El cáncer de próstata es frecuente en los hombres y, a menudo, se puede curar si se detecta a tiempo. Es fundamental someterse a revisiones periódicas, ya que en las primeras etapas no presenta síntomas.
El cáncer de próstata es actualmente el cáncer más frecuente entre los hombres estadounidenses. Uno de cada diez hombres estadounidenses desarrollará cáncer de próstata en algún momento de su vida. El cáncer de próstata suele ser curable si se detecta y se trata a tiempo. Sin embargo, muchos casos no se diagnostican hasta que la enfermedad se encuentra en una fase avanzada. Dado que el cáncer de próstata en fase inicial no presenta síntomas, solo puede detectarse mediante revisiones periódicas.
¿Qué es la próstata y para qué sirve?
La próstata es una pequeña glándula presente en los hombres, aproximadamente del tamaño y la forma de una nuez. Rodea la uretra, el conducto que transporta la orina desde la vejiga hasta la punta del pene. La función principal de esta glándula es producir el líquido seminal, que transporta los espermatozoides. Durante las relaciones sexuales, el líquido de la próstata se expulsa hacia la uretra, donde se mezcla con los espermatozoides procedentes de los testículos. Este líquido sale por el pene durante la eyaculación.
¿Qué es el cáncer de próstata? ¿Cuáles son sus causas?
El cáncer de próstata es un tumor maligno que suele aparecer en la parte externa de la próstata. A medida que el tumor crece, puede extenderse a la parte interna de la próstata y, posteriormente, más allá de la glándula, a otras partes del cuerpo. En las primeras etapas, el cáncer de próstata no presenta síntomas. A medida que el tumor crece, puede comprimir la uretra, lo que provoca problemas urinarios. Se desconocen con certeza las causas del cáncer de próstata, pero algunos estudios sugieren que las dietas ricas en grasas podrían contribuir al desarrollo de la enfermedad.
Mi médico dice que tengo la próstata agrandada. ¿Significa eso que tengo cáncer?
No necesariamente. Es posible que padezcas una afección denominada hiperplasia prostática benigna (HPB). Se trata de un agrandamiento no canceroso que hace que la glándula ejerza presión sobre la uretra, lo que provoca problemas urinarios. Alrededor del 80% de los hombres desarrollan esta afección a medida que envejecen. La HPB no provoca cáncer, pero algunos hombres pueden padecer tanto HPB como cáncer de próstata.
¿Cómo se sabe si se tiene cáncer de próstata?
Es posible que no se presenten síntomas en las primeras etapas. Cuando el tumor crece y empieza a ejercer presión sobre la uretra, es posible que se presente alguno de los siguientes síntomas:
- necesidad de orinar con más frecuencia, especialmente por la noche
- dificultad para orinar
- dolor o ardor al orinar
- sangre en la orina.
Dado que el cáncer de próstata es ‘silencioso’ en las primeras etapas, la única forma de detectarlo a tiempo es someterse a revisiones periódicas. La Asociación Americana de Urología (AUA) recomienda que los hombres comiencen a someterse a un examen anual de la próstata a partir de los 50 años. El examen consiste en un sencillo procedimiento que se realiza en la consulta, denominado tacto rectal. Esto ayuda al médico a determinar si la próstata está agrandada, presenta bultos o zonas que se palpan de forma anómala.
La AUA también recomienda que los hombres de 50 años o más se sometan a un análisis de sangre anual denominado prueba del antígeno prostático específico (PSA). Esta prueba mide el nivel de PSA en la sangre, una sustancia que aumenta cuando hay cáncer de próstata. Aunque algunos hombres con hiperplasia benigna de próstata (HBP) o prostatitis (una infección de la próstata) también pueden presentar niveles elevados de PSA sin tener cáncer, esta prueba ayuda a aumentar las posibilidades de detectar el cáncer de próstata en sus primeras etapas.
Los hombres con un mayor riesgo de desarrollar cáncer de próstata, incluidos los afroamericanos y aquellos cuyo padre o hermano haya padecido cáncer de próstata, deberían comenzar a someterse a estos exámenes anuales a partir de los 40 años.
¿Existen otras pruebas para detectar el cáncer de próstata?
Sí. Si el médico sospecha que puede haber cáncer, es posible que solicite pruebas adicionales. Entre ellas puede figurar una biopsia de próstata. Una biopsia de próstata consiste en extraer una pequeña muestra de tejido, que se examina al microscopio para detectar la presencia de células cancerosas. Si el resultado de la biopsia es positivo, es posible que se realicen otras pruebas para comprobar si el cáncer se ha extendido. Entre ellas pueden figurar la tomografía computarizada (TC) y la resonancia magnética (RM).
¿Cómo se trata el cáncer de próstata?
Los principales tratamientos para el cáncer de próstata localizado son la cirugía y la radioterapia. La tasa de supervivencia de los hombres con cáncer de próstata localizado que reciben tratamiento de forma inmediata es prácticamente la misma que la de los hombres que nunca han padecido la enfermedad. La cirugía, denominada prostatectomía radical, consiste en la extirpación completa de la próstata y las estructuras adyacentes. A menudo se extirpan los ganglios linfáticos regionales durante la intervención. En algunos casos, se puede recurrir a la radioterapia. Esto implica dirigir un haz de radiación hacia el tumor o implantar semillas radiactivas directamente en la próstata.
Es posible que no siempre se recomiende un tratamiento inmediato, ya que algunos cánceres de próstata crecen muy lentamente y tardan mucho tiempo en extenderse. Por lo tanto, algunos médicos pueden recomendar la ‘espera vigilante’, especialmente en el caso de hombres de edad muy avanzada o cuya esperanza de vida sea inferior a 10 años.
En los casos en que el cáncer se haya extendido más allá de la próstata, se puede recurrir a la terapia hormonal o a la quimioterapia. Debe analizar las ventajas y los inconvenientes de estos tratamientos con su médico.
















