Planificación del final de la vida: enfermedad del riñón, instrucciones anticipadas y testamentos

September 03, 2024

Si padeces una enfermedad del riñón, las instrucciones anticipadas y los testamentos pueden garantizar que se respeten tus preferencias en materia de atención sanitaria y sucesión. Descubre cómo preparar y proteger tu futuro.

Directivas anticipadas y testamentos

A nadie le gusta pensar en la planificación del final de la vida, pero es una parte necesaria de la vida que te ayuda a prepararte para el futuro. Si padeces una enfermedad del riñón, estás en diálisis o te has sometido a un trasplante, unas instrucciones anticipadas ayudan a garantizar que se respeten tus decisiones sobre el tratamiento, incluso si no pudieras tomarlas en ese momento. Los testamentos garantizan que se cumplan tus últimos deseos tras tu fallecimiento.

Sigue leyendo para saber más sobre las instrucciones anticipadas y los testamentos, y cómo redactar los tuyos propios.

¿Qué es una directiva anticipada?

Las instrucciones anticipadas recogen tus deseos en materia de salud o asistencia médica en caso de que no puedas tomar esas decisiones por ti mismo. Las instrucciones anticipadas también permiten designar a un representante que tenga la facultad legal de tomar decisiones sanitarias en tu nombre.

Para una persona afectada por la enfermedad del riñón, esto podría implicar aclarar sus preferencias de tratamiento en caso de una crisis de salud repentina, incluyendo decisiones sobre el control del dolor, el uso de tratamientos de soporte vital y la especificación de cuidados al final de la vida, como los cuidados paliativos o los cuidados terminales.

Las instrucciones anticipadas que cumplan con la legislación de su estado son documentos legalmente vinculantes que no requieren la intervención de un abogado ni de un notario.

Más información sobre las instrucciones anticipadas.

¿Quién debería tener unas instrucciones anticipadas?

La vida no siempre sale según lo previsto. En cualquier momento pueden surgir enfermedades o accidentes inesperados. Todo el mundo debería contar con unas instrucciones anticipadas como medida de precaución.

Una directiva anticipada también resulta útil para quienes padecen una enfermedad del riñón, están en diálisis o han recibido un trasplante.

Existen dos tipos de directivas anticipadas:

  • Testamento vital: un documento escrito en el que se especifican los tipos de tratamiento médico que deseas recibir en caso de que no puedas tomar decisiones por ti mismo. 
  • Representante sanitario o poder notarial duradero para la atención sanitaria: una persona a la que usted designa para que tome decisiones médicas en su nombre.

Las instrucciones anticipadas deben actualizarse a medida que cambian las circunstancias de la vida y los tratamientos.

¿Qué pasa si no tengo unas instrucciones anticipadas?

Si no dispones de unas instrucciones anticipadas y no puedes tomar decisiones sobre tu atención sanitaria por ti mismo, pueden darse varias situaciones.

  • Legislación estatal: La legislación de su estado suele establecer un orden de prioridad de las personas que pueden decidir por usted. Por lo general, el primer lugar lo ocupa el cónyuge o la pareja de hecho, seguido de los hijos mayores de edad, los padres y otros familiares cercanos.
  • Tutela designada por un tribunal: Si no hay nadie disponible para tomar tus decisiones sobre la atención sanitaria, el tribunal puede designar a un tutor o curador para que decida en tu nombre. Este proceso puede llevar mucho tiempo y es posible que no siempre resulte en que la persona que tomaría las decisiones sea alguien a quien tú hubieras elegido.
  • Toma de decisiones médicas: Los profesionales sanitarios también pueden hacerse cargo de su atención. Actúan según lo que consideran más beneficioso para usted y lo que se considera razonable para su estado de salud.
el abuelo y la abuela pasándolo bien durante un paseo por el bosque con su nieto

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¿Qué es un testamento?

Un testamento, también conocido como última voluntad y testamento, es un documento legal en el que se establece cómo deseas que se distribuya tu patrimonio tras tu fallecimiento.

Una vez que fallezcas, tu testamento se someterá a un proceso sucesorio, un trámite legal que valida la autenticidad del testamento y determina cómo se administrará el patrimonio.

  1. Validación: El tribunal valida el testamento comprobando que la persona que lo firmó se encontraba en pleno uso de sus facultades mentales en el momento de redactarlo.
  2. Nombramiento de un albacea: En el testamento se designa a una persona para que se encargue de ejecutar el testamento. Esta persona elabora una lista de todos los bienes, incluidos los inmuebles, las cuentas bancarias y los bienes muebles.
  3. Distribución: La herencia paga las deudas pendientes o los impuestos antes de que los bienes se distribuyan según las instrucciones del testamento. El albacea presenta una liquidación final y cierra la cuenta.

Sin embargo, no todos los bienes pasan por el proceso sucesorio. Deberás designar un beneficiario para activos como las cuentas IRA, los planes 401(k) y las pólizas de seguro de vida que no estén incluidos en tu testamento. Una vez designado el beneficiario, estos activos suelen distribuirse rápidamente.

¿Quién debería tener un testamento?

Cualquier persona que tenga bienes, hijos, mascotas o desee realizar donaciones benéficas debería tener un testamento.

  • Bienes: Has trabajado duro para conseguir tus propiedades, ahorros y objetos personales. Un testamento te ayuda a garantizar que tus bienes vayan a parar a las personas que te importan. 
  • Hijos: Perder a un padre o a un tutor es una de las situaciones más difíciles por las que puede pasar un niño. Si eso ocurriera, un testamento garantiza que tus hijos queden al cuidado de las personas que tú elijas, en lugar de que sean los tribunales quienes tomen esa decisión.
  • Mascotas: Deja a tu mascota al cuidado de un amigo de confianza o un familiar en caso de que fallezcas. 
  • Organizaciones benéficas: Dejar claros tus deseos puede ayudar a evitar disputas familiares y garantizar que tus donaciones lleguen a la organización benéfica que hayas elegido.

Al prepararte ahora para el futuro, puedes minimizar posibles disputas familiares, garantizar que tus seres queridos estén bien cuidados y simplificar el proceso legal de distribución de tu patrimonio.

Redactar un testamento puede parecer abrumador, pero puedes crear uno en veinte minutos sin ningún coste. La National Kidney Foundation se ha asociado con FreeWill para ofrecerte acceso a su plataforma de confianza para la redacción de testamentos.

Redacta un testamento y designa a tus beneficiarios

¿Y si no tengo testamento?

Fallecerse sin testamento significa que has fallecido en situación de sucesión legítima. Las leyes de sucesión legítima de tu estado o del país determinan cómo se distribuirán tus bienes.

En muchos estados, los cónyuges e hijos supervivientes suelen ser los primeros en heredar. Si no tienes cónyuge ni hijos supervivientes, la herencia podría repartirse entre otros familiares cercanos, como hermanos, sobrinas y sobrinos. Si no hay familiares cercanos vivos, la herencia podría recaer en familiares más lejanos. También podría ser confiscada o cedida al Estado o al gobierno si no hay herederos legales.

Crea un legado

Al incluir a la NKF en tu planificación para el final de la vida, puedes dejar un legado de esperanza a las personas afectadas por la enfermedad del riñón. Hay siete opciones de donación entre las que elegir, muchas de las cuales también ofrecen ventajas fiscales. Una vez planificada tu donación, tendrás acceso a la “Legacy Society” de la NKF, a informes exclusivos sobre el impacto de la NKF en la salud del riñón y a invitaciones a eventos especiales de la NKF.

Este contenido se proporciona únicamente para el uso informativo y no se pretende como consejo médico o como sustituto del consejo médico de un profesional de la salud.
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