrado”, afirmó. “La gente se movilizó no solo por mí, sino también para concientizar sobre la enfermedad del riñón”.

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Un nuevo capítulo

A finales de setiembre de 2025, el Dr. Davis anunció que un donante altruista de riñón vivo se había ofrecido para realizar la donación. La intervención quirúrgica se programó para el 13 de noviembre de 2025. 

Apenas cinco días después, el Dr. Davis recibió el alta con la función renal totalmente recuperada. 

“Alguien entró por la calle, dijo: ‘Quiero donarle un riñón’, y resultó que me podía emparejar con él”, declaró a WBTV. 

El Dr. Davis también expresó su agradecimiento a este desconocido que le había dado una nueva oportunidad de vida.

“Gracias por donar”, dijo Davis. “Te lo agradezco muchísimo. Me has salvado la vida”.

Y para aquellos que aún esperan su trasplante de riñón, el Dr. Davis recomienda: 

Estos principios ayudaron al Dr. Davis a mantenerse fuerte durante una de las etapas más difíciles de su vida, y espera que puedan servir de ayuda a otras personas. 

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Participante sonriente en la marcha por el riñón que sostiene un cartel del 75.º aniversario de la NKF

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Este contenido se proporciona únicamente para el uso informativo y no se pretende como consejo médico o como sustituto del consejo médico de un profesional de la salud.
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